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Irak y la crisis financiera centran en primer debate entre Obama y McCain

Los dos candidatos a la presidencia de EE UU se aferran a sus mensajes de cabecera: Obama se presenta como el cambio, mientras que McCain destaca su experiencia

El primer debate entre los candidatos a la presidencia de EE UU, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, se ha centrado en la guerra de Irak y, cómo no, sobre la crisis económica que mantiene a EE UU al borde del ataque de nervios. Ninguno de los dos ha querido arriesgar, por lo que los medios hablan de empate entre los candidatos, sin aciertos importantes y sin errores de bulto. El demócrata ha tratado en todo momento de vincular a McCain con George W. Bush y su política, presentándose como el portador del cambio, mientras que McCain ha insistido en la falta de experiencia de su contrincante en la esfera internacional, en teoría sobre lo que debía centrarse este primer debate, celebrado en la universidad de Mississipi.

Aunque ha sido un debate muy profesional en el que no ha habido lugar para demasiadas sorpresas en sus 90 minutos, sí es cierto que ha habido algunas críticas de trazo grueso. McCain ha insistido en subrayar que Obama "no entiende" muchas cosas de política exterior, mientras que el senador por Illinois cuestionaba la capacidad de su rival para sacar al país del atolladero económico en que se encuentra, dada su vinculación con el presidente que ha metido al país en la crisis.

"Sinceramente, no creo que el senador Obama tenga el conocimiento o la experiencia [para ocupar la Casa Blanca] y ha tenido errores de juicio en muchas materias", ha dicho el senador por Arizona en un momento del debate. Por su parte, el candidato demócrata ha insistido en vincular a McCain con las políticas llevadas a cabo por el presidente Bush. La crisis actual, ha dicho, "es el veredicto final a ocho años de una política económica fallida promovida por George Bush y apoyada por el senador McCain".

La crisis

Ha sido el primer asunto que han abordado en el debate, moderado por el periodista de la televisión pública Jim Lehrer. Ambos se han mostrado optimistas sobre la aprobación del plan de rescate presentado por el presidente Bush, consistente en destinar 700.000 millones de dólares (casi medio billón de euros) de dinero público para comprar los activos contaminados de las empresas afectadas por la crisis. El plan se está negociando en el Congreso.

En este asunto, Obama ha aprovechado para decir que el apoyo que los republicanos como McCain han dado a la política de apoyar medidas contra la regulación de los mercados ha llevado al colapso de Wall Street. Mientras, McCain ha apostado por recortar el gasto público, dado que el problema ha sido que el gasto, durante la época de Bush "se ha descontrolado". En este punto, Obama le ha recordado que ha apoyado casi siempre conceder a Bush el dinero que ha pedido.

Política exterior

La guerra de Irak ha dominado el bloque dedicado a política exterior, en el que Obama ha criticado el apoyo de McCain a la decisión de iniciar la invasión. "La primera cuestión es si deberíamos haber desencadenado esta guerra", ha dicho el demócrata. McCain ha obviado el pasado y ha destacado que lo importante ahora es "cómo y cuándo salir" de Irak, al tiempo que ha criticado que Obama se opusiera al llamado surge, el aumento de tropas realizado a principios de este año y que ha contribuido a reducir los niveles de violencia. Además, ha criticado que Obama no haya pisado Irak en "900 días" y no se haya entrevistado con el responsable militar estadounidense allí, el general David Petraeus.

En cuanto a Afganistán, ambos se han mostrado de acuerdo en la necesidad de enviar más tropas, aunque han diferido en la estrategia a seguir. Obama se ha mostrado partidario de presionar al Gobierno afgano para "trabajar en favor de los suyos" y para que haga frente al tráfico de opio, una de las principales fuentes de financiación del movimiento talibán, que resurge en el sur del país, y de Al Qaeda.

En cuanto a Afganistán, ambos se han mostrado de acuerdo en la necesidad de enviar más tropas, aunque han diferido en la estrategia a seguir. Obama se ha mostrado partidario de presionar al Gobierno afgano para "trabajar en favor de los suyos" y para que haga frente al tráfico de opio, una de las principales fuentes de financiación del movimiento talibán, que resurge en el sur del país, y de Al Qaeda.

Además, el candidato demócrata ha señalado que presionaría a Pakistán para que haga frente al santuario que ha encontrado Al Qaeda, según él, en las áreas tribales del noreste de ese país. Por su parte, McCain ha afirmado que no está dispuesto a amenazar a Pakistán con retirar la ayuda bilateral.

"Tenemos que ayudar a la gente de Pakistán" para lograr su colaboración, ha sostenido el candidato republicano, quien ha acusado a Obama de amenazar con atacar ese país. La estrategia a seguir, a su juicio, es similar a la que propone para Irak: "Lograr el apoyo de la gente" en Afganistán y Pakistán.

Obama recuerda el desliz de McCain sobre Zapatero

Por último, Obama ha defendido su derecho a sentarse a negociar con líderes de países hostiles como Irán, Venezuela o Cuba y ha asegurado que la estrategia de no dialogar ha resultado un fracaso. El senador por Illinois ha reprochado entonces a McCain que dijera en una entrevista hace unos días que no sabe si se reuniría con el presidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero.

Otro de los momentos más destacados ha llegado cuando McCain ha acusado a su contendiente, Barack Obama, de "ingenuidad" en su política hacia Rusia. Rusia, ha dicho McCain, es un país que "cometió una grave agresión" contra un país vecino independiente, Georgia, y que se encuentra bajo el control del KGB -los servicios secretos- "y del apparatchik", funcionarios del antiguo régimen comunista.

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