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McCain lleva la campaña a México y Colombia

La lucha contra el narcotráfico marca la agenda del candidato republicano

El candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, se adelantó esta semana a su contrincante, Barack Obama, en la lucha por captar el voto latino, con una mini-gira que le llevó a dos de los socios estratégicos de Estados Unidos en América Latina: México y Colombia. La lucha contra el narcotráfico y la inmigración irregular fueron los dos temas principales que abordó el aspirante republicano.

La Iniciativa Mérida, propuesta por el presidente George Bush en octubre del año pasado y que fue aceptada la pasada semana por el Gobierno mexicano, marcó la agenda de McCain en su estancia en el país vecino, especialmente durante la reunión que mantuvo con el presidente Felipe Calderón.

El programa, que canalizará 254 millones de euros (400 millones de dólares) para combatir el crimen organizado en México, "puede ser más importante que ningún otro acuerdo que hayamos suscrito antes", sostuvo McCain.

El aspirante republicano remarcó la necesidad que ambos países tienen, en su opinión, de asegurar sus fronteras para después poder atender el problema de la reforma migratoria integral. "Lo primero que quieren nuestros ciudadanos es que las fronteras sean seguras", indicó el candidato republicano. Sobre qué se necesita para asegurarlas, McCain señaló que "significa rejas y muros virtuales, así como el uso de tecnología y equipamiento para la vigilancia".

Será entonces, con las fronteras a buen recaudo, cuando haya que regular la migración temporal. Para ello, el aspirante propuso que su país ponga en marcha un programa de trabajo temporal con América Latina consistente en dos partes: en primer lugar, un programa de permisos temporales de trabajo y, en segundo lugar, buscar una salida a quienes llegan de manera ilegal. "Cuando se sepa que la gente que viene no obtendrá un trabajo en Estados Unidos, eso cortará el imán".

El candidato republicano quiso escenificar su compromiso contra el narcotráfico con una visita al Centro de Mando de la Policía Federal Preventiva (PFP).

Allí, donde la PFP coordina sus labores operativas en todo el país, el aspirante reconoció que EE UU debe hacer más por aumentar el control al tráfico de armas hacia territorio mexicano.

Como casi todo político que visita México, McCain acudió a la Basílica de Guadalupe, centro de veneración de la patrona del país. La estancia apenas iba a durar media hora, pero acabó prolongándose más de dos. Tiempo suficiente para que un joven, desde el atrio, le gritase: "McCain no eres bienvenido. Estás violando la fe del pueblo sólo para conseguir votos". Como si nada. McCain recibió la bendición y siguió con su visita.

En cierto modo, el atrevido joven que burló a la policía y consiguió la atención de todos los medios en la Basílica, no iba desencaminado. La intención del candidato republicano, en una visita relámpago con tintes de campaña electoral, no era otra que captar la simpatía entre los votantes estadounidenses de origen mexicano.

La lucha contra el narcotráfico también marcó la visita que a principios de semana realizó a Colombia. "La estrategia está funcionando, el precio en la calle de la cocaína ha subido bastante y es una muestra de que la oferta se está contrayendo. Los Gobiernos de México y Colombia están trabajando con mucho esfuerzo para parar el tráfico de drogas hacia el norte y hay que seguir con la erradicación de cultivos ilícitos", explicó McCain.

El aspirante republicano aseguró que en caso de llegar a la presidencia de Estados Unidos impulsará el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, que está a la espera de ser aprobado en el Congreso estadounidense.

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, agradeció la visita de McCain y su comitiva a Cartagena de Indias y recordó que el senador ha dado "su apoyo permanente a Colombia". Por si a alguien le quedaba alguna duda, Uribe recalcó que la relación de Estados Unidos con su país ha sido siempre de una "política permanente bipartidista".