Emergencia preventiva en la capital chilena por la contaminación
Las autoridades recomiendan evitar practicar deporte al aire libre
Las autoridades de Santiago de Chile decretaron para ayer una nueva situación de emergencia preventiva a causa de los altos índices de contaminación atmosférica registrados.
Algunas estaciones de vigilancia de las condiciones atmosféricas de la capital chilena, de 6,2 millones de habitantes, registraron en la madrugada de ayer niveles superiores a 400 miligramos de partículas nocivas por metro cúbico de aire. La mayoría de las estaciones bordeaban o sobrepasaban los 200 miligramos, nivel considerado "malo", en la escala oficial.
Sobre esa base, la Intendencia (Gobernación) de Santiago dispuso la prohibición de circular para un 60% de los vehículos sin convertidor catalítico y para un 20% de aquellos provistos de ese dispositivo, lo que supone unos 350.000 automóviles menos en las calles.
También quedaron prohibidas las quemas agrícolas, el uso de chimeneas domiciliarias y un total de 794 empresas estarán fuera de funcionamiento entre las 7.30 y las 21.30 horas.
La autoridad recomendó además a la población evitar la actividad física de alta exigencia al aire libre y tener especial cuidado con las personas de mayor riesgo respiratorio, es decir, menores de cinco años, ancianos, embarazadas y enfermos crónicos.
La capital chilena está situada en un valle rodeado por las montañas de las cordilleras de Los Andes y de la Costa, caracterizado en otoño-invierno (abril-septiembre) por la ausencia de vientos y un fenómeno de inversión térmica (el aire es más frío cerca del suelo) que impiden la dispersión de los elementos nocivos.


























































