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El candidato comunista de Rusia considera la posibilidad de retirarse como protesta por la censura informativa

Crecen las críticas por la posible exclusión de la candidatura del ex Primer Ministro Kasiánov

El líder del partido comunista ruso, Guennadi Ziugánov, considera la posibilidad de retirar su candidatura a la presidencia de Rusia en vista de la sesgada cobertura informativa a favor del preferido del Kremlin, Dmitri Medvédev, y de la falta de debate, según confirmó ayer a la agencia Itar-Tass. "¿Por qué puedo ver cada día cómo va la campaña electoral en EEUU y con quién compite allí Hillary Clinton, y lo que dice... y aquí nadie quiere debatir los problemas que afectan a todos?", se quejó el dirigente comunista. Efectivamente, la amplia información sobre los candidatos de la campaña presidencial norteamericana contrasta con la escasa atención hacia las presidenciales rusas, un evento que deberá legitimar el 2 de marzo al sucesor de Vladímir Putin después de que éste haya permanecido durante ocho años (el máximo permitido de dos mandatos de cuatro años), al frente de la presidencia del Estado.

El "delfín" de Putin hace gala de una aplastante superioridad de recursos frente a los otros tres candidatos (el comunista Ziugánov, el demagógico populista Vladímir Zhirinovski y Andréi Bogdánov, prácticamente un desconocido con delirios de grandeza que hace campaña por la integración en la Unión Europea). Para Medvédev trabaja la maquinaria del Estado y las cadenas de televisión. Un programa del primer canal se llegó a falsificar un sondeo de popularidad para colocar su nombre en segundo lugar junto al de Putin, en vez del quinto puesto que le había correspondido tras una conocida cantante y dos ministros. Con todo, el apoyo del Kremlin hace milagros y la cotización de Medvédev alcanza el 82%, según un reciente sondeo del centro Yuri Levada.

"Si escribieron sobre la igualdad de oportunidades en la televisión y sobre la sociedad civil, hagan el favor de respetar la ley y la sociedad", dijo Ziugánov, quien asegura no querer tomar decisiones de forma precipitada y emocional. Al dirigente comunista los comicios presidenciales le parecen "aún más deshonestos" que las legislativas del pasado diciembre, ya denunciadas por los observadores occidentales. Los candidatos pueden retirarse hasta cinco días antes de las elecciones.

Bogdánov, candidato

Bogdánov fue registrado ayer después de que la Comisión Electoral Central (CEC) estimara que había logrado reunir las firmas suficientes (2.100.000, es decir cien mil más de las necesarias) para avalar su candidatura con un porcentaje de firmas inválidas del 3,12%, es decir por debajo del máximo del 5%. Bogdánov es considerado como un agente del Kremlin para asegurarse de que habrá al menos una alternativa formal a Medvédev. Esto sería especialmente importante en el caso de que Ziugánov o Zhirinovski perdieran la paciencia y decidieran boicotearlas o bien trataran de imponer condiciones. Bogdánov dirige el Partido Democrático de Rusia, que obtuvo un 0,13 % (89.780 votos) en diciembre.

Aunque Bogdánov es poco conocido y oficialmente se gastó poco en recoger las firmas (casi 22.500 euros), fue admitido como candidato sin grandes problemas. Sin embargo, el ex jefe del Gobierno ruso, el liberal Mijaíl Kasiánov, no consiguió registrarse hasta ahora, a pesar de haberse gastado casi seis veces más (por encima de los 130.500 euros). La CEC mantiene que el porcentaje de firmas inválidas de Kasiánov supera el 13%, lo que es motivo suficiente para rechazarle. Sin embargo, la CEC no ha dicho su última palabra, para lo que tiene hasta el domingo. Mientras tanto, el presidente del CEC, Vladímir Chúrov, un peterburgués de la confianza del presidente Vladímir Putin, está tratando de convencer a los medios rusos de que Kasiánov no es víctima de una persecución política. El ex jefe de gobierno se opuso en su día al encarcelamiento del magnate petrolero Mijaíl Jodorkovski y a la campaña de acoso y derribo que acabó con Yukos, la segunda petrolera del país. Sus portavoces señalan que las objeciones de la CEC a las firmas son formales y a veces "disparatadas".

Las voces a favor de Kasiánov se han dejado oír incluso el equipo de Zhirinovski. Si Kasiánov no es registrado, habrá una "oleada de críticas" contra Rusia, según Igor Iasinski, jefe de la sección moscovita del Partido Liberal Democrático. Zhirinovski también se ha quejado del trato recibido por la televisión, que este año, a diferencia de años anteriores, no le ha mostrado en bañador nadando en un agujero en el hielo durante una popular fiesta de "morsas" moscovita. En todos los noticiarios televisivos aparece inevitablemente Medvédev, no como candidato, sino como primer vicejefe de gobierno que viaja por el país resolviendo problemas sociales y que hoy jueves encontró tiempo en su apretado programa para ir a visitar a su tía en Voronezh.

La CEC invitará a 400 observadores internacionales a las presidenciales rusas, según dijo su secretario Nikolái Konkin . Las invitaciones se enviarán la semana próxima, una vez concluido el registro de candidatos.