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Israelíes y palestinos se comprometen a alcanzar un acuerdo de paz antes del fin de 2008

Los líderes de Israel y Palestina se han comprometido a no suspender las negociaciones hasta llegar a la paz

Los líderes de Israel, Ehud Olmert, y de Palestina, Mahmud Abbas, bajo el paraguas de Estados Unidos, han decidido hoy reiniciar las negociaciones que lleven a un acuerdo definitivo de paz antes del fin de 2008 y cuyo punto central será la creación de un Estado palestino independiente. El presidente George W. Bush ha informado de que la declaración acordada en Annapolis es el inicio para buscar la paz que ambos desean y que es el momento oportuno para evitar que los terroristas continúen con sus ataques en la región.

"Estamos de acuerdo en lanzar las negociaciones bilaterales de buena fe para llegar a un acuerdo de paz. Estamos convencidos de que hay que trabajar vigorosamente y hacer los esfuerzos para llegar a un acuerdo de paz antes del fin de 2008", ha dicho Bush en un discurso ante los representantes de 40 países y organizaciones que han participado en la histórica cumbre.

Estados Unidos se ha comprometido a servir de monitor de las negociaciones que comenzarán a partir de ahora, mientras que Olmert y Abbas han acordado reunirse cada dos semanas para dar seguimiento a los avances y han dado su respaldo a que no cejarán en la búsqueda de la paz, hasta que se llegue al acuerdo. Representantes de ambas partes realizarán la primera sesión el 12 de diciembre.

El presidente norteamericano ha reiterado que la solución al conflicto palestino-israelí requiere de "compromisos difíciles" y se ha mostrado seguro de que las dos partes están comprometidas en realizarlos. Posteriormente, ha intercambiado fuertes apretones de mano con Olmert y Abbas en el podio desde donde se dirigió al inicio de la conferencia.

Bush ha dicho que entre los requerimientos para alcanzar la paz, los palestinos deben desmantelar la "infraestructura terrorista" que ponga fin a los atentados en Israel, y éste último debe detener la expansión de los asentamientos judíos en la zona. "Ellos (los líderes palestinos) deben demostrar que un Estado palestino creará una oportunidad para todos sus ciudadanos, con un gobierno justo y con el desmantelamiento de la infraestructura terrorista", ha dicho Bush en su discurso.

En cuanto a Israel, ha dicho que debe demostrar su apoyo a la creación de un Estado palestino "próspero y exitoso", buscando otras vías para que la Autoridad Palestina ejercite sus responsabilidades sin comprometer la seguridad israelí. Además Israel y la ANP deben mostrar su determinación de acabar con el derramamiento de sangre, tras décadas de enfrentamientos.

El mandatario estadounidense también ha pedido a los países árabes que hagan su mayor esfuerzo para garantizar la paz, y en este sentido, ha pedido a estas naciones que normalicen sus relaciones diplomáticas con Israel y reconozcan que el sitio de esa nación está en Oriente Próximo. Entre los asistentes a la cumbre están dos países de gran peso en esa región, Arabia Saudí y Siria.

A la Autoridad Nacional Palestina, liderada por Abbas, Bush le pidió avanzar en la creación de instituciones libres y democráticas, así como frenar el extremismo y el derramamiento de sangre.

Pero el camino hacia la paz está lleno de muchos obstáculos. Olmert es políticamente débil y los palestinos están divididos entre los que son leales a Abbas y los que respaldan a la organización islámica Hamás, que controla la Franja de Gaza y se opone fuertemente a las conversaciones.

En este sentido, un representante de Hamás, tras oir el anuncio de Bush, ha descrito a la declaración como "una pérdida de tiempo".

"Lo que hemos visto es sólo una fiesta de despedida para George W. Bush y un intento esperanzador de mostrarlo como un gran líder que ha tenido éxito donde otros líderes estadounidenses han fracasado", ha dicho a la agencia Reuters, Ahmed Youssef, un representante de alto nivel dentro del movimiento islámico en Gaza.

Manifestaciones de rechazo en Palestina e Israel

Mientras en Annapolis se hablaba de paz, hoy se han registrado multitudinarias manifestaciones en contra la celebración de la cumbre.

En una de ellas, realizada en la ciudad cisjordana de Hebrón, las fuerzas de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) han tiroteado a un palestino que se manifestaba en contra de la conferencia.

Decenas de miles de personas se han manifestado hoy en Ramala contra la celebración de la conferencia internacional de paz, mientras que en Gaza Hamás ha reunido a miles de sus seguidores con el mismo objetivo. Los manifestantes de ambas ciudades han salido a la calle para expresar su oposición a la conferencia mientras agentes de la policía de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) se lo impidieron. Entre los participantes había activistas del partido Al-Fatah, que lidera el presidente palestino.

Según las autoridades palestinas, las protestas han dejado además a 50 personas heridas y 300 detenidas en Cisjordania.

Hamás, uno de los actores principales en el conflicto israelí-palestino, que no acude a la conferencia, ha anunciado esta mañana que tampoco se sentirán concernidos por las decisiones que puedan tomarse en la ciudad estadounidense.

Ismail Haniya, ex primer ministro palestino -Abbas nombró uno nuevo tras la violenta conquista de Gaza por Hamás en junio, aunque sigue actuando como tal en la zona- ha dicho que las discusiones de Annapolis no les importarán. "El pueblo piensa que esta conferencia no sirve de nada y que ninguna recomendación o compromiso alcanzado en ella que perjudique nuestros derechos no será vinculante para nuestro pueblo. Lo será para aquellos que lo firmen", ha dicho.

Hamás, considerado un grupo terrorista por EE UU, la UE e Israel, no estará representado en la cumbre. "Estamos muy orgullosos de no estar involucrados en esta conferencia que no nos traerá nada", ha dicho otro dirigente palestino, Mahmud Zahhar. "No creemos que éste sea un proceso de paz real, porque si no se cumplen nuestras demandas principales, será como los demás acuerdos previos alcanzados, imposibles de poner en práctica. Además, Abbas no representa a la mayoría del pueblo palestino".

Por su parte, la Comisión de Asentamientos de Judea y Samaria (Cisjordania) se han manifestado para hoy contra la cumbre frente a la residencia oficial del primer ministro israelí. Los ultranacionalistas judíos rechazan el encuentro y se han movilizado bajo el liderazgo de Benjamín Netanyahu, ex primer ministro y actual líder del Partido Likud.

Texto del "acuerdo de entendimiento conjunto" alcanzado por israelíes y palestinos

"Expresamos nuestra determinación de poner fin al derramamiento de sangre, el sufrimiento y las décadas de conflictos entre nuestros pueblos; de entrar en una nueva era de paz, basada en la libertad, seguridad, justicia, dignidad y reconocimiento muturo; de propagar una cultura de paz y no violenta; de confrontar el terrorismo y la incitación, ya sea cometido por palestinos o israelíes".

"En busca de una meta de los dos estados, Israel y Palestina, que vivan lado a lado en paz y seguridad, acordamos lanzar inmediatamente las negociaciones bilaterales de buena fe, para concluir un tratado de paz, que resuelva todos los temas pendientes, incluidos todos aquellos problemas más delicados, sin excepción, como se ha especificado en los acuerdos anteriores".

"Acordamos comprometernos en unas negociaciones vigorosas y continuas, y haremos todos los esfuerzos para concluir un acuerdo antes del fin de 2008. Para este propósito, un comité de dirección, liderado conjuntamente por los jefes de las delegaciones de cada parte, se reunirá continuamente como se ha acordado".

"El comité de dirección desarrollará un plan de trabajo conjunto y establecerá y vigilará la labor de los equipos negociadores para resolver todos los problemas, y será liderado por un jefe representativo de cada parte. La primera sesión del comité de dirección se realizará el 12 de diciembre de 2007".

"El presidente Abbas y el primer ministro Olmert continuarán reuniéndose cada dos semanas para hacer un seguimiento a las negociaciones y así ofrecer toda la asistencia necesaria para su avance".

"Las partes también se comprometen a llevar a cabo inmediatamente sus respectivas obligaciones bajo el mapa de ruta hacia una solución bilateral permanente al conflicto israelí-palestino, acordado por el Cuarteto el 30 de abril de 2003 - éste se conoce como el mapa de ruta- y se ha pactado formar un mecanismo estadounidense-israelí-palestino, liderado por Estados Unidos, para hacer un seguimiento a la puesta en marcha del mapa de ruta".

"Las partes se comprometen además a continuar con la implementación de las obligaciones futuras del mapa de ruta hasta que alcancen un tratado de paz. Estados Unidos monitoreará y juzgará el cumplimiento del compromiso por ambas partes del mapa de ruta. A menos que lo determinen de otra forma alguna de las partes, la implementación del futuro tratado de paz que estará sujeto a la aplicación del mapa de ruta, será evaluado por Estados Unidos".

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