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La Casa Blanca: "Es una conversación privada"

La portavoz de Bush echa balones fuera ante las reiteradas preguntas de los periodistas sobre el diálogo revelado por EL PAÍS

La publicación del acta de la conversación que mantuvieron Bush y Aznar el 22 de febrero de 2003 en el rancho de Crawford por EL PAÍS, que la prensa estadounidense reflejó en artículos y columnas, llegó ayer a la Casa Blanca. Durante la rueda de prensa de la portavoz, Dana Perino, varios periodistas preguntaron por la conversación reproducida en este periódico.

LA FRASE

Hay gente que piensa que nunca deberíamos haber ido a Irak a echar a Sadam

En primer lugar, fue preguntada si creía en la verosimilitud de la transcripción publicada, donde Bush parece dar credibilidad a una supuesta oferta de Sadam Husein para exiliarse, un mes antes de la invasión. "Sin comentar los detalles de una conversación privada entre dos líderes mundiales [Bush y Aznar] y si ese hecho [la oferta de Sadam] tuvo o no lugar, si se piensa en aquel momento, había muchos rumores", contestó Dana Perino. "Había mucha gente lanzando ideas sobre lo que podía o no podía pasar. Desgraciadamente, Sadam decidió desafiar a la comunidad internacional. Todas las medidas diplomáticas se llevaron a término. Lo que nos interesa ahora es asegurarnos de que Irak puede tener un Gobierno que se sostenga y se defienda, y asegurarnos de que sea un aliado en la guerra contra el terror en esa región".

El periodista insistió con otro dato de la transcripción en la que el presidente anuncia a Aznar que, estando militarmente listos en las próximas dos semanas, Estados Unidos estaría en Irak a finales de marzo. "Tres días después de esta reunión, el entonces portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, decía en esta misma sala de prensa que 'el presidente aún no ha llegado a la conclusión de que las inspecciones estén en punto muerto...".

La portavoz le interrumpió: "Yo no estaba en el encuentro privado que mantuvo el presidente Bush con el presidente Aznar. No sé lo que dijo Ari. Sé dónde estamos ahora, que es en la posición de intentar asegurarnos de que los iraquíes tienen lo que necesitan para ser una fuerza democrática en Oriente Medio".

La rueda de prensa cambió de temas. Pero algo más adelante, otro periodista recogió el testigo y, tras hacer notar que la Casa Blanca no ha descalificado el artículo de EL PAÍS por inexacto, preguntó si este tipo de artículos pueden perjudicar la imagen del presidente Bush que tenga alguna gente en el sentido de que Bush marchaba hacia la guerra en la primavera de 2003. "Hay gente que piensa que nunca deberíamos haber ido a Irak a echar a Sadam Husein. Y no hay nada que podamos hacer para hacerles cambiar de parecer. Lo que sí podemos hacer es trabajar con el Ejército y con el Departamento de Estado para asegurarnos de que Irak es el mejor país que pueda ser, un país soberano, que tenga buenas relaciones con sus vecinos y sea una democracia", insistió Perino.

La presión no cejaba. Los periodistas contrastaban las informaciones contenidas en el acta de Crawford con la experiencia personal que ellos mismos, como corresponsales en la Casa Blanca, había vivido durante el primer trimestre de 2003, en la carrera hacia la invasión de Irak. "No sé lo que pensará otra gente sobre ciertas cosas y ciertos reportajes, pero yo no voy a comentar esa transcripción", insistió Dana Perino sin doblegarse. Algunas fuentes señalaron que si bien el primer día, el miércoles 26, la Casa Blanca había rehusado hacer comentario alguno sobre el acta publicada por EL PAÍS, ayer dio otra impresión: que la información había suscitado comentarios en el círculo que rodea al presidente Bush.

"¿Hay alguna resistencia a hablar de lo que pasó en 2003?", inquirió el periodista. "No, no" contestó Perino, quien enseguida enfiló hacia Sadam Husein. "El historial del presidente está muy claro, pero también tiene en cuenta el historial de Sadam Husein: alguien que torturó a su propia gente, que mató niños, separó familias. Incluso la organización Human Rights Watch ha dicho que era un dictador brutal que mató a un millón de personas de su propio pueblo. Y yo creo que el presidente siguió todas las medidas diplomáticas, fue a la ONU, presentó argumentos fuertes, y ahora estamos aquí. Y tenemos que concentrarnos en asegurarnos de que podemos mejorar la situación, algo que estamos haciendo".