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Reportaje:

El terremoto de las actas de Crawford

La prensa internacional destaca que la conversación entre Aznar y Bush revela las contradicciones en los preparativos de la guerra de Irak

Fue como un reguero de pólvora que recorrió la prensa internacional desde el mismo día, el pasado miércoles -fecha en que EL PAÍS publicó el acta de la reunión privada que mantuvieron el presidente George W. Bush y el entonces presidente del Gobierno español, José María Aznar, el 22 de febrero de 2003 en el rancho de Crawford (Tejas)- hasta llegar ayer a la rueda de prensa de la Casa Blanca. Dan Froomkin, que firma una de las columnas más prestigiosas sobre la Casa Blanca en The Washington Post, escribió el mismo miércoles en su columna de sal y pimienta una píldora titulada Downing Street Memo Segunda parte. Froomkin equiparaba el acta Aznar-Bush con el memorándum que publicó el diario británico The Sunday Times en el cual se dejaba constancia de una conversación de Tony Blair con sus principales asesores el 23 de julio de 2002, en la cual se apuntaba que Bush ya había tomado la decisión de invadir Irak y que la inteligencia y los datos a presentar deberían responder a esa decisión.

Frente a la afirmación de Bush de que EE UU estaría en Irak a finales de marzo, Froomkin recuerda: "He aquí lo que decía Bush en público en esos momentos: 'El presidente Aznar y yo estamos de acuerdo en que el futuro de la paz depende del desarme de Irak".

The New York Times ese mismo día 26, no tarda en escoger algunas frases y también traza un paralelismo con el famoso memorándum de Downing Street. "EL PAÍS ha obtenido un acta muy reveladora de una reunión preguerra de Irak entre el presidente Bush y el entonces primer ministro del Gobierno de España", apunta.

The Washington Post volvió ayer sobre la historia con una larga información que firma una de las conocidas periodistas del diario. Karen Deyoung, que cubrió la preguerra y más tarde escribió una biografía del ex secretario de Estado norteamericano Colin Powell, Soldado, reproduce amplios extractos de la conversación y posa su atención en una de las informaciones del acta, aquella en la que Bush informa a Aznar de que según información del presidente egipcio, Hosni Mubarak, el dictador iraquí parecía dispuesto a exiliarse con 1.000 millones de dólares en el bolsillo.

De Young también se detiene en si Bush mentía. "Aunque la posición pública de Bush en aquel momento era que la puerta permanecía abierta para una solución diplomática, cientos de miles de soldados norteamericanos ya estaban desplegados en la frontera de Irak, y la Casa Blanca ponía en claro su impaciencia: 'El tiempo es breve', dijo en la rueda de prensa con Aznar".

La información señala: "El acta ofrece un extraño pantallazo sobre cómo Bush se comporta con un líder extranjero con el que tiene confianza, ofreciéndole un punto de vista brutal y exhibiendo una determinación que lleva incluso a Aznar, un estrecho aliado en Irak, a sugerir que Bush tenga un poco más de paciencia" en la marcha hacia la guerra. Bush expresa angustia y desesperación con los gobiernos que están en desacuerdo con él, advirtiendo de que podrían pagar un precio. Dirige particular desdén hacia el presidente francés Jacques Chirac, uno de los oponentes públicos mayores a la invasión, diciendo que Chirac "se ve a sí mismo como Míster Arab".

Muchas de las publicaciones norteamericanas han sido alertadas por las agencias internacionales de noticias, pero también por la prestigiosa publicación Editors & Publishers. "EL PAÍS, el periódico de mayor circulación diaria en España, ha publicado lo que asegura es el acta de una conversación privada entre el presidente George W. Bush y el primer ministro español José María Aznar, en el rancho de Crawford, Tejas. Bush observa que estará en Irak a finales de marzo de 2003 y que está dispuesto a hacer de policía malo y que Blair hará de bueno".

La cadena de televisión norteamericana ABC muerde una parte interesante de la conversación. "El acta revela a un Bush erróneamente optimista sobre el Irak post-Sadam", dice.

La prensa europea, por su parte, no manifestó menor interés que la norteamericana. Corriere della Sera y La Repubblica (Italia) dedican varias páginas sobre la conversación entre Aznar y Bush, en la que también participaron, vía conferencia telefónica, el presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, y el primer ministro británico, Tony Blair. El periódico alemán Suddeutsche Zeitung señala que "durante la conversación no se pudo esperar mayor precisión", en referencia a la información aportada por Bush de que a finales de marzo Estados Unidos estaría en Irak.

A su vez, la agencia francesa AFP señala que "Bush amenazó a naciones que no apoyaban la guerra de Irak", en referencia a su afirmación de que países como Chile o Angola deberían tener en cuenta su relación bilateral con EE UU a la hora de votar.

El Diario de las Américas, por su parte, pone el titular en el tema de la fecha de la invasión. "Bush avisó a Aznar que invadiría Irak". Y el canal Univisión también va por esa línea: "Bush decidió la guerra un mes antes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de septiembre de 2007