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El ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic muere en la prisión del TPIY

El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia confirma que el ex mandatario ha sido hallado muerto en su celda

La Haya / Belgrado / Moscú

El ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, de 64 años, ha sido encontrado muerto esta mañana en su celda de la prisión del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), en La Haya (Holanda), ha confirmado el TPIY.

La noticia del fallecimiento de Milosevic ha sido adelantada por la radio independiente de Belgrado B92. Según esta emisora y la televisión serbia, que citan "fuentes próximas al TPIY", cuando Milosevic fue encontrado en su celda ya llevaba muerto varias horas. B92 también ha señalado que del deceso ha sido informada la familia del ex dictador.

El antiguo presidente yugoslavo fue detenido en abril de 2001 y estaba siendo juzgado desde febrero de 2002 en el TPIY por genocidio y crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos durante las guerras en Croacia y Bosnia (1991-1995) y Kosovo (1998-1999).

Belgrado exige "un informe detallado"

Si bien Milosevic padecía problemas severos de corazón y tenía la tensión alta, el TPIY ha abierto una investigación para aclarar las circunstancias de su muerte, aunque aparentemente falleció por causas naturales. El primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, ha dicho que su Gobierno exigirá al tribunal de La Haya un "informe detallado" sobre el fallecimiento de Milosevic, para despejar cualquier duda sobre su muerte.

La autopsia al ex presidente yugoslavo se hará mañana en el Instituto médico legal holandés de La Haya, en presencia de dos médicos serbios y posiblemente de expertos rusos, ha informado esta noche un portavoz del TPIY. "El TPIY no tiene ninguna razón de temer los resultados de la autopsia, que incluye un examen toxicológico", ha explicado el portavoz Christian Chartier en respuesta a las acusaciones de los familiares de Milosevic de que éste estaba siendo envenenado en la cárcel.

Steven Kay, uno de los abogados de Milosevic, ha descartado que el ex presidente serbio tuviera intención de suicidarse, según ha explicado en una conversación con la cadena británica BBC World. "Hace varias semanas me dijo que no tenía intención de poner fin a sus días, que trabajaba arduamente en su defensa", ha dicho este letrado, que ha asegurado que Milosevic era consciente del riesgo que para su salud suponía asumir en solitario la defensa.

De hecho, el delicado estado de salud del ex dictador obligó a suspender en varias ocasiones el juicio en La Haya. El ex mandatario pidió en febrero al TPIY que le permitiera viajar a Moscú para ser tratado de su hipertensión crónica y de sus problemas cardíacos en un centro hospitalario, petición que fue denegada por el tribunal pese a las garantías del Gobierno ruso de que Milosevic sería enviado de vuelta a La Haya. Últimamente, Milosevic se había quejado de sufrir dolores de cabeza además de "una tensión insoportable en los ojos y oídos".

Moscú ha criticado esta tarde que el tribunal se negara a que Milosevic recibiera atención médica en Rusia. "Como es bien sabido, Milosevic había solicitado tratamiento médico en Rusia en relación con el empeoramiento de su salud", ha recordado el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en una nota. "Desgraciadamente, pese a nuestras garantías, el tribunal no estuvo de acuerdo", ha lamentado el Ministerio.

El fallecimiento de Milosevic se produce apenas una semana después de que uno de los testigos clave en su caso, el ex dirigente serbo-croata Milan Babic, se suicidara en el centro penitenciario de Naciones Unidas en La Haya. Condenado a 13 años de cárcel por crímenes contra la humanidad cometidos en los Balcanes entre 1991 y 1992, su testimonio en 2002 describió la estructura de mando política y militar encabezada por Milosevic en Belgrado.

Prófugos de la justicia

Muchos en Serbia coinciden en que la muerte del ex presidente en su celda en La Haya no contribuirá a la estabilidad del país, y que será difícil impedir una "radicalización" de la escena política nacional. Este es un año de grandes retos para Serbia, ya que se decidirá el futuro estatuto de la provincia independentista serbia de Kosovo, y también el futuro de la unión estatal serbio-montenegrina en un referéndum de independencia en Montenegro. Además, Belgrado tiene que entregar antes de abril al TPIY al ex comandante militar serbobosnio Ratko Mladic, acusado junto con el ex líder político serbobosnio Radovan Karadzic de genocidio y otros crímenes cometidos durante la guerra bosnia (1992-1995), incluida la matanza de unos 8.000 varones musulmanes en Srebrenica y el asedio de Sarajevo. Están todavía prófugos Zdravko Tolimir y Stojan Zupljanin, también acusados de crímenes durante la contienda bosnia, y Goran Hadzic, quien "desapareció" de su casa en Serbia poco después de ser publicada la acusación contra él en 2004 por crímenes contra civiles durante la guerra de Croacia. Otro acusado reclamado por el TPIY es Vlastimir Djordjevic, general de policía serbio que se sospecha está escondido en Rusia.