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Evo Morales logra el apoyo de los países andinos para despenalizar la coca

El secretario ejecutivo de la CAN concluye su visita a Bolivia

La Comunidad Andina de Naciones (CAN) apoyará la despenalización de la hoja de coca como un asunto de interés subregional, según el secretario ejecutivo de ese organismo, el peruano Alan Wagner, que ayer concluyó su visita de dos días a Bolivia. Wagner expresó la voluntad de la CAN de apoyar las gestiones de Bolivia ante la IV Convención de Viena, que se celebrará en 2008, para sacar a la hoja de coca de la lista de estupefacientes, que obliga a Bolivia a mantener un control sobre los niveles de producción a fin de evitar que los excedentes del consumo nacional se destinen a la elaboración de la cocaína.

"Yo le he expresado al presidente Morales mi respaldo como secretario general de la CAN a esa política de cocaína cero, pero no de coca cero", dijo Wagner en declaraciones a la prensa poco después de concluir su visita al presidente boliviano, Evo Morales. El secretario ejecutivo de la CAN señaló que se buscará la despenalización de la hoja de coca, "que permita su industrialización a escala mundial".

La CAN brinda espacios importantes "a nuestros pueblos para que la hoja de coca pueda ocupar un sitial internacional legítimo en términos de un producto que puede ser provechoso para la humanidad", dijo Wagner, en declaraciones citadas por la agencia oficial ABI.

Bolivia, Perú y Colombia producen hoja de coca pero la mayor parte se ha destinado a la ilegal producción de cocaína. Los compromisos internacionales que tienen los tres países para erradicar la hoja de coca como materia prima de la droga ha sido uno de los factores que impulsaron las protestas de los productores de hoja de coca en los ultimos quince años, por lo menos en Bolivia. Bolivia tiene 12.000 hectáreas de cultivo legal y el doble de cultivos que deben erradicarse según la ley boliviana y los compromisos internacionales.

Estados Unidos con mayor énfasis, y la comunidad internacional, respaldaron los programas de erradicación de la coca, aun cuando grupos minoritarios se encargaron de aislar otros componentes benéficos y, tanto Perú como Bolivia, cuentan con una incipiente industria de medicinas con componentes de coca (para la tos, la diabetes, adelgazantes), además de productos alimenticios y pastas de dientes, entre otros. Es esta industria la que quiere impulsarse para compartir los beneficios de la hoja de coca con el resto del mundo.

El presidente de la Sociedad de Medicina Tradicional (Sobometra), Walter Álvarez, manifestó su satisfacción por el emprendimiento del Gobierno, pues podría facilitar el trabajo de 80 microempresarios dedicados a los productos derivados de la coca.

Álvarez añadió que, hace cuatro años, con la aprobación de la Ley del Medicamento, se logró que el Gobierno reconociera las cualidades medicinales de la coca, permitiendo la industrialización y consumo de productos elaborados con ella.

Junto al Gobierno, los médicos naturistas están dispuestos a luchar por la despenalización de la hoja de coca con el objetivo de promover sus propiedades curativas.

Según Herminio Choque, propietario de industrias Alfa SRL, los microempresarios que se dedican a elaborar productos de coca son generalmente callawayas o naturistas que utilizan el producto en pequeñas cantidades.