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Evo Morales rebaja a la mitad el sueldo de los miembros del Gobierno boliviano

El presidente de Bolivia, Evo Morales, dispuso la rebaja de los sueldos en la Presidencia y los Ministerios, hasta el nivel de directores, en un 50%, al término de la primera sesión del Consejo de Ministros, que empezó a las seis de la mañana del jueves y duró casi siete horas.

Morales anunció personalmente su decisión de reducir el sueldo del presidente en un 58%, es decir de 34.900 bolivianos (3.530 euros) a 15.000 (1.500 euros). Los ministros ganarán unos 160 euros menos, mientras que el nivel salarial de viceministros y directores generales se reducirá en menos del 50%. "Les pido que hagan un esfuerzo, no por Evo Morales, sino por el país", dijo el presidente a sus colaboradores y añadió que el ahorro proveniente de la reducción de salarios se destinará a un fondo especial desde el cuál se puedan cubrir las partidas salariales en Educación.

"Según el Ministerio de Hacienda, el presupuesto alcanza para 2.200 items [partidas] y se necesitan 6.000 y, con esta rebaja se cubrirán 1.500", señaló Morales. La empresa privada considera que una rebaja de salarios —que en la Ley General del Trabajo significa el despido automático— no es una medida saludable para el desarrollo de la economía. "Es más bien una medida política, pues el impacto real será reducido", dijo Javier Gómez, investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos, quien hizo notar que el efecto adverso se verá en las mermadas expectativas salariales del mercado laboral de los profesionales, cuyos niveles ya son bajos en comparación con otros países de la región.

En los primeros cuatro días de gobierno, Morales ha llamado a trabajar entre sus colaboradores a un carpintero, a una ex empleada doméstica, a un cooperativista minero y a un obrero de la industria manufacturera, encargados del Ministerio del Agua, de Justicia, de Minería y de Trabajo, respectivamente. El gabinete se equilibra con la presencia de dos economistas, dos abogados y un periodista en los despachos de Planificación y Hacienda, de Defensa y de la Presidencia y en el ministerio de Hidrocarburos, entre los más importantes.

Morales, sin mayores titubeos, mandó a la reserva a un total de 28 generales de las tres fuerzas a pesar de las protestas y el malestar que ha generado en el seno de la entidad, cuyo ex comandante en jefe, el almirante Marco Antonio Justiniano, expresó un sentimiento de decepción por el injusto trato al que fueron sometidos sus camaradas. Sin embargo, expresó que la decisión presidencial "será acatada con la misma disciplina con la que la institución armada cumple sus obligaciones constitucionales".