Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ELECCIONES EN REINO UNIDO | La votación

Blair acomete una amplia reforma de su Gobierno tras la victoria en las legislativas británicas

El primer ministro cambia las carteras de Defensa, Sanidad y el Ulster, pero mantiene en Economía al poderoso Gordon Brown

El primer ministro británico, Tony Blair, ha anunciado una amplia remodelación de su Gobierno tras el tercer mandato consecutivo logrado en las elecciones legislativas de ayer. Las carteras de Defensa, el Ulster y Sanidad han cambiado de titular. No la de Economía, que seguirá en manos del influyente Gordon Brown.

Blair también ha reincorporado al gabinete a su fiel aliado David Blunkett como nuevo responsable de Trabajo y Pensiones, después de dimitir hace meses como titular de Interior por un sonado escándalo sentimental. John Reid, titular de Sanidad, es el nuevo ministro de Defensa, en sustitución de Geoff Hoon, quien se convierte en líder de la Cámara de los Comunes, cargo que desempeñaba Peter Hain, nuevo responsable a su vez del Ministerio para Irlanda del Norte. Patricia Hewitt deja la cartera de Comercio e Industria para encargarse de Sanidad.

Sin embargo, Blair ha mantenido en sus puestos a pesos pesados del gabinete como los ministros de Economía, el influyente Gordon Brown; y el de Asuntos Exteriores, Jack Straw. Brown, aliado y rival de Blair en el Partido Laborista, repetirá así en la cartera de Economía, donde durante los últimos cuatro años ha logrado afianzar un espectacular crecimiento económico, la clave de la tercera victoria consecutiva de Blair en las urnas. Precisamente, Brown parte como favorito en las apuestas para suceder a Blair, quien anunció hace un año que estos serían sus últimos comicios.

Dimisión de Howard

A falta de adjudicarse los últimos escaños, el partido Laborista ha logrado la mayoría absoluta aunque ha visto reducido sensiblemente su ventaja sobre los conservadores, cuyo líder, Michael Howard, ha anunciado su intención de dimitir. Blair, rodeado de su familia y tras entrevistarse con la Reina Isabel II, que ya le ha encargado formar Gobierno, ha afirmado que centrará sus esfuerzos en la recuperación económica y ha invitado a "pasar página" sobre la guerra de Irak.

En línea con las declaraciones que hizo esta madrugada en cuanto se confirmó que había revalidado su escaño, el líder laborista, que hoy cumple 52 años, ha reconocido que la invasión de Irak dividió al pueblo británico pero ha pedido ahora centrarse en el futuro. En ese sentido, ha citado los temas en los que se volcará en su tercer mandato: la economía, la educación, la sanidad y la ley y orden. "He escuchado y aprendido" de los resultados electorales, ha afirmado ante la sede del Ejecutivo en el número 10 de Downing Street.

Por el contrario, el futuro de Michael Howard, el líder del derrotado Partido Conservador, ya no pasa por las próximas elecciones. Howard ha anunciado que presentará su dimisión como líder tory en cuanto el partido elija a otro. "Dado que no podré competir [en las próximas elecciones], creo que lo mejor es que me aparte", ha dicho Howard, de 63 años. "Pretendo seguir como líder hasta que el partido tenga la oportunidad de considerar si hay que cambiar el liderazgo".

Los datos oficiales otorgan a los laboristas 355 diputados, frente a los 197 de los conservadores, los 62 de los liberal-demócratas de Charles Kennedy. El resto de pequeños partidos ha obtenido 30 representantes en una Cámara de los Comunes compuesta por 646 escaños. Mantienen sus escaños el viceprimer ministro, John Prescott, el ministro de Economía, Gordon Brown; el ministro de Exteriores, Jack Straw, éste último contra algunas previsiones que indicaban que la guerra de Irak le pasaría factura, y la actriz Glenda Jackson, también laborista. No obstante, la victoria de Blair ha llegado con una sangría de diputados laboristas, que obtuvieron 412 asientos en las pasadas elecciones.

Baja participación

Más de 44 millones de británicos estaban convocados a votar. En las últimas elecciones, en 2001, la afluencia a las urnas se situó en el 59,3%, el nivel más bajo desde 1918. Los analistas políticos han subrayado dos circunstancias relevantes que se han producido en estas elecciones: es la primera vez que los laboristas ganan tres comicios consecutivos pero también es la victoria con un porcentaje de votos más baja para el ganador de la historia.

El nuevo Parlamento tendrá 646 escaños a causa de cambios en las circunscripciones. Sin embargo, la votación en una de esas 646 ha quedado pospuesta por la muerte del candidato liberal-demócrata. Diseñado para mantener la estabilidad política, el sistema británico perjudica a los partidos más pequeños y recompensa a las formaciones mayoritarias. Es un sistema muy básico, ya que se trata de obtener la mayoría simple a una sola vuelta, lo que favorece el bipartidismo. De cada circunscripción electoral sólo se elige a un representante, el candidato con mayor número de votos.

La Cámara de los Comunes

Con su voto, los británicos eligen a los diputados de la Cámara de los Comunes, 646 escaños, uno por cada circunscripción electoral, designados por el sistema de mayoría simple a una sola vuelta. Un total de 529 escaños corresponden a Inglaterra, 59 a Escocia, 40 a Gales y 18 a Irlanda del Norte. Además de británicos, pueden votar ciudadanos de la Commonwealth (mancomunidad de naciones de habla inglesa) y de la República de Irlanda que residan en el Reino Unido.

Más información