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Berlusconi apuesta por negociar la retirada de todas las tropas de la coalición de Irak

Bush resta importancia a la decisión de Italia y niega que la coalicicón esté desintegrándose

Bajo el titular Hemos hecho el trabajo, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, afirma en un artículo de prensa que ha llegado el momento "de empezar a discutir" con el Gobierno iraquí y con los aliados "la posibilidad de un retiro gradual" de todas las tropas de la coalición. Berlusconi anunció ayer, por sorpresa y con el argumento de que es una demanda "de la opinión pública", una retirada parcial de sus 3.300 militares desplegados en el país árabe a partir del próximo mes de septiembre. El presidente de EE UU, George W. Bush, ha restado esta tarde importancia a la decisión italiana al tiempo que ha admitido que, a medida que los iraquíes adquieran capacidad de defenderse a sí mismos, los países de la coalición querrán irse retirando. Por su parte, el primer ministro británico, Tony Blair, ha asegurado que ni el Reino Unido ni Italia han fijado fecha alguna para la salida de sus fuerzas militares.

En un artículo que ha levantado polvareda y que publicará mañana jueves el diario Il Foglio -propiedad de su esposa, Verónica Lario, y que dirige su ex portavoz, Giuliano Ferrara- Berlusconi afirma que Italia inicia la discusión sobre el repliegue "con un sentimiento de orgullo por el trabajo realizado y con cuidado de no obstaculizar la reconstrucción pacífica de Irak". El plan de Berlusconi es "desvincular gradualmente a un cierto número de soldados de las funciones de control territorial y de ayuda a la reconstrucción, coordinando cada paso con los iraquíes y con los aliados es la evolución política natural de una batalla que continúa". También se muestra "feliz" por haber estado "del lado correcto" en el conflicto iraquí y por "haber podido recoger los primeros frutos de una estrategia de paz y libertad, de estrategia y seguridad".

"La reacción al 11-S y al 11-M"

Esta estrategia, a su juicio, es el eje de la reacción occidental a la "dramática lección del 11 de septiembre estadounidense y del 11 de marzo madrileño". En su artículo, asegura que su Gobierno tendrá siempre "una mano tendida hacia aquellos que han entendido el valor de la transformación y del impulso de la democracia política". El anuncio de una retirada ha sido recibido por la oposición de Italia como una maniobra de cara a los comicios regionales de abril, considerados un ensayo de las elecciones generales de 2006. El líder de la oposición, Romano Prodi, ha criticado además que lo anunciara en televisión, un ejemplo a su juicio del poco valor que otorga Berlusconi al Parlamento. En España, el secretario de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, ha afirmado que esta decisión "pactada" tiene "poco que ver" con la que hace un año adoptó el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, que fue "unilateral" y "precipitada".

La Presidencia del Gobierno italiano ha informado de que Berlusconi ha transmitido hoy a EE UU su voluntad de iniciar "cuanto antes, posiblemente en septiembre", una retirada gradual de sus tropas. Berlusconi recibió una llamada telefónica de Bush durante la que hablaron de la situación en Irak y en la que el presidente de EE UU expresó al primer ministro italiano "su sentimiento de amistad y su pleno aprecio a la contribución de Italia al proceso que debe asegurar un futuro de libertad y democracia en Irak". Momentos después, en rueda de prensa, Bush ha restado importancia a la salida parcial italiana de Irak al tiempo que ha considerado lógico que, a medida que los iraquíes sean capaces de garantizar su seguridad, los países de la coalición querrán irse retirando.

La coalición "no se está desintegrando"

Bush ha hecho hincapié en que la coalición en Irak "no se está desintegrando" aunque sí ha admitido que existe ansiedad entre los países que la forman acerca de cuándo podrán los iraquíes defenderse a sí mismos. El presidente de EE UU también se ha referido a la conversación telefónica que mantuvo con Berlusconi, quien según Bush le ha dado garantías de que la retirada se desarrollará de acuerdo con los aliados y dependiendo del desarrollo de las fuerzas de seguridad iraquíes. En cuanto a la retirada de EE UU, Bush se ha negado a dar una fecha concreta y se ha limitado a indicar que sus tropas "regresarán cuando los iraquíes puedan defenderse". EE UU tiene 150.000 soldados desplegados en Irak, mientras que los restantes 13 miembros de la coalición aportan en torno a los 22.000 militares. El contingente italianoes el cuarto más numeroso.

En Reino Unido, la decisión de Berlusconi ha sido peor recibida, ya que el primer ministro italiano afirmó anoche que había hablado de la retirada con su homólogo británico, Tony Blair. Sin embargo, el líder británico ha subrayado hoy que ni el Reino Unido ni Italia han fijado fecha alguna para la salida de sus fuerzas. Durante el turno de preguntas ante la Cámara de los Comunes, Blair ha subrayado que no hay "ninguna fecha para la salida", aunque se hará "lo antes posible", en cuanto se "haya acabado el trabajo". Por su parte, un portavoz de Downing Street ha declarado que las palabras de Berlusconi "han sido malinterpretadas". También el ministro de Exteriores, Jack Straw, ha subrayado que el anuncio ha sido "mal interpretado" ya que, a su juicio, sólo confirma "una posición conocida desde hace tiempo". Sin embargo, el jefe del Gobierno italiano ha precisado que en la conversación que mantuvo ayer con Blair "no hubo ningún malentendido" y ha afirmado que entre ambos "todo está claro".

Primera sesión del Parlamento iraquí

El Parlamento de Irak resultante de las históricas elecciones del 30 de enero ha celebrado esta mañana su primera sesión plenaria, pese a que chiíes y kurdos aún no han alcanzado un pacto de Gobierno. El pleno ha sido breve y solamente han jurado cargo los diputados, sin la elección de los cargos más importantes del Estado. La sesión se ha celebrado en medio de estrictas medidas de seguridad en el recinto amurallado de la zona verde, donde se han registrado varias explosiones sin víctimas. Así, los 275 miembros de la Asamblea Nacional Iraquí, la primera democráticamente elegida desde 1958, han prestado juramento bajo la presidencia del juez Medhat al Mahmoud.

Fuentes de la ASRI- principal grupo en el seno de la Alianza Unida Iraquí (AUI) que logró la mayoría absoluta- no habían descartado que el líder de la Unión Patriótica Kurda (UPK) fuese hoy elegido como jefe de Estado, y que uno de los dos vicepresidentes fuera el chií Adel Abdel el Mahdi, ministro de Finanzas en el Gobierno interino iraquí. Sin embargo, la sesión se ha celebrado sin ningún debate al respecto. Los miembros de la Asamblea tampoco han pactado una fecha para su próxima reunión. La principal tarea del legislativo será redactar una Constitución y organizar elecciones presidenciales a finales de este año.

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