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CATÁSTROFE EN ASIA

Asia llora a sus más de 55.000 muertos mientras las autoridades alertan del riesgo de epidemias

La ONU pedirá más ayuda para las víctimas del maremoto que la que solicitó para reconstruir Irak.- Bruselas propone una Conferencia de Donantes para recaudar fondos

Dos días después de los maremotos que arrasaron las costas de ocho países del sureste asiático, el mar sigue devolviendo cadáveres. El último balance de víctimas supera ya los 55.000 muertos y los 30.000 desaparecidos, la gran mayoría en Indonesia y Sri Lanka. El número de turistas extranjeros que figuran entre las víctimas no cesa de aumentar. En Tailandia, más de 700 extranjeros han perdido la vida y otros 70 en Sri Lanka. A la búsqueda de supervivientes se une el temor a las epidemias por los cadáveres y restos de animales en descomposición.

El seísmo, de una magnitud de 9 en la escala de Richter, con epicentro en el Océano Índico frente a la costa norte de la isla indonesia de Sumatra, sacudió violentamente el domingo a las 7.58 hora local (1.58 hora peninsular española) Indonesia, Sri Lanka, India, Tailandia, Malasia, Bangladesh, Maldivas y Birmania. El fortísimo terremoto originó olas gigantes que llegaron horas después hasta las costas de esos países arrastrando a miles de personas y originando cuantiosos daños materiales. El olor de los cadáveres en descomposición predomina en toda la zona siniestrada, donde se están enterrando los cuerpos en cadena por temor a epidemias. En opinión del director de la Unidad de Crisis de la Organización Mundial de la Salud (OMS), David Nabarro, las epidemias "podrían provocar tantos muertos" como la catástrofe natural.

Confrontada a "una catástrofe sin precedentes" a causa del número de países afectados, la ONU se esfuerza junto a la Cruz Roja por coordinar las ayudas internacionales. En este sentido, la vicecoordinadora de Naciones Unidas para la ayuda de emergencia, Yvette Stevens, ha informado de que el organismo solicitará aportaciones que superarán los 1.600 millones de dólares reclamados para la reconstrucción de Irak. Según Stevens, se trata de la operación humanitaria "más costosa de la historia". Al margen de los muertos, desaparecidos y heridos, la Cruz Roja afirma que "hay un millón de personas desplazadas en Sri Lanka, otras 29.000 en Tailandia y un millar en India".

En cuanto a las víctimas extranjeras, Noruega cifra en 13 sus ciudadanos muertos, 200 desaparecidos y 50 heridos. Según las agencias, más de 3.000 noruegos pasaban sus vacaciones en las zonas afectadas. Además de Noruega, los países con el mayor número de fallecidos son Francia (22), Reino Unido (16) e Italia (13). En Alemania, el ministro de Exteriores, Joschka Fischer, teme "un número de una amplitud extremadamente grave" de muertos y heridos, al menos de tres dígitos, entre los 4.000 turistas alemanes. En cuanto a Suecia, unos 1.600 de sus ciudadanos en Tailandia no han dado señales de vida. Entre 15.000 y 20.000 suecos se encontraban sólo en Phuket (sur) en el momento de la catástrofe. El secretario de Estado de EE UU, Colin Powell, ha confirmado que 11 estadounidenses han muerto y "cientos" están desaparecidos. En España, Exteriores ha informado de que "no tiene constancia de que entre las víctimas haya españoles" y de que los 10 heridos que quedan ingresados son leves.

En Indonesia, los últimos datos ofrecidos esta tarde por el Ministerio de Sanidad elevan a 27.174 el número de muertos y a 30.000 el de damnificados. El último balance oficial hablaba de 21.000 muertos, según un respondable de Asuntos Sociales, pero esta mañana, el vicepresidente indonesio, Yusuf Kalla, ya había advertido de que el cómputo final de fallecidos podría superar los 25.000. La mayor parte (unos 5.000) fallecieron en Banda Aceh, la capital provincial de Aceh. Aún hoy, numerosas localidades indonesias permanecían incomunicadas, sin recibir ningún tipo de ayuda. El Ministerio de Finanzas ha desbloqueado una partida de 50.000 millones de rupias (unos 399 millones de euros) para ayudar a las víctimas.

En Sri Lanka se cifran ya en 17.640 las víctimas mortales -entre ellos 73 extranjeros-, la mayoría en las regiones orientales y debido a que el nivel del agua subió peligrosamente en el oeste, incluso en Colombo, la capital, la población se vio forzada a evacuar sus casas. Además, hay más de 20.000 heridos y 2.000 desaparecidos. Los muertos en India ascienden a 8.500, de los que 4.500 se produjeron en el Estado del Tamil Nadu (sureste) y otros 4.000 en Andaman y Nicobar, archipiélago situado no lejos del epicentro y donde cerca de 30.000 personas están desaparecidas. Un responsable de los guardacostas ha estimado que podría haber hasta 10.000 muertos sólo en la isla de Car Nicobar (45.000 habitantes), donde "un 80% de los edificios fueron aplastados".

En Tailandia, las últimas cifras del Ministerio del Interior hablan de más de 1.516 fallecidos, entre ellos 700 extranjeros, y 1.200 desaparecidos, además de 7.200 heridos. Según estas fuentes al menos la tercera parte son extranjeros. Los lugares más afectados son los centros turísticos de Phuket, Phi Phi, Phang Nga y Krabi, que estaban en plena temporada alta por las fiestas navideñas. Khum Bhumi Jensen, de 21 años, hijo del príncipe Ubolrattana y nieto del Rey del país, se encuentra entre las víctimas mortales. En Malaisia hay al menos 65 fallecidos, 21 de ellos en el Estado de Penang, el más afectado, y 183 heridos. Se evacuaron varios rascacielos como consecuencia del movimientos telúrico, que duró allí dos minutos.

En Myanmar (Birmania) se cuentan al menos 90 muertos, según las organizaciones humanitarias, que temen que el balance se eleve "mucho más". Se tiene constancia en Bangladesh de la muerte de al menos dos personas. La localidad costera de Chittagong (sur del país) registró un terremoto de 7,36 en la escala de Richter. En el archipiélago de las Maldivas ha habido 55 muertos y 69 desaparecidos por las olas gigantes, según fuentes oficiales citadas por diversos medios. La costa suroccidental, frecuentada por miles de turistas, quedó parcialmente inundada. El maremoto ha tenido repercusiones incluso en el este de África: 40 pescadores muertos y 60 desaparecidos en Somalia, diez muertos en Tanzania y uno en Kenia.

Ayuda internacional

Gobiernos y organizaciones internacionales han expresado su solidaridad con los países afectados por el terremoto y han ofrecido equipos de socorro y ayuda humanitaria de urgencia. La Unión Europea ha destinado tres millones de euros para las víctimas. El dinero irá destinado a cubrir las necesidades iniciales y vitales, aunque los Veinticinco ya han anunciado que aportarán más fondos cuando se conozca con más detalle el alcance real de las necesidades. Por otra parte, el Reino Unido ha enviado varios equipos de ayuda a Tailandia y a Sri Lanka. También se han abierto líneas telefónicas para resolver dudas de familiares y amigos de posibles turistas en la zona y el Papa, Juan Pablo II, ha pedido a la comunidad internacional que se movilice para llevar ayuda a los lugares afectados.

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