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LA POSGUERRA EN IRAK | El caso Kelly

Un e-mail del jefe de Gabinete de Blair demuestra que no había pruebas contundentes contra Sadam

Jonathan Powell contó a un alto responsable de inteligencia que dicho informe sólo convencería a los adeptos

El informe que Blair utilizó para denunciar en el Parlamento el peligro que suponía el arsenal iraquí no incluía ninguna prueba que asegurara que la amenaza era real. Y no lo dice ningún testigo incómodo para el primer ministro británico, Tony Blair, en la investigación sobre la muerte del experto en armas David Kelly, sino un correo electrónico enviado por uno de los más cercanos asesores de Blair, su jefe de Gabinete, Jonathan Powell, a un responsable de inteligencia una semana antes de que Blair compareciera ante el Parlamento.

El e-mail ha salido a la luz durante la comparecencia de Powell ante el juez Brian Hutton, que dirige la investigación sobre la muerte del científico experto en armamento David Kelly. Kelly apareció con las venas cortadas el pasado 18 de julio, días después de conocerse que había sido la fuente principal de un polémico reportaje de la BBC que acusaba al Gobierno de Blair de haber exagerado informes de Defensa sobre el armamento iraquí para justificar la participación británica en la guerra de Irak.

"El documento [el informe] no demuestra para nada ninguna amenaza, y menos inminente, por parte de Sadam [Husein, ex dictador iraquí]", dice el correo electrónico enviado por Powell al jefe del Comité Conjunto de Inteligencia, John Scarlett, y al jefe de Comunicación de Blair, Alastair Campbell. Según el e-mail, el informe usado por Blair ante el Parlamento en el mes de septiembre "demuestra que tiene los medios pero no demuestra que tenga motivo para atacar a sus vecinos, y menos a occidente". El propio Powell, en su correo, sentencia diciendo que "el informe por sí solo es bueno y convincente para aquellos que están dispuestos a ser convencidos", pero no para invertir una opinión pública mayoritariamente en contra de la invasión.

Finalmente, Powell decía a Scarlett que el Gobierno "debería dejar claro en la presentación del informe [ante el Parlamento] que no sostiene que tenga pruebas de que Sadam sea una amenaza inminente. Lo que buscamos es demostrar que [Sadam] ha seguido desarrollando armas de destrucción masiva desde 1998 y que viola las resoluciones de la ONU". Algunos diputados del partido laborista de Blair opinan que el Gobierno, trató, precisamente, de demostrar que había armas de destrucción masiva al destacar en el Parlamento la información de que Irak podía desencadenar un ataque con armas de destrucción masiva en 45 minutos, cosa que no estaba comprobada.

Reescritura sustancial

Pero el correo de Powell a Scarlett no ha sido el único que ha sido desvelado hoy. Alastair Campbell, jefe de comunicación de Blair y a quien Kelly acusaba de ser el responsable de "hacer más sexys" los informes sobre el armamento de Sadam, escribió al propio Powell el 5 de septiembre, tres semanas antes de la comparecencia de Blair, que se había tomado una decisión para llevar a cabo "una reescritura sustancial" y una reestructuración del polémico informe "conforme a las discusiones con TB [Tony Blair]".

Estos correos electrónicos constituyen las primeras pruebas de que el entorno inmediato del primer ministro tenía sus dudas en cuanto a la amenaza que podía suponer el régimen iraquí y sobre los informes citados por Blair en el Parlamento. Precisamente, el reportaje de la BBC, firmado por Andrew Gilligan, aseguraba que el Gobierno "hizo más sexys" los informes facilitados por los servicios de inteligencia sobre el armamento iraquí. Ejemplo de esas exageraciones sería la información de los 45 minutos, que provenía de una sola fuente y no estaba contrastada. No obstante, otros comparecientes en la investigación de Hutton ya habían advertido de que el debate interno existía.

La investigación del juez Hutton, que ya ha tomado declaración a varios expertos colegas de Kelly y al periodista de la BBC autor de la información y a sus superiores, se centra ahora en el entorno del primer ministro, que también deberá comparecer cuando regrese de sus vacaciones en las Islas Barbados. Mañana comparecerá el director de Comunicación de Blair, Alastair Campbell, al que Kelly consideraba responsable de "hacer más sexys" los informes de inteligencia para justificar la participación británica en la guerra.