Urbanismo

Aprovechamiento de la lluvia, una gran pradera verde y un invernadero: así será el nuevo Azca

Renazca acaba de anunciar al ganador para la rehabilitación del centro financiero madrileño: el estudio de arquitectura Diller Scofidio + Renfro junto con los paisajistas británicos Gustafson Porter + Bowman y el socio español b720 Fermín Vázquez Arquitectos

Propuesta presentada por el estudio de arquitectura Diller Scofidio + Renfro junto con los paisajistas británicos Gustafson Porter + Bowman y el socio español b720 Fermín Vázquez Arquitectos.
Propuesta presentada por el estudio de arquitectura Diller Scofidio + Renfro junto con los paisajistas británicos Gustafson Porter + Bowman y el socio español b720 Fermín Vázquez Arquitectos.

Había rumores, pero ya es oficial. La sociedad privada Renazca, que lidera la rehabilitación del centro financiero madrileño Azca, ha desvelado los ganadores del concurso convocado para el diseño del proyecto. Se trata de una propuesta presentada por el estudio de arquitectura Diller Scofidio + Renfro, con sede en Nueva York, junto con los paisajistas británicos Gustafson Porter + Bowman y el socio español b720 Fermín Vázquez Arquitectos. La comunicación se ha realizado en un acto retransmitido esta tarde vía streaming, en el que han participado representantes del equipo ganador, así como Miguel Hernández, director general de Renazca, y los coordinadores del concurso, Martha Thorne, decana de IE School of Architecture and Design y Edgar González, director del grado en Diseño en IE University.

La idea central del proyecto consiste en desplegar una superficie ajardinada –definida como una “gran pradera verde” o una “alfombra urbana”- en la supermanzana de Azca, rompiendo así con la tendencia a convertir las plazas madrileñas en explanadas duras de asfalto. La alfombra se compondrá de un amplio jardín central y quince microparques entre los edificios. “Este proyecto convertirá la zona de Azca en un espacio más conectado, abierto y accesible bajo el paraguas de la sostenibilidad, creando un ecosistema urbano de gran biodiversidad”, reza la definición aportada por Renazca. Según se ha comunicado, el parque incluirá especies vegetales autóctonas. Al mismo tiempo se eliminará el sistema de escaleras para el tránsito entre cambios de nivel, con un nuevo trazado más accesible para todo tipo de viandantes.

Plano del proyecto ganador.
Plano del proyecto ganador.

Hasta este punto, las premisas no distarían mucho de la propuesta con la que Gonzalo Pardo y Cristina Parreño obtuvieron ya en 2006 uno de los cuatro accésits en el concurso convocado por el ayuntamiento de Madrid y que no llegó a ejecutarse. Pardo también se presentó al concurso convocado por Renazca, aunque no alcanzó la fase de finalistas, donde sí estaban, además del equipo ganador, los estudios Heatherwick, MVRDV, OMA y West 8. Sin embargo, la propuesta elegida por Renazca añade un elemento interesante y novedoso para esta zona de Madrid, y es la relevancia que adquiere el agua. Se ha previsto para el nuevo Azca un sistema de captación de agua de lluvia que abastezca tanto el sistema de riego del parque como un sistema de fuentes, algunas de las cuales podrán vaciarse para ampliar el espacio dedicado a eventos.

Las imágenes vistas en la presentación presentaban un entorno con profusión acuática, así como de césped, arbolado, flores, pérgolas y pabellones destinados a diversos usos. Otro de los puntos fuertes consiste en un sistema de sombra permanente para los meses más calurosos del año, que al mismo tiempo proporciona luz natural durante los más fríos. Sobre el tráfico rodado, la arquitecta Elizabeth Diller declaraba: “No podemos hacer desaparecer los coches, pero sí hacer más amigable su presencia”.

En general, el peatón recobra en el proyecto de Diller Scofidio + Renfro un protagonismo perdido frente a los coches, ya que se pretende que el espacio de uso público sea capaz de convocar entre 200 y 10.000 personas en las actividades al aire libre que allí se programen. Se ha buscado, por tanto, dotar al espacio de un contenido que va más allá del estricto diseño urbanístico: en este sentido, se citan “un mercado de productos frescos, un parque infantil, una biblioteca al aire libre, un jardín de esculturas, cafeterías y bares, un invernadero, una zona de co-working al aire libre y un Fab lab” (espacio de producción de objetos materiales mediante tecnología controlada digitalmente).

El estudio Diller Scofidio + Renfro (DS + R) se fundó en Nueva York 1981, y sus socios principales son Elizabeth Diller, Ricardo Scofidio, Charles Renfro y Benjamin Gilmartin. Suele destacarse su enfoque en proyectos culturales y cívicos y su preocupación por el futuro de las ciudades. Pero, como carta de presentación, ciertamente resulta difícil de superar su intervención en el High Line de Manhattan, que convertía en parque unas vías ferroviarias en desuso, incrementando los precios de los inmuebles en todo su recorrido y contribuyendo decisivamente a la revitalización del Meatpacking District, que como se espera de Azca cambió la etiqueta de área en decadencia por la de barrio de moda de manera fulminante. El caso se cita de manera recurrente como intervención urbanística de éxito, así que desde el principio podía intuirse que el estudio neoyorquino partía como favorito en la liza. Con algunas variaciones, el modelo se ha replicado después en otras ciudades norteamericanas, y la misma firma lo trasladó a Moscú con el parque Zaryadye, que reformaba un antiguo terreno comercial.

La propuesta elegida por Renazca añade un elemento interesante y novedoso para esta zona de Madrid: la relevancia que adquiere el agua.
La propuesta elegida por Renazca añade un elemento interesante y novedoso para esta zona de Madrid: la relevancia que adquiere el agua.

El equipo multidisciplinar se completa con al estudio de paisajismo Gustafson Porter + Bowman, que actualmente desarrolla su ambicioso proyecto para el entorno de la Torre Eiffel en París. Además de acometer trabajos recientes de gran envergadura en Milán o Singapur, en nuestro país se adjudicaron el parque urbano de la ambiciosa actuación Valencia Parque Central. Las bases del concurso para Azca establecían la necesidad de incorporar asimismo una “cuota” española, que en este caso corre a cargo del estudio b720 Arquitectos, fundado por el arquitecto madrileño Fermín Vázquez, que entre otros proyectos firmaba el Mercat dels Encants de Barcelona y el hotel VP Plaza de España de Madrid.

Este requisito no ha evitado las críticas en forma de cartas abiertas y comentarios en las redes sociales desde algunas voces del sector de la arquitectura en nuestro país, ante la percepción de que se había priorizado los nombres internacionales de relumbrón. Frente a la pregunta de ICON Design en este sentido, Martha Thorne ha declarado: “Debo confesar mi confusión con esto, porque no he podido entender si era una crítica al proceso, o contra los extranjeros, porque yo soy extranjera y llevo bastantes décadas en España. Espero que se vuelva a juzgar en base a hechos, no en base a rumores. No se ha favorecido a nadie, ha sido concurso transparente, claro y abierto”. Fermín Vázquez apoyaba esta idea: “Lo importante no son los arquitectos, sino los proyectos. Por lo que a mí respecta, ha sido uno de los concursos mejor organizados en que he participado. Y, evitando los rasgos chovinistas, nosotros [por el estudio b720] hemos ganado concursos en el extranjero”.

Renazca es una sociedad privada fundada por empresas propietarias de algunos de los edificios ubicados en Azca. Entre sus socios destaca la inmobiliaria Merlin, que también participa en el no muy lejano –aunque de mayor envergadura- proyecto urbanístico Distrito Castellana Norte. Miguel Hernández, director de Renazca, es también director de Estrategia de DCN, lo que incide en la relación entre ambos proyectos. Posiblemente la mejor noticia de todo este caso vendrá si la actividad económica en la capital de nuestro país alcanza tal pujanza que permita la subsistencia de dos grandes centros de negocios. Pero para eso aún hay tiempo.

El peatón recobra en el proyecto de Diller + Scofidio un protagonismo perdido frente a los coches, ya que se pretende que el espacio de uso público sea capaz de convocar entre 200 y 10.000 personas en las actividades al aire libre que allí se programen.
El peatón recobra en el proyecto de Diller + Scofidio un protagonismo perdido frente a los coches, ya que se pretende que el espacio de uso público sea capaz de convocar entre 200 y 10.000 personas en las actividades al aire libre que allí se programen.

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