Will Smith admite que pidió prestados casi 9.000 euros a un traficante de drogas

El actor de ‘Soy Leyenda’ ha recordado la etapa oscura que vivió antes de dedicarse a la actuación, en la que recurrió a la delincuencia para mantener su primera fortuna y que lo llevó a la ruina con tan solo 22 años

El actor y productor Will Smith posa en la alfombra roja del estreno de 'El método Williams', el 17 de noviembre en Londres.
El actor y productor Will Smith posa en la alfombra roja del estreno de 'El método Williams', el 17 de noviembre en Londres.DANIEL LEAL (AFP)

La vida de Will Smith ha dejado de ser un secreto desde la publicación de sus memorias. En el libro, Will, el actor de 53 años desvela los detalles más profundos y escabrosos sobre su pasado, como que llegó a pensar en matar a su padre cuando maltrataba a su madre, además de sincerarse sobre las crisis que ha sufrido su matrimonio con Jada Pinkett-Smith. El jueves, durante una larga entrevista con el también actor Idris Elba en el Savoy Theatre de Londres, reveló que, en su primera época de rapero, evadió los impuestos que le correspondía pagar tras cobrar millonarias sumas de dinero gracias a uno de sus discos. Las consecuencias fueron nefastas: la multa que le cayó lo dejó en bancarrota. Una etapa oscura de su vida por la que, según cuenta, sigue arrepentido.

”No pagué mis impuestos durante dos años y medio. Y habíamos vendido tres millones de discos”, admitió el actor. En la entrevista reconoció que intentar escapar del fisco fue una decisión terrible que tomó con apenas 22 años, pero que la multa que le cobró Hacienda lo puso en su lugar. Grabó un disco para intentar pagarla, pero resultó un rotundo fracaso. “Entonces, tuve que vender todo: mi preciosa casa, mis cuatro coches, y mis dos motos. Y pedí prestados 10.000 dólares (casi 9.000 euros) a un amigo mío que era traficante y proveedor de medicamentos sin receta. Gracias a ello pude mudarme a Los Ángeles y comenzar mi carrera como actor”. Aún en la quiebra más absoluta, pero ya en la meca del cine y la televisión, conoció al productor Bennie Medina, que le ofreció trabajo en El príncipe de Bel Air. La ahora estrella no se tomó la oferta en serio hasta que, según cuenta, fue el propio Quincy Jones quien lo convenció.

Una visita a la mansión del afamado compositor fue lo que acabó por sacarlo del pozo. “Me daba vueltas la cabeza. Yo no tenía nada de dinero, pero allí había como 20 aparcacoches y Steven Spielberg acababa de marcharse. Stevie Wonder también andaba por ahí y yo no tenía ni idea de qué estaba pasando”, confesó ante un divertido Elba. Por supuesto, acabó por aceptar hacer las audiciones para la serie que lo convirtió en estrella frente a un público lleno de nombres conocidos en el sector; innumerables estrellas y figuras importantes de la industria. Y con solo 10 minutos para prepararse. “Todo era borroso, pero me llevé una ovación”, recordó. El resto es historia. El príncipe de Bel Air supuso el impulso de su carrera y “uno de los momentos más espectaculares” de su vida, según sus propias palabras.

La comedia que lo lanzó a la fama comenzó a emitirse en la segunda mitad de 1990. El actor, nacido en Filadelfia, decidió dedicarse plenamente a la actuación tras el éxito recibido, convirtiéndose en uno de los actores más admirados mundialmente por su papel en películas como Soy leyenda o Siete almas. Su último proyecto se llama El método Williams, un drama que relata la vida de Richard Williams, el padre y entrenador de las famosas tenistas Venus y Serena Williams, y que se estrenó en HBO Max el 19 de noviembre. Un proyecto que sigue a muchos otros que lo han ayudado a escapar de la ruina económica que vivió una vez. Según Forbes, su fortuna asciende ahora a 45,5 millones de dólares (que equivale a 40,35 millones de euros).

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