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Jay-Z vende la mitad de las acciones de su exclusivo champán al grupo del lujo LVMH

El rapero, que hace dos años se convirtió en el primer multimillonario del hip hop, ha amasado una ingente fortuna más allá de la música y del espectáculo

El rapero Jay-Z, en 2019.
El rapero Jay-Z, en 2019.Greg Allen / AP

Hace dos años Jay-Z se convirtió en el primer multimillonario del hip hop y en este tiempo el rapero no solo ha sabido consolidar su imperio, sino también expandirlo. Según se ha anunciado ahora, el marido de Beyoncé acaba de vender el 50% de la propiedad de su champán Armand de Brignac, que posee desde 2014, al conglomerado del lujo LVMH. “Hace tiempo que admiramos el éxito de Armand de Brignac y hoy estamos orgullosos de asociarnos a ellos”, manifestó el consejero delegado de Moët Hennessy, Philippe Schaus, en el comunicado que emitió la compañía el lunes. Por su parte, el cantante estadounidense afirmó que confía en que “el poder absoluto del marco de distribución de Moët Hennessy, la solidez de su cartera incomparable y su historial en el desarrollo de marcas de lujo le darán a Armand de Brignac el poder comercial que necesita para crecer aún más”. El grupo empresarial francés especializado en artículos de lujo, nacido en 1987 de la fusión de la compañía de moda Louis Vuitton y la destilería Moët Hennessy, ha utilizado a esta última para materializar la operación con Jay-Z y ha añadido el Armand de Brignac a su portafolio de bebidas alcohólicas.

Según indica el rapero en la misma nota, esta nueva fusión es fruto de la relación de amistad que mantiene con Alexandre Arnault, hijo del propietario del conglomerado, Bernard Arnault. El champán Armand de Brignac, conocido popularmente como Ace of Spades (por el logotipo, un as de picas de la baraja de cartas francesa, en color dorado) ha crecido en los últimos años hasta llegar a la cifra de 500.000 botellas vendidas en 2019. La botella más barata ronda los 300 euros y la más cara puede llegar a los 7.000.

La historia de Jay-Z y el champán se remonta al año 2006, cuando Frédéric Rouzaud, el gerente de la empresa que fabricaba el entonces famoso espumoso Cristal, fue objeto de críticas tras declarar en una entrevista lo que pensaba sobre la popularidad de su bebida entre los raperos. “¿Qué podemos hacer? No podemos prohibir que la gente lo compre”. Su respuesta no agradó a muchas de las personalidades del mundo del hip hop, quienes como Jay-Z se lo tomaron como un ataque racista y anunciaron un boicot. Meses más tarde, el cantante introdujo en el videoclip de su tema Show Me What You Got una nueva botella dorada, en esta ocasión de Armand de Brignac, producida por la compañía francesa Cattier, destronando así definitivamente a Cristal. Su relación fue más allá y, en 2014, el cantante terminó adquiriendo la marca que hoy comparte a partes iguales con el grupo LVMH.

No hay duda de que se trata de su activo más famoso, pues desde que a finales de 2018 terminase la segunda parte de la gira musical que realizó junto a su esposa, Beyoncé, y tras casi cuatro años desde su último álbum (4:44, en 2017), Forbes sigue situando al rapero entre los más ricos con una fortuna estimada en mil millones de dólares. El champán Armand de Brignac no es la única bebida por la que ha apostado, pues parte de su patrimonio también surge de su negocio en la casa de coñac D’Usse.

Consciente de que su nombre tiene un enorme peso en el terreno empresarial, el rapero nacido en Brooklyn ha sabido apuntar correctamente a sus proyectos. En 2008 fundó la empresa Roc Nation, dedicada a la promoción de eventos de entretenimiento y deportivos con la que ha producido películas, videojuegos y música y, desde 2019, se encarga de crear las actuaciones musicales de la Super Bowl. Ha lanzado su propia línea de ropa y de fragancias, ha diseñado relojes, tiene una colección de arte valorada en 61 millones de euros, que incluye obras de Jean-Michel Basquiat, y es accionista minoritario del equipo de la NBA los Brooklyn Nets, por el que pagó casi cuatro millones de euros. El patrimonio del fundador de la plataforma de música en streaming Tidal y el que se ha convertido en uno de los artistas más vendidos de todos los tiempos también incluye casi 200 millones en efectivo e inversiones como una participación en Uber por un valor estimado de otros 60 millones de euros.

El músico que a los 26 años comenzó a vender sus propios cedés y creó su sello discográfico para lanzar su primer álbum en 1996, después de que las grandes compañías lo rechazaran, tampoco se queda atrás en cuanto al sector inmobiliario. Trás el nacimiento en 2017 de los mellizos Rumi y Sir, hermanos de la mayor, Blue Ivy, de nueve años —los tres con sus nombres registrados para evitar su comercialización— , Jay-Z y Beyoncé, que poseen un ático en el rico barrio de Tribeca en Manhattan, decidieron comprar otras casas. Ejemplo de ello es la mansión junto a la playa que adquirieron por 22 millones de euros a las afueras de Nueva York, en The Hamptons, y una finca en la reputada urbanización de Bel Air, en Los Ángeles, que les costó casi 80 millones.

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