Familia Real Británica

Meghan Markle, entre el fuego enemigo de dos familias

La duquesa de Sussex dejó atrás a los Windsor para marcharse a su EE UU natal, donde acaba de ver cómo su hermana publica un libro contra ella y cómo su padre prepara un documental

Meghan Markle durante su intervención en el programa anual 'Heroes' de CNN.
Meghan Markle durante su intervención en el programa anual 'Heroes' de CNN.CNN Heroes

Meghan Markle nunca llegó a sentirse cómoda entre la familia real británica. Apenas pasó año y medio como miembro de la misma y, aunque sus dotes de actriz intentaron demostrar su adaptación, el anuncio de su marcha—y la de su esposo, Enrique de Inglaterra— en enero de 2020 fue la confirmación definitiva de que su camino estaba lejos de ella. Sin embargo, tampoco parece que su familia de nacimiento haya decidido tenderle puentes en su regreso a su Estados Unidos natal. Los ataques contra Markle ya se materializaron antes de su boda, y ahora llegan por partida doble. Si hace unas semanas se sabía que su hermana lanzaría unas memorias sobre ella, ahora es su padre quien amenaza con preparar un documental sobre ella.

El propio Thomas Markle ha confirmado al diario británico The Sun que el proyecto ya está en marcha y que con él pretende mostrar una imagen “más completa” de su familia, más de la que dio el año pasado con su participación en un documental de la cadena británica Channel 5. “Comenzará con mi vida, mi familia, mi amor por el teatro y la televisión y cómo llegué hasta aquí. Después, mi vida con Meghan, cómo creció, sus días de escuela hasta que se fue a la universidad y el arranque de su carrera”, detalla Markle, de 76 años. “Tuvimos una buena vida juntos, en su primer matrimonio y cuando se mudó a Canadá. Después empezó una nueva historia. Fue cómo: ¿pero qué ha pasado con mi niñita?”. Para todo ello usará imágenes caseras nunca vistas, suyas y de su hija. “Mi documental tendrá vídeos nuevos y mis fotos favoritas de mi niña, e intentaremos comprender qué salió mal. Creo que haremos un buen trabajo”, afirma.

La hoy duquesa de Sussex vivió con su padre entre los 11 y los 18 años y mantuvieron una relación estrecha y cercana, que se rompió en 2018 cuando, antes de su boda con el príncipe Enrique, Thomas pactó la venta de unas fotografías al portal de cotilleos TMZ. Además, no pudo acudir a la misma por una operación urgente de corazón, pero no dejó de publicar informaciones privadas sobre su hija, algo que hizo que Meghan Markle le apartara de su vida. Él se queja de que no ha conocido a su nieto, Archie, y de que se enteró por la prensa de que su hija estaba embarazada, pero no menciona que Meghan se vió obligada a avanzar sola hacia el altar de la capilla del palacio de Windsor, donde fue el padre del novio quien le prestó su brazo para recorrer el tramo final.

La mala relación de la duquesa se extiende también a sus hermanos por parte de padre, Thomas Jr. y especialmente Samantha, de 53 años, fruto de su primer matrimonio. Ella es quien ha publicado el primero de los dos tomos de memorias contra Meghan, que verá la luz el 1 de febrero. La salida al mercado del libro, de 330 páginas, no ha gustado un ápice a la duquesa; de hecho, según le ha contado su círculo al Daily Mail la ha hecho sentir “enferma hasta las naúseas”, pero al parecer no hablará públicamente sobre este asunto.

De su propia familia, Markle solo mantiene una relación fluida y cordial con su madre, Doria Ragland, la única también presente en su boda. Con su nueva vida en Londres y su entrada en una nueva familia, la duquesa podría haberse hecho a un nuevo núcleo familiar, pero su adaptación no fue buena. Nadie sabrá nunca realmente cómo fue la llegada de Markle a la familia real británica, pero el devenir de la historia ha hecho ver que no fue satisfactoria, puesto que no llegó a buen puerto.

Igual que ya les pasó a Diana de Gales, a Sarah Ferguson (que llegó a decir: “Están haciéndole a Meghan Markle lo que me hicieron a mí”) o incluso durante un tiempo a Kate Middleton, Markle se vio envuelta en una dinámica complicada, con una gran diferenciación entre lo público y lo privado, con una altísima exigencia y una sempiterna vigilancia por parte de los medios de comunicación y con pocos apoyos dentro de la familia. Ni siquiera la relación más lógica, la que tendría que haber mantenido con sus cuñados, terminó de prosperar. La ruptura llegó a tal punto que decidió junto a su esposo poner tierra de por medio. Dicen los mentideros de palacio que la relación entre Enrique y Guillermo ha mejorado, y que el pequeño de los hijos del heredero al trono ha sido invitado al próximo cumpleaños de Isabel II, en junio. Allí quizá estén Enrique y Meghan, con la mejor de sus sonrisas, pero como meros figurantes en tierra de nadie.

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