
Vasitos de frutos rojos con nata
Un postre inspirado en una tarta francesa llamada fraisier, con una base de bizcocho, mucha nata y frutos rojos. Lo podemos hacer tan sencillo o complicado como queramos, dependiendo de si el bizcocho es casero o no.

Un postre inspirado en una tarta francesa llamada fraisier, con una base de bizcocho, mucha nata y frutos rojos. Lo podemos hacer tan sencillo o complicado como queramos, dependiendo de si el bizcocho es casero o no.

Los platos de cocción larga son ideales cuando tenemos que pasar mucho tiempo en casa: la olla trabaja mientras nosotros solo tenemos que vigilarla de tanto en cuanto.

Esta receta de origen judío es uno de los emblemas de la gastronomía de Roma. Un plato que surgió de la fusión de culturas que se dio en el siglo XVI en el gueto de la capital italiana.

La manzana y la canela son una combinación ganadora. La primera da jugosidad a este bizcocho, y la segunda, aroma. Las nueces ponen el punto crocante.

Crujiente por fuera, suave por dentro: la 'coca de forner' es un pan plano dulce que encanta a cualquier paladar. Con paciencia y práctica te quedará como la de un panadero.

Lo inventó Auguste Escoffier en 1894 en honor a una cantante de ópera, y desde entonces es una leyenda de los postres. Clave para triunfar con él: huir del melocotón en almíbar regulero.

El mercado ofrece mil variedades, y combinarlas, aliñarlas y servirlas en la mejor ensalada posible está al alcance de nuestra mano: hoy te lo contamos todo para elevar este sencillo plato hasta la estratosfera

Verdura fresca y cocinada, garbanzos pasados por la sartén con especias y huevos de codorniz: si no comes legumbres en verano, no será porque no haya deliciosas opciones aptas para el calor.

Una técnica de conservación ancestral que utilizaba el vinagre para alargar la vida de la comida cuando no había neveras, con una fórmula menos agresiva lista para mandar tus verduras favoritas al cielo.

Con centeno no solo puedes hacer pan: también es ideal para elaborar en casa unas crepes con un sabor diferente al clásico. El relleno lo eliges tú, ya sea dulce o salado.

Este plato clásico del oriente andaluz y Murcia consiste en un sofrito de cebolla, ajo, pimiento y tomate con patatas, alguna proteína y, cómo no, los andrajos: jirones de masa de harina de trigo duro, agua y sal.

Una receta muy sencilla que se puede preparar con anticipación e incluso congelar, apta incluso para los cocineros más principiantes -y sin fogones- que juega con la técnica del trampantojo.

El 'pollastre rostit amb prunes i pinyons' es uno de los platos clásicos en las casas de Cataluña cuando llega la Navidad. Y no, este asado no se prepara en el horno: se hace en una cazuela.

Un gazpacho clásico, sin nada flotando en su superficie, está para volverse turuleta. Así que imagínate si le añades lechuga, melón, huevo cocido, cebolleta, aceitunas y algún pescado en conserva, como en esta receta.

Si cuando encendemos el horno para cocinar cualquier cosa añadimos unas cabezas de ajos, conseguiremos una versión suave y confitada de los mismos. Los podemos usar en platos como esta sabrosa crema.

En esta época del año, un plato calentito, reconfortante y sabroso sienta de maravilla. Puedes escoger las setas que quieras, incluso usar carne de vacuno. Lo único innegociable es mojar pan en la salsa.

Si te gustan los postres con manzana, este sencillo dulce en el que se abriga la fruta con hojaldre o con una masa quebrada te volverá turuleta.

Estos huevos escalfados son un plato versátil que siempre va a estar rico, se prepara en un pispás y se adapta a tus verduras favoritas de cualquier temporada. Viene con truco huevero de regalo.

Este aperitivo a base de harina de garbanzo cocida en agua y posteriormente frita es una sabrosa herencia de la cocina de posguerra, perfecta para disfrutar con una copa de buen vino.

Cortar el calabacín en tiras largas que recuerdan a la pasta italiana nos permite preparar platos ligeros y sabrosos con un simple salteado. El de hoy lo acompañamos con un pesto rojo de anacardos.