TOMA DE POSESIÓN DE ISABEL DÍAZ AYUSO

Los barones del PP limitan a Madrid el ‘modelo Ayuso’

Feijóo, Moreno Bonilla o Mañueco felicitan a la baronesa por su triunfo, aunque matizan que cada región tiene su idiosincrasia

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (3i) junto con el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (i), el presidente de Andalucía, Juanma Moreno (2i) el presidente del PP, Pablo Casado (3d), el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo (2d) y el presidente de Murcia, Fernando López Miras (d) posan tras la investidura de Ayuso celebrada en la Real Casa de Correos este sábado. En vídeo, el discurso de Ayuso.FOTO: ANDREA COMAS | VÍDEO: EPV

Mientras la dirección nacional del PP busca en el triunfo electoral de Isabel Díaz Ayuso las claves para luchar por La Moncloa, el resto de barones autonómicos del partido advierten de que su estrategia política y comunicativa es difícilmente trasladable al conjunto de España. El cruce de opiniones se produce este sábado en la Real Casa de Correos de la capital, sede del gobierno de la Comunidad de Madrid. Hasta allí llegan los presidentes de Andalucía, Galicia, Castilla y León y Murcia, tan listos para felicitar a Díaz Ayuso por su triunfo como prestos para defender la necesidad de que el partido mantenga acentos locales. El ayusismo crece como corriente en el PP, pero los moderados del partido aún mantienen una importante cuota de poder orgánico e institucional.

“El modelo Ayuso es un modelo de éxito, eso no lo duda nadie”, concede Juan Manuel Moreno Bonilla, el presidente de Andalucía, que gobierna gracias al apoyo de Ciudadanos y Vox. “Pero cada Comunidad tiene su modelo, como cada maestrillo tiene su librillo”, añade este político de perfil moderado, el primero en romper con 40 años de gobiernos del PSOE en su Comunidad Autónoma. “España es plural y diversa, y el PP tiene que ser reflejo de eso”.

“Cada Comunidad autónoma tiene realidades distintas”, recuerda Alfonso Fernández Mañueco, el presidente de Castilla y León, que gobierna con Cs. “Pablo Casado es el presidente que necesita este país, porque él es capaz de englobar lo que representa Ayuso en Madrid, Feijóo en Galicia, Moreno Bonilla en Andalucía, López Miras en Murcia, o yo en Castilla y León. Él es capaz de aglutinar todos esos sentimientos en todos los territorios”.

“Los madrileños han visto una forma de hacer política y de entender las instituciones, pero en otras elecciones estaremos en otra circunscripción”, dice, con mucha retranca, Alberto Núñez Feijóo, el presidente de los gallegos, que va de mayoría absoluta en mayoría absoluta. “En unas elecciones en Galicia las propuestas para Galicia son para la comunidad gallega y así sucesivamente, estas no son unas elecciones generales, son autonómicas”, añade. “No recuerdo un vuelco electoral como este. El resultado ha sido tan espectacular que se comenta por sí solo”.

Sobran los ejemplos que han puesto de relieve que las diferencias entre Díaz Ayuso y el resto de barones del PP van más allá de las formas, y llegan a ser estratégicas.

Solo la presidenta de la Comunidad de Madrid acudió el pasado domingo a la manifestación convocada en Colón para protestar contra los indultos que prepara el Gobierno de Pedro Sánchez para los políticos independentistas catalanes condenados por el Supremo por su participación en el procès. En cuanto a la gestión de la crisis del coronavirus, las decisiones de Díaz Ayuso han contrastado con las del resto: solo ella apostó por mantener la hostelería abierta en lo peor de la pandemia. Y solo ella depende única y exclusivamente de Vox para gobernar, lo que puede escorar sus propuestas ahora que no tiene el elemento moderador de Cs, como en la pasada legislatura.

Ese contraste de posicionamientos refleja las dificultades que tiene Casado en su intento de devolver al PP a La Moncloa, de donde salió en 2018 con la moción de censura perdida por Mariano Rajoy. Conciliar al ala dura de la formación, encabezada por la presidenta de Madrid, con la moderada, en la que militan Feijóo o Moreno Bonilla, es un ejercicio de equilibrios extremadamente complicado. Y en ello dice estar Casado, que busca la fórmula para contener el avance de Vox sin perder con ello a los votantes de centro derecha más moderados que antes tenían sus preferencias en Cs.

“España es muy plural y yo quiero ser la media entre Feijóo y Ayuso, entre Moreno y Mañueco, entre Miras y Vivas”, reconoció hace poco más de un mes el líder del partido durante una entrevista en la cadena Cope. Y remató: “Esa es la dificultad pero también lo extraordinario de mi papel”.

¿Y Díaz Ayuso? “Lo que hemos visto aquí es el inicio de una nueva etapa en la Comunidad de Madrid en la que se va a gobernar en favor de todos los ciudadanos”, dice este sábado Casado, como si el PP no llevara al frente de Madrid desde 1995. “Isabel Díaz Ayuso va a seguir apostando por la bajada de impuestos, por la libertad educativa, la garantía de los buenos servicios sanitarios, y la apuesta por la sostenibilidad medioambiental y el crecimiento demográfico”, sigue. “Esa es la marca del PP: firmeza en las convicciones, pero cercanía con los que peor lo están pasando. Eso es lo que ha hecho estos dos años Díaz Ayuso”.

Todo empezó en agosto de 2019. Aquella desconocida que accedió entonces al poder es ahora la política de moda en la derecha. Esa presidenta que gobernaba en coalición con Cs lo hace ahora sola, pero dependiendo de los votos de Vox. La gobernante a la que eligió Casado como candidata para sorpresa general ya vuela sola, y el resto de barones observan su trayectoria igual que miraban los pájaros los antiguos oráculos: intentando adivinar cómo va a afectar a su futuro.

Suscríbete aquí a nuestra nueva newsletter sobre Madrid.

Archivado En:

Más información

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50