La tarjeta de familias para aligerar las colas del hambre entra en vigor el 1 de septiembre, con 27 millones de presupuesto

Cada una recibirá entre 125 y 630 euros mensuales, pero la ayuda es incompatible con otras como la renta mínima o el ingreso mínimo vital

José Luis Martínez-Almeida y Begoña Villacís en la presentación de la tarjeta de familias del Ayuntamiento.
José Luis Martínez-Almeida y Begoña Villacís en la presentación de la tarjeta de familias del Ayuntamiento.luis de vega

Estamos ante “el otoño más difícil en la historia reciente de España”, ha asegurado esta mañana el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. Los madrileños más golpeados por la pandemia van a disponer desde el 1 de septiembre de la denominada tarjeta de familias, que cuenta de partida con un presupuesto de 27 millones de euros. La oposición, que la ha impulsado fervientemente, no ha sido avisada de que hoy se presentaba esta medida que fue acogida en los Acuerdos de la Villa firmados por unanimidad en julio.

Serán los Servicios Sociales los encargados de gestionar esta herramienta que tiene como objetivo más a corto plazo reducir la afluencia a las colas del hambre y ayudar a las personas más necesitadas de una forma digna con cantidades que, según sus necesidades, serán de entre 125 y 630 euros al mes. El dinero se carga en esa tarjeta bancaria que podrán utilizar para adquirir alimentos, material de higiene y otros productos básicos.

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Esta ayuda, destinada a personas empadronadas, es incompatible con la percepción de la renta mínima o el ingreso mínimo vital, aunque sí puede disfrutarse a la vez que otras ayudas como las que dispensa el Consistorio a nivel de alojamiento o alquiler, ha explicado el responsable del área municipal de Familias, Igualdad y Bienestar Social, Pepe Aniorte, en un centro de Servicios Sociales de Villaverde donde se ha presentado la tarjeta. Para agilizar la burocracia, las familias justificarán los gastos a posteriori. En este sentido, Aniorte ha pedido a aquellas personas vulnerables que se encuentran en situación irregular a que pierdan el miedo y a acudan a los Servicios Sociales para que les empadronen y gestionen la ayuda.

Madrid, a la cabeza en estadísticas negativas con uno de cada cuatro contagios, sigue acaparando los peores datos del país. La incertidumbre crece en distritos especialmente golpeados por el virus como Carabanchel, Usera, Puente de Vallecas y Villaverde.

Se calcula que unas 27.000 familias se beneficiarán de este programa, que cuenta ya con una experiencia piloto en el distrito de Tetuán desde 2018 por iniciativa del gobierno que lideraba Manuela Carmena. Pero el actual equipo del área social va extender su uso a los 21 distritos de la capital

Se calcula que unas 27.000 familias se beneficiarán de este programa, que cuenta ya con una experiencia piloto en el distrito de Tetuán desde 2018 por iniciativa del gobierno que lideraba Manuela Carmena. Pero el actual equipo del área social va extender su uso a los 21 distritos de la capital. Ya durante el estado de alarma hubo una experiencia durante un mes por valor de 200.000 euros. Se trató de una colaboración con La Caixa, la entidad que va a gestionarla ahora en toda la ciudad.

Aunque no se han actualizado datos, el Consistorio distribuía hasta junio alimentos a 88.000 personas cada día de unas 30.000 familias mientras que unas sesenta despensas solidarias vecinales repartían comida a otras 45.000 personas. Dos tercios de estas han cerrado por falta de voluntarios y donaciones. La tarjeta de familias prevé un proceso de transición burocrático para evitar que esos madrileños tengan que acudir cada día a recibir comida y que sean ellos mismos los que hagan la compra según sus necesidades.

”La incertidumbre económica es una realidad” y “la respuesta de este Ayuntamiento es innovar”, ha dicho la vicealcaldesa Begoña Villacís, de Ciudadanos, durante el acto. El objetivo es, además, impulsar a esas familias para que sean cada vez más autónomas y puedan reinsertarse.

La oposición no estaba al tanto el martes, cuando el Ayuntamiento convocó el acto, de que se iba a presentar la tarjeta, confirmaron fuentes de Más Madrid y del PSOE. Ambos han batallado duramente por la implantación de esta medida, admitida finalmente en los Acuerdos de la Villa refrendados el 7 de julio por unanimidad y que funciona como hoja de ruta municipal para tratar de salir de la crisis económica y social consecuencia de la pandemia. La tarjeta anunciada hoy iba en los programas electorales de tres de las cinco formaciones del Consistorio: Más Madrid, PSOE y Ciudadanos. Nadie sabía entonces que una pandemia iba a hundir la economía de miles de familias e iba a obligar a diseñar medidas para tratar de parar el golpe.

Malestar en la oposición

”El PSOE se ha enterado por la prensa”, reconoce Pepu Hernández, portavoz de los socialistas, que expresa cierto malestar por haber sido dejado al margen aunque la presentación de Almeida y Villacís se entiende como un acto de Gobierno. Los socialistas creen que, ante la coyuntura actual que afronta la capital, la tarjeta “llega tarde”. En todo caso, “lo importante es su puesta en funcionamiento” y “acabar de una vez por todas con las colas de alimentos” con “dignidad y anonimato”. “Madrid es una de las ciudades más ricas pero más desiguales” y esta medida “favorece además al comercio de proximidad en barrios desfavorecidas”.

La conocida ahora como tarjeta de familias aparece como la tercera de las 352 medidas que integran los Acuerdos de la Villa: “Implantar con carácter urgente una tarjeta social municipal a través de la que se canalice el pago de las ayudas económicas temporales de especial necesidad de alimentación destinada a paliar la crisis social por el Covid-19. Esta tarjeta deberá constituir un medio de pago admisible en cualquier establecimiento de alimentación, incluido el pequeño comercio de la ciudad de Madrid para la adquisición de productos de alimentación de higiene y primera necesidad. El resultado de esta iniciativa se evaluará para su implantación general en servicios sociales”.

Este sistema cuenta con algunos antecedentes en la ciudad, tanto con el Gobierno de Almeida como con el de Manuela Carmena. Sin ir más lejos, durante los primeros días del estado de alarma, a finales de marzo, el Consistorio anunció que La Caixa ponía en manos de los Servicios Sociales 2.000 tarjetas prepago por un valor de cien euros cada una, es decir, 200.000 euros. Fue una colaboración público-privada puntual y aquellas tarjetas tenían una validez de un mes.

Durante 2018 la tarjeta entró en funcionamiento la Tarjeta de Alimentación de Tetuán (TAT), una iniciativa que todavía hoy sigue en marcha y cuyo funcionamiento es muy similar a la tarjeta municipal que echa a andar en septiembre. Se entrega a las familias más necesitadas y con ella se pueden adquirir alimentos, productos de higiene y de primera necesidad en los establecimientos del distrito adheridos a este programa piloto. La gestión corre a cargo de los Servicios Sociales y va destinada a personas mayores de edad empadronadas en el distrito.

Al año siguiente, se puso en marcha una experiencia similar en el distrito Centro. En este caso los beneficiarios recibían bonos que tenían una validez de diez días y que se podían canjear por unos productos determinados en dos supermercados. Las facturas debían presentarse después ante Servicios Sociales.

Sobre la firma

Luis de Vega

Ha trabajado como periodista y fotógrafo en más de 30 países durante 25 años. Llegó a la sección de Internacional de EL PAÍS tras reportear año y medio por Madrid y sus alrededores. Antes trabajó durante 22 años en el diario Abc, de los que ocho fue corresponsal en el norte de África. Ha sido dos veces finalista del Premio Cirilo Rodríguez.

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