La crisis del coronavirus

La vuelta al cole de Madrid no convence a nadie: inversión insuficiente y cuatro escenarios poco desarrollados

La comunidad educativa critica un plan escolar que en el primer escenario mantiene las ratios de los alumnos y no contrata a personal docente

El consejero de Educación, Enrique Ossorio, presenta las medidas que adoptará la Comunidad de Madrid para el próximo curso escolar 2020/21. EFE/ Víctor Lerena
El consejero de Educación, Enrique Ossorio, presenta las medidas que adoptará la Comunidad de Madrid para el próximo curso escolar 2020/21. EFE/ Víctor LerenaVíctor Lerena / EFE

Quedan dos meses para la vuelta al cole y la Comunidad de Madrid ha conseguido un consenso clamoroso entre oposición, sindicatos y directores de los centros escolares ante el plan que presentó este martes el consejero de Educación, Enrique Ossorio: a nadie le gusta. Sin datos de inversión sobre la mesa y con cuatro escenarios posibles, el plan que se pondrá en marcha en septiembre es insuficiente para todos. “A la Consejería de Educación le interesa todo menos la educación”, criticó la portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Marta Bernardo. “Hace falta más profesorado, más espacio y más bajada de ratios”, continuó Pablo Gómez Perpinyà, de Más Madrid. “Es una vergüenza”, se enfadó Isabel Galvín, de CC OO.

Ossorio intentó despejar dudas ante toda la comunidad educativa pero su plan tuvo el efecto contrario. No puso ningún dato concreto sobre la mesa en cuanto a inversión y no anunció las dos medidas clave que tanto directores como sindicatos y oposición esperaban con más premura: la contratación de profesorado y la bajada de ratios en las aulas de los alumnos madrileños.

Sí avanzó el consejero que la Consejería de Educación trabaja con cuatro escenarios posibles, aunque el primero de ellos es el que considera más viable para septiembre, debido a la situación sanitaria actual. En ese caso, se implantarán algunas medidas de índole sanitarias, como la de los grupos burbuja (que deberán estar aislados) para los alumnos de Infantil y Primaria (con 25 niños por aula) o el uso de mascarillas si los de Bachillerato, Formación Profesional o Educación de Adultos no pueden cumplir con la distancia de seguridad fijada en un metro y medio. En ese primer escenario, se impartirán determinadas asignaturas de forma online entre 1º y 4º de la ESO y en Bachillerato se pondrá en marcha el plan Uno de cinco online, que significa que uno de los cinco días de la semana las clases se impartirán íntegramente de forma telemática y dentro de su horario habitual.

Para llevar ese plan adelante, Ossorio explicó que ahora se debía “aprovechar el avance en la digitalización de las aulas e impregnar el curso 2020/21 en eso, para estar preparado en caso de volver a necesitarlo” y anunció un refuerzo en materiales tecnológicos para el próximo curso escolar. Además de tabletas disponibles para los centros y otro tipo de herramientas digitales, el consejero anunció que un proyecto firmado con el gobierno central proveerá a Madrid con hasta 25.000 ordenadores para uso de profesores y alumnos. “Pero eso es totalmente insuficiente”, avanzó Esteban Álvarez, el presidente de la Asociación de Directores de Institutos Públicos de Madrid (Adimad). Según un informe de CC OO, del millón y medio de alumnos de la Comunidad de Madrid, un tercio sufre la brecha digital y no tiene medios suficientes para seguir las clases de forma telemática.

¿Pero cuánto invertirá la Comunidad de Madrid entonces en Educación? Esa era la gran pregunta y el consejero no se atrevió a responderla. “No tengo los datos aquí”, se excusó. El día anterior, CC OO presentó un plan con diferentes escenarios en función de diferentes realidades sanitarias y estimó que la administración tendría que invertir entre 424 y 981 millones de euros entre material, profesorado o infraestructuras. “Ya nos gustaría, pero lo que plantea CC OO es irrealizable”, contestó Ossorio “El año que viene tendremos una bajada del PIB entre el 9% y el 12%, el presupuesto va a ser terrible, no podemos hacer grandes gastos”. Eso sí, Madrid invertirá el dinero que proporcionalmente se le asigne del fondo de 2.000 millones de euros que el Estado va a liberar para repartir entre las comunidades autónomas. “Serán unos 290 millones a repartir entre la educación universitaria y la no universitaria”, matizó.

“El problema es que sin inversión es muy difícil poder retomar las clases en septiembre cumpliendo con el protocolo. Cuando la ratio de alumnos es muy alta, faltan infraestructuras. Es imposible que la normativa que hoy ha anunciado el consejero pase por las clases presenciales”, se quejó Marta Bernardo, del PSOE.

Todo apunta a que esa inversión se realizará, en todo caso, en el segundo escenario, es decir, el que plantea el curso semipresencial. Sin recreos, sin comedor y con más rutas escolares para garantizar que los menores se muevan en grupos pequeños, la administración, entonces sí, contratará 3.500 personas entre personal docente y no docente. Aunque una de las cuestiones que más polémica suscitó fue la opción de contar con personal de ONGs y estudiantes en prácticas de magisterio para apoyar a los estudiantes de 4º a 6º de Primaria para el uso de las plataformas educativas. “¿Qué es eso de 3.500 profesores? Con eso no tiene ni para empezar en ningún escenario”, lamenta Teresa Jusdado, representante de UGT. “Y ahora dice que va a recurrir a ayuda humanitaria. Eso es estar fuera de la realidad”, añadió Galvín.

El tercer escenario se daría en caso de que fuera necesario el confinamiento total, como el que se ha vivido durante el estado de alarma. En ese caso, la apuesta por la tecnología será total. “Y vamos a incentivar a que se realicen exámenes orales”, comentó el consejero. El cuarto escenario, sin embargo, es justo el contrario, uno que difícilmente se podrá poner en marcha: el de la normalidad, con medidas higiénicas de la era postcovid. “Es el que todos querríamos”, sonrió Ossorio. “Para eso necesitamos que haya vacuna o tratamiento. Poner esto en el plan es no poner nada”, criticó sin embargo Galvín. “No nos hacemos responsables de la viabilidad de esas medidas”, anunció el presidente Adimad, que criticó que los directores se enteraron del plan de la comunidad “cuando lo vimos publicado en la prensa”. “No han tenido en cuenta cuestiones que consideramos esenciales”.

Los cuatro escenarios del próximo curso

El primer escenario. Los alumnos de Infantil (0-3 años) empezarán el curso el 4 de septiembre (hasta el 31 de junio) y se organizarán en aulas burbuja: clases estables de convivencia de 25 alumnos, aislados del resto de grupos. Estos niños no tendrán que mantener las distancia de seguridad de metro y medio entre ellos ni llevar mascarilla. A partir del segundo ciclo de Infantil (3-6), que empezarán ―como los de Primaria y Educación Especial― el 8 de septiembre y hasta el 22 de junio, los alumnos tampoco llevarán mascarilla y también se organizarán en grupos. Los de Bachiller, Formación Profesional y de educación de adultos (del 9 de septiembre al 22 de junio) tendrán que usar mascarilla cuando no puedan mantener la distancia de seguridad de metro y medio. Algunas asignaturas se impartirán de forma online entre 1º y 4º de la ESO y en Bachillerato uno de los cinco días de la semana las clases se impartirán de forma telemática.

En el segundo escenario. Curso semipresencial. Se suprimirán los recreos, el comedor y se incrementarían las rutas escolares. En el primer ciclo infantil se mantendrían los grupos de convivencia, pero de 20 alumnos, salvo que las autoridades sanitarias limiten ese número. En el segundo ciclo se reducirá el número de alumnos por aula de acuerdo a dos criterios: la distancia interpersonal de metro y medio o la creación de grupos de convivencia estable de 20 alumnos. Se flexibilizarán los horarios y las materias para reducir la estancia en los centros. Para Secundaria, Bachillerato y Educación para Adultos, los centros garantizarán la presencialidad entre un tercio y la mitad del horario semanal para todos los estudiantes. Se podrán establecer dos franjas horarias o la asistencia presencial de la mitad de los estudiantes en los centros en días alternos. Los viernes, todo online.

El tercer escenario. El confinamiento. El personal administrativo y el docente teletrabajarán. En el primer ciclo de Infantil no se impartirán clases. En el segundo ciclo, los profesores y tutores se conectarán de forma regular con los alumnos, pero sin el horario habitual. Para Primaria, Secundaria, Bachillerato, FP y Educación para Adultos tendrán todos los días clases online, aunque flexibilizando materias y horarios.

El cuarto escenario. La vuelta a la completa normalidad, aunque con las medidas higiénicas.

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