La crisis del coronavirus

Las protestas de las 21.00: de las quedadas con amigos a la llamada de Instagram

Las protestas contra el Gobierno continúan pese al avance en la desescalada de la región

Nacho Martínez, en Núñez de Balboa este jueves, conoció las protestas a través de Instagram.
Nacho Martínez, en Núñez de Balboa este jueves, conoció las protestas a través de Instagram.INMA FLORES / EL PAIS

En las protestas contra el Gobierno de España en Núñez de Balboa, en el barrio de Salamanca, hay varios manifestantes que repiten a diario desde que prendió la mecha. Y, como la protesta saltó a otros barrios y localidades, algunos han tenido ocasión para cambiar de escenario. Como Ana González, de 21 años, que lleva tres banderas colgadas “porque es muy española” y que este jueves prefirió moverse cuatro kilómetros para acercarse a la calle Ferraz y quejarse delante de la sede del PSOE. “Depende de lo que nos apetezca”, dice. Acompañada por su padre, lleva una semana cumpliendo con la cita de las 21.00. “¿Sabes lo que está establecido en Venezuela y en Cuba? Pues es lo que quieren hacer aquí”, dice enfadada mientras su progenitor, atento a sus palabras, asiente. “Nosotros, los que estamos aquí, somos los únicos que nos estamos dando cuenta”.

En diciembre de 2019, según datos del CIS, el 12% de los votantes de Vox tenían entre 18 y 24 años. Es el partido político con más seguidores (medio millón) en Instagram, la red social por excelencia en esa franja de edad. Incluso tiene una cuenta solo para estos votantes: Voxjóvenes, con 117.000 seguidores. Fue a través de los vídeos de las protestas en esta plataforma, entre ellos los de este partido, como Nacho Martínez, de 18 años, se animó a bajar a la calle.

Este estudiante de Ciencias Ambientales en la Universidad privada de Navarra, no quiso salir cuando estuvo permitido pasear, teniendo por delante exámenes finales. Pero no era solo por eso: tras tantas semanas de confinamiento, al regresar a su casa familiar desde Pamplona cuando comenzó la crisis sanitaria, se le hacía raro salir. “No sé por qué, se me hacía raro, tenía miedo a contagiarme”, reconoce. Hasta que en el apartado donde se muestra contenido sugerido en Instagram vio vídeos de las protestas. Decidió bajar el sábado pasado por primera vez a la calle Núñez de Balboa, cuyos vecinos forman parte del 1% más rico de España.

Ahora acude cada día con su hermana, de 15 años, y luego lo comparten en redes sociales. “Un amigo me llamó facha por Whatsapp, creo que de broma. Pero, ¿qué es ser facha? ¿Defender a mi país? Entonces lo soy”, contaba este jueves, mientras pasea con una bandera de España que se ha comprado para la ocasión y le llegó el lunes pasado. “¡Es que no tenía!”, sonríe por debajo de la mascarilla.

En la plaza de Chamberí, Mario, de 22 años, es el que da el pistoletazo de salida a la concentración. En su terraza del último piso, donde vive con sus padres, minutos antes de las 21 hace sonar el himno de España y ondea una bandera. Después baja a la calle y se encuentra con un par de amigos con los coincide a diario. Se saludan con el codo, como marca la llamada nueva normalidad, e intentan no tocarse. Aunque al rato, señalan, se acaba olvidando que en estas fases de la desescalada es mejor evitar cualquier contacto.

A diferencia de en días anteriores, este viernes ya no podía haber quejas por no cambiar de fase. Pero esa reivindicación ha quedado como algo secundario. Lo que quieren es que el gobierno de España dimita. Este sábado Mario y su amigos irán a la manifestación de Vox pero andando. Temen, aseguran, que les registren la matrícula. A Mario, a pesar de que estudia Medicina, le gustaría entrar en política, y después de estos dos meses, la idea le atrae más. “Para defender al pueblo español y a mi país”, declara.

Rafa Vázquez, de 25, Hugo, de 26, y Jorge Serrano, de 26 años, son los primeros en llegar este viernes a la manifestación del Paseo de la Habana. Vázquez es el único que no vive en la zona de la Castellana. A este estudiante de arquitectura “le da igual” salirse de su zona con tal de “manifestarse con sus amigos”. “Vivo en Núñez de Balboa pero quería verles”, explica. Serrano añade: “Si el Gobierno hace lo que quiere, nosotros también”. A ellos se unieron unas 300 personas.

Dos de estos tres amigos no tienen claro si mañana cambiarán la protesta a pie de calle por la caravana de protesta convocada por Vox en el centro de la ciudad; el otro lo descarta. Sí coinciden en rechazar que estas protestas sean “un 15M de derechas”. No pretenden sacar un partido político solo que dimita el Gobierno. “Seguiremos paseando hasta que lo hagan”, añade Hugo. A las 21.00 en punto cayeron de los balcones de la zona cientos de folletos con la cara del presidente del Gobierno, las cifras de las víctimas por coronavirus y los contagiados junto a otro dato: “0 Dimisiones”.

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