La presidenta del consejo lingüístico de la Generalitat: “Firmo que nos quedemos con el 25% de castellano en las escuelas”

Carme Junyent critica al Govern por no haber actuado antes: “Nos rasgamos las vestiduras por la sentencia, pero en los últimos años no hemos hecho nada”

La lingüista Carme Junyent, presidenta del Consejo Lingüístico Asesor de la Generalitat.
La lingüista Carme Junyent, presidenta del Consejo Lingüístico Asesor de la Generalitat.Massimiliano Minocri (EL PAÍS)

La presidenta del consejo que asesora al Gobierno catalán sobre cuestiones lingüísticas, Carme Junyent, aborda la polémica por la sentencia que obliga a impartir al menos un 25% de clases en castellano desde una perspectiva muy alejada de la que defienden los partidos que ostentan el poder en Cataluña. La profesora de Lingüística de la Universidad de Barcelona, que también dirige el Grupo de Estudio de Lenguas Amenazadas, acepta sin tapujos el 25% de castellano en las escuelas, tal y como han sentenciado los tribunales, porque considera que actualmente en las aulas este porcentaje es muy superior. “¿25%? Sí por favor, pero no más. Yo firmo porque nos quedemos solo con el 25%”, asegura en una entrevista con EL PAÍS.

Ante la resolución judicial que obliga a la Generalitat a aplicar este porcentaje en todo el sistema educativo en un plazo de 15 días, Junyent se muestra crítica con los responsables políticos. Considera que “no han hecho nada” en todo este tiempo, teniendo en cuenta que hace casi dos décadas que las sentencias contra la inmersión caen a cuentagotas y que los estudios marcaban el retroceso del catalán. “No comparto la queja por la sentencia. Ahora nos estamos rasgando las vestiduras, pero hace años que arrastramos el problema y no hemos hecho nada”, dice. Y sobre aquellos que aseguran que la sentencia supone “la muerte” de la inmersión lingüística, Junyent se muestra contundente. “La inmersión lingüística ya está muerta”.

El pasado mes de enero, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) declaró firme la sentencia dictada en enero de 2020, que fija ese porcentaje mínimo de castellano en todas las aulas. Además, daba a la Generalitat dos meses de plazo para ejecutar voluntariamente la resolución judicial, algo que no hizo. Entonces, se abrió el plazo para que el Gobierno central -autor de la demanda- solicitara su ejecución forzosa, pero tampoco fue así. Finalmente, la que sí lo pidió fue la Asamblea por una Escuela Bilingüe. Y los tribunales le han dado la razón y apremian a Educación a aplicar la resolución judicial.

Mientras tanto, el Govern ha puesto en marcha varias iniciativas para dar respuesta a la sentencia: la reforma de la Ley de Política Lingüística -que espera el apoyo de Junts para ser aprobada en el Parlament- y un nuevo decreto sobre el que Educación no da detalle. Paralelamente, se ha creado el Consejo Lingüístico Asesor para que proponga iniciativas para aumentar el uso del catalán en las aulas.

“La inmersión está caducada”

Recientemente, también están apareciendo diferentes estudios que reflejan el retroceso del catalán, como el publicado por el Pacto Nacional por la Lengua -revela que se han perdido 280.000 hablantes en 15 años, afirma-, por el Consejo Superior de Evaluación -alerta de una pérdida de interés por el catalán de los alumnos de ESO- o por el Síndic de Greuges -constata una presencia del castellano en las aulas similar a la que exige la sentencia, pero mayoritaria en el patio-.

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Sobre este estudio del Síndic -uno de los mayores realizados porque se entrevistó a unos 52.000 alumnos-, Junyent lo considera “optimista” porque opina que el uso del catalán en aun inferior al que revela el estudio -un 70% en primaria y un 64% en secundaria-. “Estamos en una regresión continuada. Pero si hemos llegado a esta situación, no ha sido en dos días”, alega. Esto lleva a la lingüista a afirmar que la inmersión lingüística ha fallado y ya se puede considerar un modelo “caducado”. “El modelo de inmersión solo hizo en primaria, pero no en secundaria, así que los profesores que hacían las clases en castellano las continuaron haciendo, y esto ha ido creciendo. La secundaria se ha convertido en el agujero negro donde se han perdido los esfuerzos de la inmersión”, sentencia.

Sobre el lento, pero continuo, retroceso del catalán que reflejan los últimos estudios, Junyent apunta a un claro responsable. “El Departamento de Educación nunca hizo nada e incluso lo negaba. Si había familias que se quejaban porque sus hijos no recibían la educación en catalán, no pasaba nada. ¿Por qué la Generalitat no hizo nada? Eso se me escapa”. La lingüista rememora unas jornadas en 2019 para tratar esta problemática en que se invitaron a todos los consejeros de Educación que ha habido. “Pocos asistieron, pero Ernest Maragall nos reconoció que al principio no se dio importancia, y simplemente después se les desbordó y se les escapó de las manos”. Junyent, no obstante, destaca que el consejero Josep Gonzàlez-Cambray admite abiertamente “que las cosas van mal” con el catalán. “Pero tampoco sé por qué lo admiten ahora”, añade.

Sobre los cambios normativos que prepara el Govern, Junyent recela de la reforma de la Ley de Política Lingüística que han pactado la mayoría de los partidos políticos, porque deja en manos de los centros el fijar el nivel de castellano. “Esto no puede dejarse en manos de los directores, porque ellos también pueden tener intereses políticos. Aquí el departamento debe asumir la responsabilidad en todos los sentidos y tiene que haber directrices claras. Si el profesor no elige la lengua del aula, tampoco el director debería decidir la lengua del centro”, valora la lingüista, que a la vez se muestra crítica con los jueces que fijaron el 25% de castellano, a los que acusa de “no tener ni idea de cómo funciona la enseñanza ahora ni la realidad de las escuelas”.

Como presidenta del Consejo Lingüístico Asesor desde el mes de marzo, Junyent asume la responsabilidad de coordinar el debate y los trabajos de una quincena de expertos para elaborar un documento con propuestas para aumentar el uso del catalán en las escuelas. La profesora no da detalles de las iniciativas que se han puesto sobre la mesa, pero opina que hay que poner el foco sobre el uso oral de la lengua, especialmente fuera de las aulas, como en las actividades extraescolares como el deporte, los casals. Junyent trabaja con el horizonte de tener listo el informe del Consejo antes que acabe este mes para que sus propuestas se puedan aplicar ya el próximo curso. “Pero Educación aprovechará lo que les interese. Nosotros tenemos que asesorar, pero puede ser que nuestro asesoramiento no les interese”, zanja.

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