
Cuba sin gasolina, sin medicamentos y sin margen de maniobra: ¿qué está pasando en la isla?
Cuba vuelve a mirar al abismo. La asfixia petrolera derivada de las últimas medidas de Donald Trump, la caída del turismo, el desabastecimiento generalizado y el deterioro acelerado de servicios básicos como la sanidad o la educación han dejado al descubierto algo más profundo que una crisis coyuntural.
La falta de combustible ha paralizado buena parte del país. Cuba solo produce una fracción de la energía que necesita y depende de importaciones que hoy están comprometidas. Las previsiones apuntan incluso a un posible apagón general.
El derrumbe de la “potencia médica”. Durante décadas, la sanidad fue uno de los mayores orgullos del sistema.
- Hoy, en muchos centros faltan medicamentos e incluso electricidad.
- Y la emigración masiva de profesionales ha dejado hospitales sin personal experimentado.
La educación también se resiente. Entre las medidas adoptadas para ahorrar energía se encuentra el cierre temporal de universidades y recortes en becas.
Inflación, pobreza y desigualdad. El impacto económico es visible en las estadísticas y en la vida cotidiana.
- En los últimos cinco años el PIB ha caído con fuerza y la inflación supera oficialmente el 10%.
- La escasez de alimentos es generalizada. De hecho, siete de cada diez cubanos reconocen haberse saltado alguna comida por falta de recursos.
Turismo en ruinas. La caída de visitantes se ha profundizado tras las restricciones y la crisis energética.
- Y a esto se suma que la policía escasea, salvo en momentos de tensión política.
- La percepción es que los recursos se destinan prioritariamente a vigilar y contener la disidencia, no a garantizar la seguridad cotidiana.
Una frase: “Cuba es un altar de sacrificios”, afirma Janet Soto, una artista del tatuaje de 31 años en Miami.
©Foto: Antonio Cascio