El Gobierno da un ultimátum a Aragonès para la reforma de El Prat

La Generalitat rechaza un nuevo “chantaje” y pide un plan que respete la laguna de La Ricarda

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (derecha), saluda al 'exconseller' Jordi Turull, en el Palau de la Generalitat.
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (derecha), saluda al 'exconseller' Jordi Turull, en el Palau de la Generalitat.GOVERN / Europa Press

El reloj no se detendrá para la ampliación del aeropuerto barcelonés de El Prat. Tras un fin de semana lleno de mensajes sobre un posible encarrilamiento de las negociaciones, el Gobierno central descartó este lunes retrasar la aprobación del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) de Aena más allá del 30 de septiembre. El Ejecutivo está dispuesto a hablar, pero siempre que la Generalitat y en especial su presidente, Pere Aragonès, dejen claro que está dispuesto a apoyar un proyecto de ampliación como el que se pactó el 2 de agosto, que incluye el crecimiento por el este, aunque se haga con la mínima afectación posible al espacio protegido por la UE de la laguna de La Ricarda.

El Ejecutivo catalán insiste en calificar de “chantaje” la manera en que el Gobierno central plantea la reforma, con una inversión de 1.700 millones de euros, y niega que hasta ahora se haya hecho llegar por los canales oficiales algún tipo de propuesta para volver a reunir a la mesa técnica donde están las administraciones y entidades.

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La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, aseguró este lunes en una visita a Cataluña que la posibilidad de prorrogar la negociación sobre los términos de la ampliación “generaría más inconvenientes que beneficios”. La ley que regula la formulación del DORA, de 2014, contempla la posibilidad de prorrogar un año el documento vigente a la espera de las negociaciones del nuevo, según reveló este lunes La Vanguardia.

Esto implicaría, sin embargo, atrasar el resto de las inversiones que recoja el documento para el resto de los aeropuertos españoles. Y eso es lo que el Gobierno no quiere hacer. Sobre todo si no hay un compromiso claro de la Generalitat de que está dispuesta a defender hasta el final la opción de la ampliación por el este pactada el 2 de agosto y defendida por Junts, pero que ahora ERC no quiere respaldar. “Las grandes infraestructuras exigen de grandes consensos”, defendió este lunes el presidente Pedro Sánchez en una entrevista a TVE. En la misma cadena pública, el jefe del Ejecutivo confirmó que irá mañana a la reunión de la mesa de diálogo en Barcelona.

Aena ha trabajado durante dos años en el documento para la ampliación, cuyos términos incluso conocía el anterior Ejecutivo de la Generalitat, con Damià Calvet al frente del Departamento de Territorio y contrario a la ampliación de la pista por afectar una zona protegida por su interés medioambiental tanto por el Gobierno catalán como por la UE. La ministra insistió en que la Generalitat “ratifique el acuerdo que asumió el 2 de agosto” con el Gobierno central y con Aena para la ampliación. En el mundo empresarial catalán ha causado gran indignación la retirada de esta inversión, y hay intentos sobre todo por parte de la patronal Foment de que se vuelva a la mesa de negociaciones. De momento no hay ningún avance concreto.

Otro ministro catalán, Miquel Iceta, el titular de Cultura, también insistió en la necesidad de mejorar la infraestructura para poderla convertir en un nodo internacional: “Una pista curva no es planteable y tampoco subterránea, y tampoco el crecimiento del aeropuerto en el mar. Yo lo que pido a la gente es que mire los mapas y que mire cómo alargar una pista sin hacer una afectación ambiental”, defendió Iceta en una entrevista ayer en Onda Cero, dejando claro que la afectación medioambiental es inevitable.

Sin reunión de la mesa técnica

Los documentos de Aena dejan claro que la Generalitat no puede usar la excusa de La Ricarda para echarse para atrás, y también plantean un sistema de compensaciones en el área protegida. El punto medioambiental sigue siendo el de la discordia y fuentes de la presidencia del Govern insisten en que no aceptarán ningún “chantaje”.

Aragonès respondió este lunes a la ministra Sánchez desde una escuela de Santa Coloma de Gramenet, donde dio el pistoletazo de salida al curso escolar. El president se negó a entrar “en una espiral de declaraciones” porque entiende que “no es manera de trabajar”. Fuentes del Ejecutivo catalán dicen que hasta ahora no han recibido ninguna petición oficial por parte del Gobierno para convocar la mesa técnica y reconducir la inversión. “Hemos visto cómo el Gobierno nos notificaba a través de los medios que suspendían el proyecto”, criticó. “Hemos visto detalles que ya venían predeterminados”.

ERC y Junts insisten en seguir poniendo la sordina a sus diferencias sobre el proyecto. Ayer, en la rueda de prensa semanal de los republicanos, la portavoz Marta Vilalta dijo que probablemente habrá representación del partido en la gran manifestación programada para el sábado en contra de la ampliación y en la que los comunes y la CUP desempeñarán un papel muy importante. Del voto de los anticapitalistas, además, depende en gran medida que prosperen los presupuestos de la Generalitat para el año próximo.

La posibilidad de que algún consejero de ERC fuera a la marcha, que hace una semana planteó la portavoz del Govern, Patrícia Plaja, y unos tuits de Aragonès fueron la gota que, según el Gobierno, llevó a entender que había que retirar del DORA los planes para El Prat por la falta de unanimidad en el Ejecutivo catalán.

Pese a la oposición de la parte de Unidas Podemos en el Gobierno central, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, pidió la semana pasada que se reuniera la mesa técnica de entidades para buscar una salida a la ampliación, más respetuosa con la zona protegida. La consejera de Presidencia del Govern, Laura Vilagrà, también dijo que si hay garantías de preservación, en este equilibrio los encontrarán “para negociar lo que haga falta”.

Tanto en ERC como en Junts se lanzaron este lunes a descartar que cualquier posible salida para el proyecto se aborde mañana en la reunión de la mesa de diálogo entre ambos Gobiernos.

La portavoz de Junts, Elsa Artadi, calificó como “el colmo del cinismo” mezclar el foro para solucionar el conflicto político con un tema que debería tratarse, por ejemplo, en la Comisión Bilateral. “Hay un espacio para hablar de cada cosa”, sostuvo por su parte la republicana Marta Vilalta.

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