Urbanismo

Cataluña reduce a la mitad la construcción prevista en la Costa Brava

El Govern desclasifica 84 sectores de 17 municipios e impide 11.000 nuevas viviendas en 907 hectáreas

Complejo de apartamentos en primera línea de costa en la zona de Punta de Sa Nau en Begur, en la Costa Brava.
Complejo de apartamentos en primera línea de costa en la zona de Punta de Sa Nau en Begur, en la Costa Brava.Toni Ferragut

Coto al ladrillo en la Costa Brava. La Comisión territorial de urbanismo de Girona ha aprobado este jueves provisionalmente el Plan Director Urbanístico (PDU) de revisión de suelos no sostenibles del litoral de Girona. El conocido como Plan de protección de la Costa Brava, evitará, en espacios con valor paisajístico y ambiental de 17 municipios, la construcción de 14.852 viviendas de entre las 30.843 potenciales. Entre la aprobación inicial del plan y la provisional, hay una ligera variación porque se han incorporado las previsiones del nuevo planeamiento urbanístico municipal (POUM) de Blanes, aprobado definitivamente este jueves. También se han restringido más las viviendas en el polémico sector de Sa Guarda, en Cadaqués.

El PDU ha analizado el litoral de Girona donde se podría construir y ha evaluado 201 suelos de 17 de los 22 municipios de la Costa Brava. Palamós, Castell-Platja d’Aro, Calonge i Sant Antoni, Palafrugell y Castelló d’Empúries no han sido afectados porque su plan urbanístico ya está actualizado. El resultado ha sido la desclasificación de 84 sectores que comprendían 907 hectáreas en las que se ha eliminado la posibilidad de construir unas 11.000 viviendas. Son siete sectores menos de los previstos en el documento inicial, gran parte derivados de la tramitación del POUM de Blanes. Para los sectores a extinguir donde hay viviendas preexistentes, se establece que cada plan municipal podrá regularlo. Además, se han modificado las condiciones de desarrollo de 56 sectores en 551 hectáreas y así se evitará construir otras 4.000 viviendas.

Los ámbitos que se mantienen son los que no entran en contradicción con los criterios del Plan. Son 61sectores que suman 436 hectáreas y un potencial de 6.000 viviendas y que no han variado respecto la aprobación inicial. No obstante, se les pone como condición que cumplan una serie de directrices de integración paisajística cuando se desarrollen. Así, a parte de revisar los 201 suelos, el PDU fija nuevas directrices que se deberán cumplir en los 22 municipios a la hora de construir viviendas aisladas rodeadas de jardín y con pendiente, tanto en primera línea de mar como en interior.

Por ejemplo, las construcciones deberán ser proporcionadas a la dimensión y escala del paisaje y se garantizarán corredores visuales para no impedir la visión del mar y elementos valiosos del litoral desde los espacios públicos. Se garantizará la fisonomía de los núcleos de población y se evitarán localizaciones en puntos muy visibles. Se preservarán conectores, se alejarán las construcciones de las zonas fluviales y bosques de ribera y se preservará la vegetación existente.

Entre las actuaciones hechas por ejemplo en Cadaqués, en Sa Guarda, se amplía el ámbito a reducir, que ahora abarca toda la parte oeste, restringiendo aún más las viviendas resultantes. Con el documento inicial, la reducción era del 25% y ahora llega al 50%. En el Turó de Calders se mantiene la directriz de reordenación excluyendo las edificaciones de la cima con mayor visibilidad. Siguen siendo las más afectadas poblaciones como Roses, que pasa de 6.624 posibles nuevas viviendas a 1.000; Begur, donde de las 1.207 casas se eliminan más de la mitad, 629; y Pals que de las 2.259 previstas se impide la construcción de 1.202.

Para los ecologistas, este Plan Director “es un gran paso adelante, pero insuficiente para salvar la Costa Brava”. Lo consideran un “avance en la preservación del litoral” porque confirma la desclasificación de 1.328 hectáreas de suelo y que “existen herramientas de planificación y ordenación del territorio adecuadas para cambiar los planes urbanísticos vigentes y para revertir la política urbanística del país”. No obstante, muestran su “decepción” porque esperaban más “valentía y coraje” para aprobar desclasificaciones masivas de suelo en todos los sectores urbanizables pendientes de desarrollar y en los polígonos de suelo urbano no consolidados.

Desde los ayuntamientos no ha sido bien recibido. La alcaldesa de Begur, Maite Selva, ha dicho sentirse “engañada”. “Nos han hecho perder el tiempo dando falsas esperanzas a los afectados. Nos han hecho trabajar mucho para no escuchar nada. Por más que digan no entiendo cómo se puede desclasificar terrenos urbanos consolidados sin compensar a los propietarios”, se ha quejado. Para el alcalde del Port de la Selva, Josep Maria Cervera, “no ha habido sorpresas”. “No nos estimaron las alegaciones y han seguido con su criterio. Nosotros seguimos defendiendo lo que está previsto en nuestro planeamiento”, sostiene. En el periodo de exposición pública el PDU recibió 21 informes de organismos, 26 escritos de los ayuntamientos y 285 alegaciones de particulares y entidades.

Una vez aprobado provisionalmente, el PDU deberá recibir el informe favorable de la Comisión de Territorio de Cataluña, que prevé reunirse en diciembre. El consejero de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet, podrá firmar la aprobación definitiva y el Plan se publicará en el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC) y entrará en vigor al día siguiente.

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