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El CNI se desmarca de Kitchen y la califica de “ilegal”

Sanz Roldán, exdirector de la institución, en el juicio: “Ningún Gobierno me pidió que hiciese nada ilegal y esto lo hubiese sido”

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Sanz Roldán asegura que el CNI no tuvo "actividad alguna" en la 'Operación Kitchen'
Félix Sanz Roldán, exdirector del CNI, este lunes, durante su declaración como testigo en el juicio por el 'caso Kitchen'.

El CNI (Centro Nacional de Inteligencia) se ha desmarcado con contundencia este lunes de la Operación Kitchen. Félix Sanz Roldán, quien permaneció al mando de ese organismo desde 2009 a 2019, ha asegurado que la institución nunca participó “por acción” o “por omisión” en las actividades de espionaje desplegadas a partir de 2013 contra el extesorero popular Luis Bárcenas, su familia y su entorno. Según ha incidido, cuando el contable del PP se disponía a tirar de la manta y los nervios del partido conservador se disparaban, el CNI se mantuvo quieto. No hizo nada: “Cero absoluto”, ha resumido el antiguo jefe de los espías durante su declaración como testigo ante el tribunal que enjuicia la presunta trama activada en el Ministerio del Interior. “El CNI actúa siempre con absoluto respeto a la ley [...] Ningún Gobierno me pidió que hiciese nada ilegal y esto lo hubiese sido”, ha remachado Sanz Roldán. Entonces, ya existía una investigación abierta en la Audiencia Nacional sobre el caso Gürtel y sobre Los papeles de Bárcenas, dirigida por el magistrado instructor Pablo Ruz. Kitchen se desarrollo al margen de esas pesquisas y sin control judicial.

El exdirector del CNI ha aterrizado en el juicio a petición del comisario jubilado José Manuel Villarejo, que se sienta en el banquillo por participar en el espionaje urdido contra Bárcenas. La defensa busca resquicios para intentar demostrar que el origen de la causa está contaminado, lo que le permitiría abrir una vía para tirar abajo las imputaciones. En esa línea, Villarejo repite que las acusaciones vertidas contra él responden a un montaje ejecutado desde el Centro Nacional de Inteligencia, debido al enfrentamiento que mantenía con Sanz Roldán. Sin embargo, este lo ha negado.

—¿Usted le pidió a Eugenio Pino, [jefe de la Policía y también acusado por Kitchen], que cesara a Villarejo en tres ocasiones? —le ha preguntado el abogado del comisario jubilado.

—No, ninguna —ha contestado.

[...]

—¿Usted dijo en alguna ocasión que ‘El Estado acababa con Villarejo o Villarejo acababa con el Estado’?

—No he dicho esas palabras. Y, si las he dicho, no se corresponden con lo que pensaba de la capacidad de Villarejo.

—¿No ha dicho eso en una reunión con jueces y fiscales en la sede del CNI?

—No lo he dicho porque nunca he entendido que fuera tal su capacidad.

Con estas respuestas, Sanz Roldán ha despejado todos los intentos de la defensa de vincularlo con el origen del sumario del caso Villarejo, del que se derivan las pesquisas sobre Kitchen. El exdirector del CNI también ha rechazado que la batalla que emprendió en los tribunales contra el policía —lo denunció por calumnias— se debiera a una “animadversión” hacia él. Según ha recalcado, él acudió a la justicia después de que el comisario atacase en público a la institución que dirigía: “No fue nada personal, en absoluto. Yo sentí la obligación de salir al paso de mentiras tan crueles [que estaba lanzando] contra mis subordinados”. “Yo era la única persona en el CNI que podía hacerlo, al ser la única que tenía identidad [conocida]. Y porque creí que las personas que sirven a España en el CNI no merecían el tratamiento que estaban recibiendo por parte de Villarejo”, ha incidido.

El juicio sobre el caso Kitchen se ha reanudado este lunes en la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid). La vista oral, que arrancó el pasado 6 de abril, acumula ya 15 sesiones y más de 60 testigos interrogados. Sanz Roldán ha inaugurado la sesión de esta mañana. En el retrovisor quedaba la declaración de Soraya Sáenz de Santamaría, de quien dependía el CNI durante su etapa de vicepresidenta del Gobierno de Mariano Rajoy, cuando se activó el espionaje a Bárcenas. La exdirigente del PP afirmó la pasada semana que no supo nada de la trama urdida para seguir los pasos del extesorero, y añadió que no le consta que el Centro Nacional de Inteligencia participase “en vigilancias, seguimientos o cualquier tipo de investigación” al excontable popular o su entorno.

Respaldo a Martínez: “Ni de coña es el responsable”

La Fiscalía Anticorrupción sostiene que en 2013, cuando el PP se encontraba cercado por los avances del caso Gürtel y la publicación de Los papeles de Bárcenas, la “cúpula” de Interior “ideó” una operación para robarle al extesorero documentos “incriminatorios” que aún podía guardar de altos cargos del partido conservador, para que así no cayeran en manos de los investigadores. El ministerio público afirma que el entonces ministro, Jorge Fernández Díaz, estaba al tanto de todo y, “como responsable máximo” de ese departamento, recibía “reportes” de la información obtenida ilegalmente por la trama. Entre otros, de Francisco Martínez, su mano derecha y secretario de Estado de Seguridad.

Martínez afirma que él siempre creyó que la operación era legal; y que solo seguía órdenes de Fernández Díaz, que conocía la red de espionaje desplegada contra Bárcenas. De hecho, este lunes ha encontrado un apoyo en ese sentido. El empresario Javier Pérez Dolset, que ha declarado como testigo porque aportó a la Audiencia Nacional varios audios grabados por Villarejo, ha asegurado que el secretario de Estado no puede ser el vértice de la trama. “En unos mensajes que, no me mandó a mi, pero sí a otros miembros del grupo, decía que el primer día que le dieron la instrucción de hacer cosas como esta, tendría que haber dimitido [...] Si me pregunta mi opinión. ¿Este señor es el máximo responsable de lo que ha ocurrido aquí? Ni de coña”.

Pérez Dolset ha añadido que, durante alguna conversación que mantuvo con Martínez tras salir Kitchen a la luz, el ex secretario de Estado le dijo que recibía órdenes de “diferentes vías”: “Del ministro Fernández Díaz, por un lado; y de María Dolores de Cospedal”. Durante su declaración como testigo, la ex secretaria general del PP negó su implicación en el espionaje a Bárcenas, pese a que varias acusaciones apuntan hacia ella. Es más, la Fiscalía pidió en 2023 volver a imputarla, después de que el juez instructor Manuel García-Castellón la dejase fuera del caso en 2021, pero la Audiencia Nacional lo ha rechazado reiteradamente.

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