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El inspector jefe Morocho denuncia que le hicieron “vigilancias” mientras investigaba el ‘caso Gürtel’

El policía, que declara en el juicio de Kitchen, relata que la antigua cúpula de Interior “desmanteló” el grupo que indagaba en la caja b del PP y que varios informes previstos se quedaron sin hacer

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Declaraciones de Morocho en el `caso Kitchen´
Manuel Morocho muestra los "indicios" que su grupo encontró de que le siguieron cuando investigaba el 'caso Gürtel', este jueves en la Audiencia Nacional.Vídeo: EPV

El inspector jefe Manuel Morocho, que ha vuelto este jueves a sentarse ante el tribunal que enjuicia la Operación Kitchen, ha denunciado que el boicot urdido contra su grupo de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) provocó que varios informes del caso Gürtel se quedaran sin confeccionar; y que, incluso, le hicieron “seguimientos” y “vigilancias” mientras indagaba en esa trama. “Hay mucha información que vino de cuentas del exterior que se quedó sin analizar”, ha respondido el agente de la Policía Nacional a preguntas de las defensas, que buscan sembrar dudas sobre si las “presiones” narradas por Morocho afectaron al procedimiento que cercaba al PP. Con esta estrategia, los procesados tratan de echar abajo la tesis de la Fiscalía Anticorrupción y del resto de acusaciones, que sostienen que la red de espionaje contra Luis Bárcenas, activada en 2013 en el seno del Ministerio del Interior, tenía por objetivo robar material sensible de altos cargos del partido que aún podía guardar el extesorero popular, para que así no llegara a los investigadores de Gürtel y se saboteara la instrucción de la Audiencia Nacional.

—¿Usted sabe si estuvo monitorizado su despacho con micrófonos? —le ha planteado un abogado.

—Hay indicios de que sí, igual que el vehículo que teníamos asignado. Yo tuve seguimientos y vigilancias, a ver si mi conducta era ética o no. Y si encontraban algo no ético, pues me hubiesen hecho un chantaje.

En este momento del interrogatorio, ante la insistencia de las defensas de cuestionarlo, Morocho ha sacado incluso una funda de plástico con una matrícula dentro y ha añadido: “Sobre los indicios: nosotros encontramos en el despacho una bolsa con material de tornillería, un taladro y matrículas oficiales de la Policía”.

Igualmente, al recordar cómo se le trasladó de su unidad para ponerlo bajo el mando directo de Eugenio Pino, máximo jefe de la Policía con Mariano Rajoy y acusado en esta vista, Morocho ha resaltado que ese movimiento produjo una merma en las pesquisas. “Yo estaba trabajando en la pieza principal [del caso]. Había un montón de comisiones rogatorias que analizar. Había análisis pendientes de flujo de dinero. Había trabajo que realizar”.

—¿Y ese trabajo se realizó? —se ha lanzado entonces una de las defensas.

—Pues muchos [informes] quedaron sin realizar. Hay mucha información que vino de cuentas bancarias del exterior que no hubo capacidad para hacerlo porque ni teníamos el personal —ha contestado el testigo.

Entonces, el antiguo agente de la UDEF ha denunciado que los altos mandos del Cuerpo también impulsaron una “estrategia” para “desmantelar el grupo”. Según ha detallado el inspector jefe, su equipo tenía 11 miembros en 2013, cuando EL PAÍS publica los papeles de Bárcenas y se reactiva esa línea de investigación. “En 2013 se fueron tres funcionarios, uno de los cuales tenía un peso importante. En 2014 se fue un subinspector y en 2015 se fueron cinco personas”, ha añadido Morocho, que ha apostillado: “Se repusieron algunos. Pero el grupo quedó sin capacidad investigadora”.

“Esos informes que no se hicieron fue porque no había capacidad investigativa, pero eran informes proyectados”, ha remachado el principal investigador del caso Gürtel, que ya contó el miércoles que recibió “presiones” para “torpedear” las indagaciones. Entre otros detalles, el policía narró cómo la cúpula de la Policía trató de retrasar los informes que enviaba al juez; cómo buscaron quitárselo “de en medio”; cómo insistieron para sacar el nombre del presidente Rajoy de un informe; y cómo, incluso, trataron de comprarlo con un destino mejor pagado. “Una vez que el PP entra el Gobierno y toma la batuta de la Policía, hay un cambio respecto a la acción”, ha proseguido este jueves, antes de recalcar que la publicación de Los papeles de Bárcenas supuso un nuevo auge de “presiones”.

La cuarta semana del juicio del caso Kitchen llega este jueves a su fin. La vista oral continuará el próximo lunes con interrogatorios a más testigos, pero antes el tribunal ha vuelto a escuchar al inspector jefe Morocho, que elaboró decenas de informes que apuntalaron las pesquisas que acorralaron al PP por la trama de corrupción que lideró Francisco Correa. Tras responder este miércoles durante casi cuatro horas a la Fiscalía Anticorrupción, a la Abogacía del Estado y al resto de acusaciones, le quedaba este jueves por contestar las preguntas de las defensas, excepto la de Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy, que ya tuvo oportunidad de interrogarlo la pasada jornada.

Durante su declaración, Morocho apuntó que el boicot a Gürtel se extendió más allá del espionaje al extesorero popular Luis Bárcenas y añadió que Kitchen “fue una operación policial sin autorización judicial”. Según remachó, toda esa trama se hizo a espaldas de la UDEF y del juez Pablo Ruz, que dirigía desde la Audiencia Nacional la causa contra Luis Bárcenas. Precisamente, cuando ha acabado el interrogatorio del inspector jefe, el tribunal ha comenzado con la comparecencia de Javier Iglesias, un abogado vinculado al PP.

El extesorero contó que Iglesias trató de sobornarlo en 2013 con medio millón de euros para que sembrara dudas sobre los papeles de Bárcenas: “Me propone, ya que se habían publicado los papeles por EL PAÍS, que modifique los papeles, que cambie los conceptos y las cantidades con la misma letra y el mismo formato, para dar a la prensa y crear la incertidumbre de cuál de los papeles eran ciertos”. Iglesias se negó la pasada semana a declarar, alegando que se acogía al secreto profesional por su condición de abogado. El tribunal suspendió entonces su comparecencia para estudiar el caso, y han vuelto a citarlo este jueves para interrogarlo.

Iglesias ha negado el episodio expuesto por Bárcenas: “Eso es absolutamente falso”. “¿Usted no le dijo que hiciera los papeles con la mano izquierda?”, le ha apretado la letrada del extesorero, que ejerce la acusación particular. “Eso no lo recuerdo...”, ha despejado el testigo.

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