La defensa de Medina acusa al Ayuntamiento de Madrid de querer dar un “pelotazo” al tratar de “confiscarle” su comisión
La Audiencia Provincial declara visto para sentencia el juicio contra el hijo del duque de Feria y su socio por estafar al Consistorio de la capital


La defensa de Luis Medina se ha lanzado al contrataque este jueves en la Audiencia Provincial de Madrid, donde el hijo del fallecido decimonoveno duque de Feria se sienta en el banquillo junto a su exsocio Alberto Luceño, acusados de estafar al Ayuntamiento de la capital en lo peor de la pandemia de coronavirus, cuando se embolsaron seis millones de euros en comisiones por intermediar en la compraventa de material sanitario. El abogado de Medina, José Antonio Choclán, ha arremetido contra la tesis principal que mantiene la Fiscalía —que los empresarios timaron al Consistorio al ocultar que se quedarían parte del dinero—. “No hay obligación jurídica de informar”, ha insistido, antes de arremeter contra el Consistorio por “creer” que actuaban de forma “altruista”. Pero, incluso, el letrado ha ido más allá y ha denunciado que la Administración local es la que quiere ahora dar “un pelotazo”: “¿No es un pelotazo para el Ayuntamiento quedarse con la comisión de los intermediarios?”, se ha preguntado.
“El Ayuntamiento no tiene derecho a confiscar las comisiones que han cobrado los intermediarios del proveedor, sea de la cuantía que sean”, ha proseguido Choclán, reconocido penalista y antiguo magistrado de la Audiencia Nacional, en su alegato final. “Al comprador le es indiferente si hay margen comercial, que se supone que hay en todo producto”, ha excusado: “Lo que marcan los usos comerciales es no decir las comisiones y no decir quién es el vendedor para que no se salten al intermediario”. “¿Por qué nos importa quién se ha llevado ese margen y cuánto? Eso es irrelevante para el comprador”, ha remachado, antes de insinuar que la acusación contra Medina se impulsa porque es un “personaje público”: “¿Es eso lo que nos importa?”, ha añadido.
Sobre las 14.00 de este jueves, la magistrada Ángela Acevedo, que preside el tribunal, ha declarado el juicio visto para sentencia tras ocho sesiones. Los dos imputados han renunciado a ejercer su derecho a la última palabra.
La defensa de Medina ha desplegado así todas sus armas para tirar abajo los argumentos de la Fiscalía Anticorrupción, que reclama nueve años de cárcel para Medina por estafa y falsedad documental; y 15 años para Luceño, al que también atribuye un delito fiscal. Las acusaciones sostienen que el hijo del duque de Feria y su socio contactaron en marzo de 2020 con el Ayuntamiento (desesperado entonces ante la “imperiosa necesidad” que tenía de obtener un material sanitario que escaseaba) y le hicieron creer que ayudarían de forma “altruista”. Según esta tesis, el engaño reside en que, al ocultar su condición de intermediarios con un interés económico directo en las operaciones, el Consistorio pensaba que los precios que les trasladaban eran más ventajosos. Sin embargo, no solo no era así, sino que los comisionistas inflaron supuestamente más los precios: el de las mascarillas, un 60%; el de los guantes de nitrilo, un 81%; y el de los tests, un 71%.
En ese sentido, la responsable de Compras del Ayuntamiento durante la pandemia, Elena Collado, apuntó en el juicio que “ambos” le comentaron “en varias ocasiones” que no iban a cobrar comisiones: “Siempre entendí que [la oferta] era desinteresada y altruista. De hecho, me intentaron convencer”. Pero Choclán ha cargado contra ella y ha asegurado que ha cambiado de versión. Es más, el abogado se ha esforzado en restar valor a su testimonio. El letrado ha incidido en que ella “infirió que no cobrarían comisiones”. “Ella pensó que otro la cobraría. Por tanto, ella reconoce que había un margen. Y la importancia ya no es que se cobra una comisión, sino quién la cobra”, ha dicho.
“Lo que pensara Collado es indiferente a los efectos del tipo penal de la estafa”, ha destacado la defensa de Medina, que ha dirigido parte de sus esfuerzos a criticarla para normalizar la intervención de los comisionistas en las operaciones bajo sospecha y el “valor añadido” que aportaron. “Si el Ayuntamiento pone a una persona incapaz [al frente de las compras], porque no sabe inglés ni nada de comercio internacional, necesita un instrumento”, ha aseverado en referencia a los intermediarios. “Ciertamente pegaron un pelotazo, como hicieron muchos otros”.
Choclán también ha delimitado la intervención de Medina en el negocio de las mascarillas. “Ninguna acción en cuanto a la negociación o determinación de los precios puede ser atribuibles a Luis Medina”, ha afirmado. A este respecto, sobre la ingente cantidad de dinero que se llevaron, el abogado de Luceño, Miguel Gala, ha apostillado: “¿No es grosero el beneficio de los bancos? Si criminalizamos al empresario...”. Este letrado se ha centrado en negar el delito fiscal que se atribuye a su cliente por crear una trama societaria para eludir el pago de impuestos, al declarar las comisiones por el Impuesto de Sociedades, cuando debía haberlo hecho a través del IRPF. El juez instructor calculó que se ahorró así más de 1,3 millones de euros.

Con esas palabras, las defensas han tratado de contrarrestar las conclusiones de las seis acusaciones que reclaman un castigo para los dos acusados. La Fiscalía Anticorrupción, la Abogacía del Estado, el Ayuntamiento de Madrid y la empresa municipal de Servicios Funerarios expusieron sus informes finales el miércoles. Y este jueves, antes de las intervenciones de los abogados de Luceño y Medina, las letradas del PSOE y Más Madrid (personados como acusaciones populares) han hecho lo mismo. Ambas han arremetido contra los dos procesados.
“Los acusados se concertaron movidos por un ánimo de lucro”, ha resumido la representante de los socialistas: “Vieron una oportunidad de oro, aunque ninguno tenía experiencia en este tipo de material”. “Indujeron a error al personal del Ayuntamiento”, que creía que “estaban obteniendo un mejor precio”. La abogada del PSOE ha descrito un “reparto de papeles”, donde Medina se encargó de generar un clima de “cercanía” y “confianza”. “Su papel fue esencial. Sin él no habrían accedido de la forma y modo en que lo hicieron al Ayuntamiento. Sin él no habría habido contratación [...] Medina era el referente para el Ayuntamiento, tanto que hay un audio donde él reconoce que el alcalde le llamó personalmente para agradecerle su intervención”.
Nuria Zapico, abogada de Más Madrid, ha ahondado en la misma línea: “Dijeron que no iban a cobrar comisiones e hicieron creer que los costes iban a ser menores”. “Las cantidades son escandalosas”, las “comisiones son indecentes”, ha reiterado la letrada: “Y Luceño engañó a su propio socio”. Las acusaciones mantienen que ambos habían pactado un reparto del dinero diferente al ejecutado y que, incluso, pudieron haber acordado dividirlo a partes iguales. Pero Luceño, que manejaba la relación con la empresa que les pagó por la intermediación, se quedó con cinco millones de euros. A Medina le llegó un millón: “Con lo recibido, me doy por satisfecho”, repitió el hijo del duque de Feria durante su declaración en el juicio, ante las preguntas para que contara lo concertado.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma
