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Feijóo y Sánchez encaran su reunión más tensa con una vía abierta a algún acuerdo

El líder del PP apoyará la reforma del artículo 49 de la Constitución si el PSOE no acepta enmiendas de otros grupos y si amarra el apoyo de Sumar a una reforma quirúrgica, y se abre a retomar la negociación para renovar el CGPJ donde se quedó antes de la última ruptura

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, felicitaba el 16 de noviembre a Pedro Sánchez, después de que lograse sacar adelante su investidura.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, felicitaba el 16 de noviembre a Pedro Sánchez, después de que lograse sacar adelante su investidura.Javier Lizón (EFE)

El clima previo a la cuarta reunión entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo este viernes no ha podido ser más crispado, pero en las últimas horas el PP ha emitido señales de que hay alguna expectativa de acuerdo. Fuentes de su entorno aseguran que el líder popular cree posible salir del encuentro en el Congreso con algún principio de pacto sobre la reforma del artículo 49 de la Constitución, que retire el término “disminuido” al referirse a las personas con discapacidad. Pretende, de hecho, hacerla por trámite de urgencia y en lectura única en enero. Feijóo también se abre a retomar la negociación sobre la renovación del Consejo General del Poder Judicial en el mismo punto en el que el PP y el PSOE la dejaron en octubre de 2022. Entonces, el líder del PP decidió interrumpir las conversaciones al enterarse de que el Gobierno había pactado con ERC la eliminación del delito de sedición del Código Penal. El Partido Popular remarca que, en aquel momento, el Ejecutivo también incumplió los términos del texto que estaban negociando al nombrar como magistrados del Tribunal Constitucional a dos ex altos cargos del Gobierno. Pese a esa tímida expectativa de acuerdo ―o al menos de desbloqueo del diálogo―, ambos llevarán a la cita un listado de reproches mutuos, en los que el líder del PP pretende incluir la ley de amnistía y la moción de censura que los socialistas han pactado con Bildu en Pamplona.

El jueves, un día antes del encuentro, Sánchez y Feijóo volvieron a lanzarse invectivas mutuas, enrareciendo el ambiente, que ya venía tenso desde el bronco pleno del miércoles en el Congreso. El presidente del Gobierno se quejó de que la cita con el líder de la oposición se celebre en la Cámara baja en lugar de en La Moncloa, algo que atribuye a que al PP le cuesta “asumir el resultado electoral” de las elecciones del 23 de junio. Según Sánchez, las “presiones” del “Madrid mediático, económico y político” han hecho cambiar de parecer a Feijóo y “de forma de hacer política” respecto a cuando era presidente de Galicia, y ahí se enmarca su interés en evitar la cita en la sede de la presidencia del Gobierno.

“Hay un antes y un después. Creo que la relación que yo tenía con el señor Feijóo cuando era presidente de la Xunta de Galicia no es la misma que tengo ahora como jefe de la oposición”, lamentó el presidente. El líder del PP, por su parte, le avisó de que intentará negociar con Junts per Catalunya para tumbar leyes de su Gobierno durante la legislatura. “Con los pactos dentro de la Constitución no tenemos ningún inconveniente”, dijo Feijóo sobre Junts, sin descartar además que el PP pueda presentar una moción de censura que aspire al apoyo del partido independentista catalán en el caso de que la legislatura “colapse” en algún momento.

Pese a ello, Sánchez subrayó que tiende la mano al jefe de la oposición para llegar a acuerdos. Por su lado, fuentes del entorno del líder popular abrieron la puerta el jueves a que la reunión de este viernes pueda alumbrar algún pacto. El que ven más factible es el de la reforma del artículo 49 de la Constitución para sustituir el término de “disminuidos” por el de “discapacitados” en el texto constitucional, un asunto que PP y PSOE estuvieron ya a punto de pactar hace algunos meses, pero que frustró la convocatoria anticipada de las elecciones generales. El líder del PP se compromete a llegar a un acuerdo sobre este punto si PP y PSOE “firman no aceptar ninguna enmienda del resto de grupos parlamentarios”, aseguran fuentes de la dirección popular, y si Sánchez consigue el “compromiso” de su vicepresidenta segunda Yolanda Díaz, líder de Sumar, a “una reforma quirúrgica de la Constitución circunscrita al artículo 49″.

Al PP le preocupa que, aprovechando esta vía, los socios del Gobierno quieran abrir el melón de una reforma constitucional más amplia y que fuercen un referéndum para validarla, algo que puede hacer el 10% de los diputados (35) o senadores. Pero los populares afirman que irán adelante con la reforma si los socialistas “embridan” a Sumar y si están conformes con comprometerse por escrito a no aceptar enmiendas de otros, una condición que parece sencilla de aceptar para el PSOE. El PP pretende que la reforma se haga por trámite de urgencia y lectura única en enero, mes hábil en el Parlamento, y reafirma su “voluntad total con la reforma circunscrita al artículo 49 cuanto antes”.

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El otro punto sobre el que sería posible un acercamiento es la renovación del Consejo General del Poder Judicial, que el PP bloquea desde hace un lustro. Feijóo está dispuesto a retomar las conversaciones en el punto en el que los dos partidos las dejaron en octubre de 2022. Entonces, socialistas y populares habían consensuado ya los nombres de los vocales del Consejo y medidas de despolitización de la justicia, y estaban afinando la redacción sobre el método de elección. La fórmula consensuada era dejar en manos del nuevo CGPJ la elaboración de un informe sobre cómo debía este modificarse.

Fuentes del entorno de Feijóo subrayan, no obstante, que Sánchez “incumplió ese acuerdo” cuando nombró al exministro Juan Carlos Campo y a la ex alto cargo de La Moncloa Laura Díez como magistrados del Tribunal Constitucional, porque habían acordado establecer requisitos de independencia para estos nombramientos. Sin embargo, Feijóo no condiciona a la renuncia de estos dos magistrados la puesta en marcha de nuevo del diálogo sobre el CGPJ. Lo que sí exige es una reforma “simultánea” a la renovación del método de elección del Consejo.

La financiación autonómica, el tercero de los asuntos de los que Sánchez quiere hablar con Feijóo, es el más difícil de consensuar. El líder del PP sostiene que el presidente tiene que pactarlo directamente con los presidentes autonómicos y que él no tiene nada que decir al respecto.

Feijóo pretende, en cambio, tratar con Sánchez el tema de la moción de censura que el PSOE ha pactado con Bildu para dar a la coalición abertzale la alcaldía de Pamplona. Planea hacerle alguna propuesta para evitar que se lleve a efecto. Fuentes del equipo del líder popular prevén, por tanto, novedades en la cuarta reunión entre el presidente y el jefe de la oposición, aunque al mismo tiempo acuden con escepticismo sobre la voluntad de acuerdo del jefe del Ejecutivo. La desconfianza es mutua, porque los socialistas tampoco creen que el PP quiera en realidad pactar nada con el Gobierno. Pero, pese a los recelos de ambos, ha aparecido una pequeña grieta para el acuerdo.

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