El presidente del Constitucional transmite al comisario europeo de Justicia su preocupación por los escollos en la renovación del tribunal

Las perspectivas de agilizar el desbloqueo del sector conservador del Poder Judicial se estancan a pesar del nuevo calendario impuesto por Lesmes

El presidente del Tribunal Constitucional, Pedro González-Trevijano (en el centro hacia la izquierda) y el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders (a su lado), a su salida de su reunión en el Tribunal Constitucional, este viernes en Madrid.
El presidente del Tribunal Constitucional, Pedro González-Trevijano (en el centro hacia la izquierda) y el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders (a su lado), a su salida de su reunión en el Tribunal Constitucional, este viernes en Madrid.Carlos Luján (Europa Press)

El presidente del Tribunal Constitucional, Pedro González-Trevijano, le expuso este viernes al comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, la seria preocupación que existe en el tribunal de garantías sobre su renovación pendiente. El órgano que cumple la función de máximo intérprete de la Constitución tiene paralizadas algunas de las más importantes sentencias sobre leyes de la presente y anteriores legislaturas, y no las ha debatido porque espera que el Consejo General del Poder Judicial y el Gobierno puedan cumplir su función de nombrar a cuatro magistrados del Constitucional, cuando han transcurrido tres meses y medio desde que el pasado 12 de junio terminara su mandato con su actual composición.

González-Trevijano estuvo acompañado en el encuentro por el vicepresidente del tribunal, Juan Antonio Xiol. Ambos le expusieron a Reynders que el Constitucional está en condiciones de proseguir su labor, pero en condiciones no idóneas, porque es exigible que se renueve con prontitud. Añadieron que la pervivencia de un Pleno con magistrados que han concluido su mandato supone un incumplimiento de las previsiones constitucionales en detrimento de los propios equilibrios del sistema, con el riesgo de alejarse de la evolución de la propia sociedad. Trevijano quiso que Xiol acudiera al encuentro precisamente para que el comisario europeo pudiera analizar la situación en contacto con los dos sectores del tribunal, el conservador, que representa el propio presidente del Constitucional, y el progresista, ahora minoritario, encarnado por Xiol.

Reynders preguntó a ambos si la situación del Constitucional es comparable a la del Supremo, que atraviesa dificultades de funcionamiento cada vez más graves por la prohibición de que el Poder Judicial efectúe nombramientos mientras siga en funciones, salvo para la mencionada elección de dos magistrados del Constitucional. Trevijano le respondió que en el tribunal solo hay en este momento una plaza vacante, la de Alfredo Montoya, que dimitió en julio pasado, por razones de salud, pero insistió en que por una cuestión de principios las instituciones tienen que renovarse cuando corresponde legalmente.

Esta posición es la que mantiene el presidente de Poder Judicial, Carlos Lesmes, quien sigue haciendo gestiones para mover al grupo conservador del Consejo y componer así una mayoría favorable a los acuerdos. Por la exposición que le hicieron este viernes Trevijano y Xiol, el comisario Reynders pudo salir del Constitucional con la idea de que en España no hay un problema de la justicia, sino entre los dos grandes partidos con respecto a la organización de las instituciones de dicho ámbito. El presidente y el vicepresidente del tribunal insistieron ante su interlocutor en que en España no hay una falta de independencia de los jueces, y pusieron como ejemplo algunos procesos penales en los que han sido condenados dirigentes que tuvieron altas responsabilidades políticas.

Fuentes del tribunal aseguran que Trevijano y Xiol percibieron a su vez con claridad que Reynders no tiene dudas sobre la garantía de independencia de la justicia española y su sujeción a los principios del Estado de derecho que representa y defiende la Unión Europea. En este sentido, en ningún momento aludió el comisario europeo a hipótesis alguna de que España pidiera tener que hacer frente a advertencias o expedientes de sanción de la Comisión por un supuesto incumplimiento o transgresión de dichos principios. Las fuentes consultadas aseguran que nada se dijo en el encuentro que pudiera hacer pensar que en el ámbito de la Comisión se considera que la situación de España y su sistema institucional pueda tener algún punto de comparación con la que afecta a Polonia y Hungría, sobre cuya organización judicial tiene la UE puesto el foco.

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En la conversación, Reynders se expresó en francés —su lengua materna— con la asistencia de un intérprete. Al término del encuentro, el comisario europeo reiteró su invitación a Trevijano para que el próximo viernes participe en Bruselas en un encuentro de presidentes de tribunales constitucionales europeos.

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