Sánchez y Feijóo abren la puerta a renovar el Poder Judicial pero chocan en economía

El líder del PP exige bajar el IRPF y el presidente le explica que nadie en Europa ha apostado por rebajas generalizadas de impuestos

El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, al comienzo de la reunión con el nuevo líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, en el palacio de La Moncloa en Madrid. Foto: ANDREA COMAS | Vídeo: EPV

Como es habitual con Alberto Núñez Feijóo, la reunión política más relevante tras ser elegido presidente del PP, la que ha tenido con Pedro Sánchez en La Moncloa, se puede interpretar de varias maneras. Se puede ver el vaso medio lleno, porque se ha abierto la puerta después de casi tres años y medio a desbloquear la renovación del Consejo General del Poder Judicial, o se puede ver el vaso medio vacío, porque el choque en política económica ha sido rotundo. Se puede poner el foco en que Feijóo no le ha dicho no al presidente, sino “necesito más tiempo, déjame mirarlo” a los 11 acuerdos que le ha planteado Sánchez con un documento detallado. O se puede destacar que en este momento La Moncloa no tiene ninguna garantía ni de la renovación del Poder Judicial —no hay compromisos concretos, aunque sí buenas palabras—, y en el asunto más inminente, la convalidación del decreto del plan de choque frente a las consecuencias de la guerra de Ucrania, Feijóo ha dicho que si no hay más bajadas de impuestos no lo apoyará.

Al terminar el encuentro, el líder del PP ha sido claro: “Reunión cordial, pero mucho menos fructífera de lo que me hubiese gustado”. Mientras, el Gobierno prefería ver el vaso medio lleno: “Ha sido una reunión fructífera”, ha dicho la ministra portavoz, Isabel Rodríguez. Y en el avión que lo llevaba a Marruecos, en conversación informal con los periodistas, Sánchez también ha puesto el foco en lo positivo, que es el tono, aunque ha reprochado a Feijóo que en la cita “ha concretado poco” porque “le falta aterrizar en los temas”.

Los populares se quejan de que el presidente solo le dio a Feijóo el documento de trabajo con los 11 puntos durante la reunión, pero en La Moncloa contestan que el jefe de la oposición no llevó ningún papel, ni siquiera el de la propuesta de bajada del IRPF. En el avión, Sánchez admitió que él había rechazado esta idea y recordó que ningún país europeo ha apostado por bajadas generalizadas de impuestos, sino por medidas como las que él está promoviendo: bajadas selectivas, sobre todo de los tributos relacionados con la energía, y ayudas, como los 20 céntimos de descuento para las gasolinas.

En la cita sobrevoló, según aseguró Sánchez, un asunto que el líder del PP no quiso destacar en ningún momento en la rueda de prensa: la sombra de Vox, que el lunes llegará por primera vez a un Gobierno autónomo de la mano de los populares. El presidente le explicó a Feijóo, según contó a los periodistas, que en Europa hay mucha preocupación por que la guerra y la crisis puedan alentar a la extrema derecha, y le reclamó que tenga una estrategia clara frente a la formación de Santiago Abascal.

El presidente reclamó al líder del PP que elija entre defender el pacto de Estado contra la violencia de género, en el que están los populares, o apoyar la ley de violencia intrafamiliar que quiere promover Vox en Castilla y León. El presidente le reclamó que no apoyen esa ley, porque va contra el pacto de Estado y los consensos ya instalados sobre la violencia machista. Feijóo, según Sánchez, explicó que ambas son compatibles, algo que el Gobierno no comparte. Esta relación con Vox será el asunto más delicado en los próximos meses y Sánchez cree que Feijóo no tiene una estrategia muy clara frente al partido ultra.

Se retoman las negociaciones

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La primera reunión entre el presidente del Gobierno y el nuevo líder de los populares ha dejado así como resultado un tímido avance, en función de las expectativas con las que el Ejecutivo y el principal partido de la oposición llegaban a la cita. El acuerdo más importante que han alcanzado Sánchez y Feijóo después de tres horas de encuentro en el palacio de la Moncloa es que van a “retomar las conversaciones” paradas sobre la renovación del Consejo General del Poder Judicial, que lleva con el mandato caducado desde hace más de tres años.

El presidente del PP ha confirmado que desde este mismo jueves se reanudan esas negociaciones, y que la renovación se va a hacer “rápido”, pero no ha aclarado si antes del 12 de junio, como le ha propuesto el Gobierno. Feijóo mantiene la apuesta de la dirección anterior del partido para cambiar el método de elección de los vocales, pero no ha aclarado si eso incluye la exigencia de Pablo Casado de que se modifique la ley para que 12 de los 20 vocales sean elegidos exclusivamente por los jueces. En La Moncloa han visto a Feijóo mucho más dispuesto que Casado a la renovación, pero de nuevo el líder del PP pidió tiempo para poder hablarlo internamente en su partido. De hecho, ni siquiera se nombraron los interlocutores para esta negociación.

Feijóo tenía como prioridad centrar el debate en la economía, según Sánchez porque quiere confrontar con él en este asunto. El líder conservador decidió así llevar como gran propuesta una bajada contundente de impuestos. Ante la negativa del Ejecutivo, el líder del PP ha deslizado que no ve posible apoyar el real decreto de medidas para paliar las consecuencias de la guerra, aunque no ha aclarado si votará en contra o se abstendrá.

El dirigente popular, que tiene el hándicap de ejercer de líder de la oposición desde fuera del Congreso, va a aprovechar al máximo las ventanas de exposición pública para presentar su alternativa de Gobierno. Este jueves lo ha hecho en La Moncloa, tras la reunión con Sánchez, donde ha dedicado más de media hora de su comparecencia ante los periodistas a explicar qué haría él ante el auge de la inflación y los precios de la energía, si gobernara.

Básicamente, una rebaja generalizada de impuestos, entre ellos el IRPF, así como un “ajuste importante de conductas económicas”, que incluye un plan de racionalización del gasto burocrático del Gobierno, aunque no ha detallado en qué partidas concretas recortaría el gasto. El dirigente popular ha propuesto además utilizar el 7% de los fondos europeos a sufragar deducciones fiscales para los ciudadanos, una propuesta que, según Feijóo, Sánchez sí se ha mostrado dispuesto a estudiar.

El barón gallego quería poner el foco en el tema económico, donde va a centrar su estrategia de oposición al Ejecutivo, y ha soslayado el resto de materias ―hasta 11 puntos de posibles pactos le había presentado el presidente― para hacer énfasis en que, aunque cordial, la reunión ha sido “mucho menos fructífera” de lo que le hubiera gustado en materia económica. “No tengo ninguna buena noticia para la economía familiar, los trabajadores y las empresas”, se ha quejado Feijóo. Según el líder popular, el presidente le ha transmitido que no está dispuesto a cambiar el real decreto de medidas para paliar las consecuencias de la guerra, ―“pretende convalidarlo tal cual”― y tampoco le ha pedido que lo apoye. Para Feijóo, el decreto ”tiene aspectos interesantes, pero es evidente que es absolutamente insuficiente”, lo que invita a pensar que el PP se abstendrá, pero Feijóo ha evitado desvelarlo. El Gobierno sí estaba dispuesto a tramitarlo como proyecto de ley y a abrirse a modificaciones, pero Feijóo parece decidido a no apoyarlo y el Ejecutivo ya tiene votos suficientes para sacarlo adelante.

En el encuentro se ha abordado también la modificación del llamado voto rogado en el exterior antes del 20 de abril, que en los últimos años ha causado una reducción drástica de la participación en los comicios de los españoles residentes en el exterior. En este punto sí hay consenso y Feijóo ha señalado que las conversaciones con el Ejecutivo se encuentran “muy avanzadas”.

También ha abierto la puerta el líder del PP a la propuesta del PSOE para modificar el artículo 49 de la Constitución para cambiar el término de “disminuidos”, si se hace con consenso, de acuerdo con el CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad), y con un informe favorable del Consejo de Estado.

En materia de política exterior, Feijóo ha sido muy crítico calificando de “inadmisible” la actuación del Gobierno sobre el giro en la postura española sobre el Sáhara Occidental. En su opinión, Marruecos ha recuperado “algo que llevaba solicitando hace siglos” mientras que España “no ha logrado nada”. Según el líder popular, el presidente se ha comprometido con él a informarle con antelación para próximos casos similares. También aquí podría haber acuerdos a partir de ahora.

La ministra portavoz, Isabel Rodríguez, ha calificado la reunión de “fructífera” y “provechosa”, pero ha señalado también que en ella Feijóo no ha concretado “en ningún momento” su petición de bajada de impuestos. La ministra ha defendido que el plan de respuesta del Gobierno “está abierto y ha contado con aportaciones de comunidades autónomas, corporaciones municipales, agentes sociales y grupos políticos”, pero que entre estos últimos no estaba el PP. En una comparecencia posterior a la reunión de Sánchez y Feijóo, Rodríguez ha pedido que la propuesta de los populares “no implique una imposición” y un rechazo a las medidas auspiciadas por el Gobierno, entre las que ha destacado el aumento del ingreso mínimo vital, la extensión a 600.000 nuevas familias del bono social térmico y eléctrico, y las ayudas a los sectores del transporte, lácteo y pesquero.

El Ejecutivo había puesto grandes expectativas en el cambio de ciclo político que se podría producir si Feijóo cumple con la línea de pactos de Estado que apuntó en su primer discurso. El presidente llevaba una agenda de pactos con la idea de reconstruir los consensos básicos rotos en los últimos años, dividida en cuatro bloques: “Cumplir la Constitución [en alusión a la renovación del Poder Judicial], que estemos unidos en la respuesta a la guerra, que no demos un paso atrás en la violencia de género, y que tengamos lealtad en políticas de Estado y en política exterior”, ha resumido el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, horas antes. Tras el encuentro, Sánchez viaja a Rabat con el objetivo de sellar un acuerdo que garantice la cooperación de Marruecos en el control de los flujos migratorios, destierre las acciones unilaterales en las relaciones entre los dos países y garantice el respeto a la integridad territorial de ambos, lo que incluye a Ceuta y Melilla.

Lea las propuestas del Gobierno para el encuentro con Feijóo de este jueves. Si no puede leerlo pinche aquí.


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