Los equilibrios de López Miras un año después de la fallida moción de censura en Murcia

Algunas voces en el PP regional piden el relevo del presidente

El presidente de la Comunidad de Murcia Fernando López Miras, el 18 de marzo de 2021, momentos antes del inicio de la segunda sesión del pleno de moción de censura presentado por PSOE y Cs para desalojarlo del Gobierno, en la Asamblea Regional en Cartagena.
El presidente de la Comunidad de Murcia Fernando López Miras, el 18 de marzo de 2021, momentos antes del inicio de la segunda sesión del pleno de moción de censura presentado por PSOE y Cs para desalojarlo del Gobierno, en la Asamblea Regional en Cartagena.Marcial Guillén ((EPA) EFE)

La fallida moción de censura para sacar al PP del Gobierno de Murcia cumplió este viernes un año y los principales responsables políticos que presumían de haberla frenado no han logrado salvarse del bumerán al que dio lugar, y que sigue en movimiento. El antiguo número dos del partido, Teodoro García Egea, que fue clave para desactivar el intento de PSOE y Ciudadanos de destronar al PP, está apartado de la primera línea política, al igual que el entonces presidente, Pablo Casado, después del fuerte enfrentamiento mantenido con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La madrileña fue encumbrada por su éxito en las elecciones anticipadas de mayo de 2021, convocadas precisamente al calor de esa moción de censura en Murcia. Y, tras la caída de Casado y Egea, en el PP murciano hay voces que comienzan a cuestionar el liderazgo del presidente regional, Fernando López Miras, un hombre muy vinculado al exsecretario general de los populares pero que no dudó en apoyar en las últimas convulsas semanas al futuro nuevo líder, Alberto Nuñez Feijóo.

En el año que ha transcurrido desde que el PP logró desactivar la moción de censura en Murcia, López Miras ha sido capaz de mantener una cierta estabilidad en su Gobierno a pesar de las diferencias entre sus miembros: seis consejeros del PP conviven con dos tránsfugas de Ciudadanos —vicepresidenta y portavoz, que firmaron la moción y finalmente no la apoyaron— y con una diputada expulsada de Vox, que es la titular de Educación. En estos meses, Miras solo se ha enfrentado a una crisis de Gobierno relativamente grave por las desavenencias de esa consejera con sus propios excompañeros de partido, a los que los populares necesitan para tener mayoría parlamentaria.

Pero el terremoto político provocado por el choque entre Casado y Díaz Ayuso sí puede traer consecuencias para el liderazgo de López Miras, que tendrá que someterse a un congreso regional del partido este verano. Antes de la moción de censura, sus días como presidente del Gobierno tenían fecha de caducidad: el Estatuto del Presidente de Murcia limitaba los mandatos a dos legislaturas, por lo que López Miras no podría haberse presentado a los comicios de 2023. Fue una de las primeras normas que modificó la nueva mayoría parlamentaria tras la moción, en junio de 2021, eliminando esa limitación de mandatos.

Oficialmente, el PP cierra filas en torno al liderazgo de López Miras. Lo ha defendido ante los medios de comunicación el secretario regional de Organización, José Miguel Luengo, y también el consejero de Presidencia y presidente del Comité de Derechos y Garantías del PP murciano, Marcos Ortuño. “Espero que nadie esté pensando en nada distinto [de cara al congreso regional] con lo que está pasando a nivel nacional y a un año de las elecciones autonómicas”, dijo Ortuño. Pero en ambientes más informales otras voces del PP apuntan a que el cambio debe llegar también a la comunidad autónoma.

Una de las más significativas es la del expresidente de la comunidad y presidente de honor del PP de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, que el pasado 11 de marzo comentaba a los periodistas que “un sector” del partido está a favor de aupar a la actual alcaldesa de Archena, Patricia Fernández. Valcárcel habló de ella el mismo día que Feijóo ponía en marcha su campaña para el congreso nacional con un mitin en Murcia con López Miras. En ese acto, el gallego reconoció al murciano el mérito de haber sorteado la moción de censura, pero después centró su discurso en defender las mayorías absolutas, las que “salen de las urnas”, como las cosechadas por él mismo en Galicia y por el expresidente Valcárcel, el único político, dijo, que le ganaba en porcentaje de voto.

López Miras es presidente desde 2017, pero no ha ganado ningunas elecciones: llegó al poder a mitad de legislatura tras la dimisión de Pedro Antonio Sánchez, acosado por diversas tramas de corrupción. Cuando se sometió a las urnas en las autonómicas de 2019 las perdió en votos y en escaños contra el PSOE, después de 24 años consecutivos de victorias populares, por lo que tuvo que pactar con Cs y con Vox (que no entró entonces en la coalición de Gobierno) para hacerse con la presidencia.

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La alcaldesa de Archena, por su parte, gobierna el municipio con mayoría absoluta, de las que le gustan a Feijóo, desde 2011; y fue la primera dirigente del PP murciano en pedir un congreso extraordinario y apoyar al mandatario gallego. En las últimas semanas ha dicho públicamente que no le gusta la composición del actual Ejecutivo regional y que se siente preparada para “admitir cualquier responsabilidad política”. Un año después de sortear la moción de censura, a López Miras se le presenta un escenario de futuro incierto para el que esta vez deberá encontrar aliados dentro de su propio partido.

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