España enviará en febrero cuatro cazas a Bulgaria para reforzar la disuasión de la OTAN ante Rusia

Los Eurofighter del Ejército del Aire realizarán patrullas de vigilancia sobre el mar Negro

La fragata 'Blas de Lezo' zarpa del Arsenal Militar de Ferrol para dirigirse al mar Negro ante la escalada de tensión entre Rusia y Ucrania.
La fragata 'Blas de Lezo' zarpa del Arsenal Militar de Ferrol para dirigirse al mar Negro ante la escalada de tensión entre Rusia y Ucrania.kiko delgado (EFE)

España enviará cuatro cazas Eurofighter a Bulgaria el mes que viene, en plena escalada de tensión entre la OTAN y Rusia, según fuentes de la Alianza Atlántica. El despliegue de un destacamento del Ejército del Aire en una base aérea búlgara estaba previsto en el acuerdo de Consejo de Ministros del pasado 21 de diciembre, que aprobó la contribución de las Fuerzas Armadas españolas a misiones de la OTAN, la ONU y la Unión Europea durante 2022, según fuentes gubernamentales, pero ha tomado una nueva dimensión ante la amenaza de invasión de Ucrania.

La estancia de los cuatro cazabombarderos españoles se prolongará durante dos meses y servirá para cubrir las deficiencias de Bulgaria en la defensa de su propio espacio aéreo, dentro de un plan diseñado por la OTAN que incluye patrullas de vigilancia sobre el mar Negro. Un destacamento del Ejército del Aire, integrado entonces por seis Eurofighter y 130 militares, ya se desplegó durante los meses de febrero y marzo del año pasado en Constanza (Rumania), desde donde realizaron unos 400 vuelos. La diferencia la marca este año el clima generado por la concentración de más de 100.000 militares rusos en la frontera con Ucrania.

La OTAN no ha activado nuevos planes militares ante el órdago de Moscú, pero, tras reunir por primera vez en tres décadas a su Comité Militar con carácter extraordinario a finales del año pasado, ha decidido, como medida preventiva, acortar los tiempos de alistamiento de sus fuerzas de reacción y urgir a los aliados a que aporten ya las unidades comprometidas. Esto ha motivado que la fragata Blas de Lezo zarpara el sábado de su base de Ferrol (A Coruña), adelantando en tres semanas su integración en la flota de buques de escolta SNMG-2 de la Alianza Atlántica. Además de la fragata, el compromiso español con la OTAN incluye el Buque de Acción Marítima (BAM) Meteoro (que ejerce hasta junio el mando de la flota de cazaminas SNMCMG-2), un Buque de Aprovisionamiento de Combate (BAC) y un cazaminas, en periodos sucesivos. Además, España tiene desde 2017 un contingente mecanizado, con 350 militares, en la base de Adazi (Letonia), a 120 kilómetros de la frontera rusa, como parte de la Operación Presencia Adelantada Reforzada de la OTAN. Y en primavera desplegará, por cuatro meses y por novena vez, otro destacamento de cazas en Lituania, para proteger de incursiones rusas el espacio aéreo de las repúblicas bálticas.

Finalmente, España tiene asignadas distintas unidades militares a la Fuerza de Respuesta Reforzada de la OTAN (e-NRF) y a la Fuerza Conjunta de Muy Alta Disponibilidad (VJTF). Estas unidades, que se encuentran en sus propias bases en suelo español, están listas para movilizarse en caso de crisis. Los expertos consideran que, si se produjera la temida invasión de Ucrania, la Alianza recurriría a ellas en primer lugar, no para intervenir en el conflicto —Washington y sus aliados solo han amenazado a Moscú con represalias económicas—, sino para reforzar las defensas de los socios de la OTAN más próximos a Rusia y dar un mensaje de seguridad y solidaridad a esos países.

Aunque un choque militar entre la OTAN y Rusia está descartado, los expertos admiten que la actual situación entraña graves riesgos. La presencia de buques guerra de la OTAN y Rusia en aguas del mar Negro y el sobrevuelo de su espacio aéreo por parte de cazas aliados y rusos, en un clima de escalada bélica, puede generar en cualquier momento un incidente indeseado por cualquiera de las partes. Ese es el escenario al que tendrán que enfrentarse los pilotos y marinos españoles.

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El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó el sábado su apuesta por “la unidad, la distensión y el diálogo para resolver la crisis con Rusia. Es el momento de la diplomacia”, ha escrito en Twitter, añadiendo que sigue “muy de cerca la situación en permanente contacto con los representantes de la UE y la OTAN, así como con líderes europeos”. A las conversaciones que mantuvo recientemente con el presidente francés, los primeros ministros noruego y británico y la reunión con el canciller alemán, se sumaron el sábado los contactos de Sánchez con el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, el alto representante para la Política Exterior, Josep Borell, y el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki.

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Miguel González

Responsable de la información sobre diplomacia y política de defensa, Casa del Rey y Vox en EL PAÍS. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en 1982. Trabajó también en El Noticiero Universal, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña. Experto en aprender.

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