Los argumentos de la jueza italiana para dejar libre a Puigdemont

La magistrada repite los argumentos del Tribunal General de la UE, que consideró que el ‘expresident’ mantiene “intacta” su inmunidad pero solo para ir de una sede a otra del Parlamento Europeo

Carles Puigdemont, a la salida de la prisión de Sassari, en Cerdeña, tras la decisión de la jueza italiana de dejarle en libertad.
Carles Puigdemont, a la salida de la prisión de Sassari, en Cerdeña, tras la decisión de la jueza italiana de dejarle en libertad.GIANNI BIDDAU (AFP)

Una jueza de Cerdeña (Italia) ordenó este viernes la puesta en libertad sin ninguna medida cautelar del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, detenido la noche anterior en aplicación de una orden europea de detención emitida por el Tribunal Supremo, al considerar que mantiene “intacta” su inmunidad únicamente para ejercer como europarlamentario, según recoge la resolución judicial a la que ha tenido acceso EL PAÍS. La magistrada sigue así la línea que marcó, el pasado 30 de julio, el Tribunal General de la Unión Europa (TGUE) cuando levantó la inmunidad al dirigente independentista precisamente con esa única salvedad. El TGUE recordó entonces, cuando dio respuesta a un recurso de Puigdemont, que “el segundo párrafo del artículo 9 del protocolo número 7 cubre a los diputados cuando viajan hacia y desde el lugar de reunión del parlamento” y que esa era la “inmunidad” que permanecía “jurídicamente intacta” para el expresidente catalán.

Por ello, la jueza también concluye en su resolución que la detención el jueves del exjefe del Govern por parte de agentes italianos se ajustó a la legalidad, ya que se realizó fuera de esos lugares y funciones parlamentarias. De hecho, Puigdemont no se encontraba en Cerdeña para ningún acto oficial relacionado directamente con su cargo de eurodiputado, sino para asistir a un evento cultural que se iba a celebrar en la isla durante varios días y reunirse con alcaldes y cargos municipales independentistas sardos.

Además, la magistrada dispone en su resolución que el dirigente independentista acuda el próximo 4 de octubre ante el Tribunal de Apelación de Sassari. Hasta entonces, el político catalán podrá abandonar Italia precisamente para que pueda seguir ejerciendo sus funciones parlamentarias. Fuentes de su defensa jurídica apuntan que la intención de Puigdemont es regresar a Waterloo (Bélgica), donde reside desde que huyó tras el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, y volver a Cerdeña para comparecer. El escrito judicial destaca que la inmunidad con la que cuenta el expresident le permite “viajar libremente para participar en las reuniones” relacionadas con su cargo de eurodiputado.

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Puigdemont fue detenido poco después de las nueve de la noche del pasado jueves al aterrizar en el aeropuerto de Alguer, uno de los tres con vuelos internacionales con los que cuenta Cerdeña, procedente de Bruselas. El expresident iba a participar en el encuentro cultural Aplec Internacional Adifolk, que se celebra este año en la isla. Tras pasar la noche en dependencias policiales, este viernes ingresó en la prisión de Bancali y, tras la decisión de la jueza, fue excarcelado. Según detalla la magistrada en su resolución, Puigdemont hizo saber a través de sus abogados que rechazaba su entrega a la justicia española y que el Fiscal, que respaldó que la detención era ajustada a derecho, no solicitó ninguna medida cautelar para el expresidente de la Generalitat “porque son incompatibles con la actividad de un parlamentario europeo”.

La jueza argumenta su decisión, sobre todo, en el auto dictado el pasado 30 de julio por el Tribunal General de la Unión Europea, que establecía precisamente que el dirigente independentista seguía gozando de inmunidad para viajar “libremente” exclusivamente para ejercer su cargo de europarlamentario. En este documento, el órgano judicial europeo también recordaba que las autoridades de Bruselas se habían negado a ejecutar el pasado 7 de enero una orden de detención contra Lluís Puig también cursada por España, pese a que este no es europarlamentario y, por tanto, no goza de ningún tipo de inmunidad como Puigdemont.

La magistrada también recuerda que el Tribunal Supremo español presentó, a raíz de la decisión sobre Puig, una consulta prejudicial a otro órgano judicial europeo, el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), con sede en Luxemburgo y que, por tanto, desde ese momento la causa penal por la que era reclamado este, la misma por la que lo es Puigdemont y fueron condenados otros líderes independentistas, quedaba suspendida hasta que se pronuncie el tribunal europeo. Con ello, también se suspenden las órdenes de detención ya dictadas. Entre ellas, la dictada por sedición y malversación el 14 de octubre de 2019 (el mismo día que se hizo pública la sentencia del Supremo contra otros líderes del procés) contra Puigdemont, en contra del criterio del juez del Supremo Pablo Llarena, que este viernes envió un oficio al tribunal italiano para informarle de que la euroorden seguía activa.

Con todo ello, la magistrada de Cerdeña concluye que, si bien la detención de Puigdemont “se produjo en términos y en condiciones legales”, el expresidente de la Generalitat debía ser excarcelado sin medidas cautelares, como pedía la Fiscalía italiana, al considerar que, de no hacerlo, “comprometería seriamente el derecho de la persona detenida a viajar libremente para participar en reuniones del Parlamento Europeo, garantizadas por la inmunidad, aún intacta”.

Sobre la firma

Óscar López-Fonseca

Redactor especializado en temas del Ministerio del Interior y Tribunales. Llego a EL PAÍS en marzo de 2017 tras una trayectoria profesional de más de 30 años en Ya, OTR/Press, Época, El Confidencial, Público y Vozpópuli. Es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.

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