De Púnica al ‘caso Pujol’: el concepto de “organización criminal” con el que Grande-Marlaska se refirió al PP

Casado exige el cese del ministro del Interior por atribuir ese delito al principal partido de la oposición y este argumenta que sus palabras se interpretaron indebidamente

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante un acto electoral del PSOE celebrado este domingo en Getafe (Madrid).
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante un acto electoral del PSOE celebrado este domingo en Getafe (Madrid).Víctor Sainz

El PP se ha lanzado al ataque contra el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, por usar la expresión “organización criminal” para calificar los 26 años de gobiernos de los populares en la Comunidad de Madrid. “Todos conocemos Avalmadrid, Lezo, Púnica, Máster. Todos esos elementos, esas operaciones criminales... vamos a decirlo, de una organización criminal que realmente ha mostrado lo peor de la política, lo peor del servicio público”, afirmó el ministro del Interior el pasado domingo, durante un mitin del PSOE. Sus palabras han irritado al principal partido de la oposición, que ha pedido su cese, mientras los socialistas insisten en que “algunos documentos judiciales” ya usaron esa expresión en causas de corrupción que afectan a los populares.

Marlaska ha dicho este viernes en La Sexta que sus palabras se interpretaron indebidamente: “No imputé nada al PP. Hablé de una serie de causas judiciales. Hay personas imputadas en estas causas que son responsables políticos y particulares. Estoy seguro de que el PP se desmarca de esas políticas”.

El Código Penal, en su artículo 570 bis, define a una “organización criminal” como “la agrupación formada por más de dos personas con carácter estable o por tiempo indefinido, que de manera concertada y coordinada se repartan diversas tareas o funciones con el fin de cometer delitos”. La legislación castiga con hasta ocho años de cárcel a quienes las “promuevan, constituyan, organicen, coordinen o dirijan”.

La justicia nunca ha condenado por este concepto a la fuerza política de Pablo Casado, ni lo mantiene imputado por él. Pero los socialistas se aferran a que la Fiscalía Anticorrupción o distintos jueces sí se lo han atribuido a altos exdirigentes de la formación. Así, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional concluyó en un auto de la Operación Púnica sobre Francisco Granados, consejero de Esperanza Aguirre y exsecretario general del PP de Madrid, que “se han acumulado contra el investigado graves indicios de posible participación en los delitos de integración en organización criminal”.

En el caso Lezo, el juez Manuel García-Castellón también escribió que las pesquisas acumulan indicios de que Ignacio González, exvicepresidente de la Comunidad de Madrid, pudo tener “un papel decisivo y necesario” en esta trama de corrupción que investiga la presunta existencia de una “organización criminal”. Y el pasado noviembre, el magistrado José de la Mata también propuso juzgar por este delito a Gustavo de Arístegui y Pedro Gómez de la Serna, exdiputados del PP, por formar una auténtica “organización criminal” —“con estabilidad y reparto de tareas”— para conseguir contratos en países extranjeros a través del pago de sobornos y comisiones a funcionarios.

Pero este precepto no solo sobrevuela causas contra exdirigentes del PP. En la instrucción del caso de los ERE, que cercó al PSOE andaluz, también se apreciaron posibles indicios de organización criminal. La Audiencia Nacional también confirmó la pasada semana el procesamiento de Jordi Pujol y su familia por este delito, que también se atribuye en el caso 3% a antiguos altos cargos de la extinta Convergència Democràtica de Cataluña (CDC).

Marlaska, en el CGPJ a propuesta del PP

Las palabras de Marlaska han causado un enorme malestar en las filas del PP. “Que el ministro del Interior llame criminal al partido que lidera la oposición es un ataque a la democracia. Criminales son los etarras que acercan y las purgas de guardias civiles por denunciar sus negligencias en pandemia. Sánchez debe cesarle ya por decencia institucional”, dijo Casado en Twitter.

En los últimos meses, los populares han centrado parte de sus críticas en Grande-Marlaska, que llegó a ocupar en su día un puesto de vocal en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a propuesta del PP. Un extremo que ha esgrimido José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid y portavoz nacional de la formación conservadora: “Que llame organización criminal al partido que le nominó para vocal del CGPJ o a un partido al que suplicó ser fiscal general del Estado o ministro de Justicia, lo que califica y cualifica es la trayectoria de Marlaska. Lo debió pasar fatal por ser nombrado por una organización criminal”.

Sobre la firma

J. J. G.

Redactor de Tribunales de la sección de Nacional de EL PAÍS, donde trabaja desde 2014 y donde también ha cubierto información sobre Inmigración y Política. Antes ha escrito en medios como Diario de Sevilla, Europa Sur, Diario de Cádiz o ADN.es.

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