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Camarero en el prostíbulo familiar o policía nacional: los sorprendentes oficios de los músicos españoles antes de ser estrellas

Ahora ofrecen conciertos masivos. Pero hace años, cuando todavía no sonaban en cada rincón, muchos artistas nacionales tuvieron un trabajo bien distinto. Repasamos los más llamativos

cantantes españoles
Fito Cabrales, Marta Sánchez, C. Tangana o Dani Martín pueden hoy presumir de vivir de su pasión, pero sus comienzos poco tienen que ver con la música.

Todos tenemos nuestro pasado. Y, aunque este se haya desarrollado en un agujero negro, siempre se puede aprender algo. Los músicos españoles que componen este artículo son actualmente estrellas. Pero sus comienzos laborales poco tienen que ver con subirse al escenario y ser aclamados por el público.

Fito Cabrales: camarero en el prostíbulo familiar

"Soy un camarero que un día se compró una guitarra", así se describía Adolfo Cabrales, o lo que es lo mismo, Fito, líder de Platero y Tú (desde 1980 a su disolución en 2001) y Fito y Los Fitipaldis (1998 a la actualidad), en una entrevista en Rolling Stone publicada en 2004. Pero el bilbaíno, que elevó Soldadito marinero o Por la boca vive el pez a la categoría de himnos, no era típico camarero de un bar convencional. Se crio en La Palanca 34, el prostíbulo más popular de Bilbao, del cual su padre era propietario y en donde estuvo trabajando tres años, de los 20 a los 23, "más feliz que la hostia"."No era consciente de que se trataba de un puticlub. Mi padre trabajaba en un bar, y punto. De todas formas, no era como los de ahora. Había orquestas, actuaciones... Sí, estaban las chicas y se follaba, pero era algo más... La gente iba guapa y trajeada", apuntaba en la entrevista. Fito trabajaba con 30 chicas que lo trataban como "a un hijo" y un camarero gay que le enseñó otra forma de ver la vida. Con su primer sueldo se compró un amplificador de guitarra.

Fito tocando en Las Ventas en 2004, durante la multitudinaria gira con Fito y Los Fitipaldis.
Fito tocando en Las Ventas en 2004, durante la multitudinaria gira con Fito y Los Fitipaldis.

Marta Sánchez: cogió el secador antes que el micrófono

El pop español no se entendería sin Marta Sánchez (Madrid, 1969), una de las artistas más controvertidas e internacionales de la escena patria. Aunque resulte imposible resumir su carrera, tanto al frente de Olé Olé en 1985 (sustituyendo a Vicky Larraz) como en solitario desde el álbum Mujer en 1993, el imaginario popular está repleto de momentos memorables protagonizados por la estrella madrileña: la inolvidable actuación para los soldados desplazados al golfo Pérsico antes de la primera guerra de Irak en 1990, su papel en Supernova dando vida a una estrella intergaláctica, o su valor (porque hace falta mucho) a la hora de ponerle letra al himno nacional. Lo que muchos desconocen es que antes de su meteórica trayectoria musical y sus pinitos en el cine, Marta Sánchez se ganaba la vida como peluquera. Fue Juan Tarodo, compositor y batería de Olé Olé, quien la descubrió lavando cabezas.

Desde el Golfo Pérsico a los hogares españoles: Marta Sanchez le puso ritmo a la Nochebuena de 1990 con 'Soldados del amor'.

Quique González: animador turístico en Mallorca

Lleva más de dos décadas en la música, tiempo suficiente para que las presentaciones de Quique González (Madrid, 1973) sobren. El madrileño publicó en octubre su 12º álbum, Las palabras vividas, con letras íntegras del poeta granadino Luis García Montero. Al rockero no le gusta mucho profundizar en su pasado, pero en su currículo destacan empleos como animador turístico en un Sol Meliá de Mallorca o dependiente de un McDonald's en Londres.

Leiva: pintor de carreteras

El artista madrileño lleva años viviendo de sus canciones. Pero cuando Leiva, nombre tras el que se esconde Jose Miguel Conejo (Madrid, 1980) empezó a tocar junto al guitarrista Rubén Pozo en Pereza, ambos tenían que alternar las actuaciones con trabajos esporádicos para poder sobrevivir. "Rubén pintaba carreteras y yo era jardinero. Un verano me fui a pintar carreteras yo también, que se pagaba muy bien. Pasaron muchos años hasta que pudimos vivir de la música. Hasta el tercer disco nada, hacíamos sesenta conciertos y lo que sacábamos nos llegaba para pagar el equipo", confesaba el artista en una entrevista en Jot Down.

Antes de cantar sobre
Antes de cantar sobre "la reina de los tejados" en 'Lady Madrid', Leiva y Rubén Pozo, de Pereza, tenían un trabajo más terrenal.

Bad Gyal: panadera antes de ser la reina de la música urbana española 

Cogió un micrófono en 2016 y sin ninguna pretensión subió a su canal de YouTube Pai, una versión en catalán del famoso Work, de Rihanna, en la que también sustituía las copas por el Aquarius de naranja. Le seguirían Fiebre y Mercadona –este último con más de seis millones de reproducciones en la plataforma– y reportajes sobre su trabajo en revistas internacionales como Pitchfork o Fader. Alba Farelo (Barcelona, 1997), más conocida como Bad Gyal, es una de las artistas más importantes de la escena urbana, proclamada la reina del nuevo dancehall, una evolución electrónica del reggae jamaicano. Apenas han pasado tres años desde que trabajaba como panadera en su pueblo natal, Vilassar de Mar. "Allí había poco que hacer más allá de pillar unos eurillos para pasar el rato", confesaba la artista a ICON hace un año. Ahora vive de su música y su último tema, Alocao, una colaboración con Omar Montes, batió el récord de reproducciones en Spotify España en un solo día: 883.000.

En tan solo tres años, la artista catalana Bad Gyal pasó de una panadería al cartel de los festivales. En la imagen, durante su última actuación en Barcelona el 1 de diciembre.
En tan solo tres años, la artista catalana Bad Gyal pasó de una panadería al cartel de los festivales. En la imagen, durante su última actuación en Barcelona el 1 de diciembre.

Yosi Domínguez (Los Suaves): policía nacional

Al terminar Bachillerato, su padre le dijo que siguiera estudiando. Sin embargo, Yosi Domínguez (Ourense, 1948), decidió plantarse y dejarse el pelo largo, dispuesto a rebelarse contra los deseos paternos. Como las discusiones al respecto eran continuas, el chaval intentaría sin éxito estudiar para perito industrial en Vigo. Lo que sí aprobaría en los setenta, mientras aprendía a tocar la guitarra y la armónica, serían las oposiciones para policía nacional. Los Suaves se formarían en 1980. Yosi compaginó el grupo con su trabajo de policía. Hasta que el grupo se hizo grande y pidió una excedencia.

Mikel Izal (cantante de Izal): ingeniero de telecomunicaciones

Los primeros discos de Izal se financiaron mediante el micromecenazgo. “Porque no teníamos un puto duro”, ha aclarado su líder, Mike Izal, en varias entrevistas. Fueron los fans con sus aportaciones los que hicieron posible la materialización de Magia y efectos especiales, su primer largo, y Agujeros de gusano, el segundo. Tras ellos, llegaría la omnipresencia de la banda en los festivales. Para entenderlo, solo hay que ver las cifras de sus dos últimos trabajos, Copacabana (2015) y Autoterapia (2018), discos financiados de forma independiente que se llevaron el disco de oro por haber vendido más de 20.000 ejemplares. Pero antes de que esto ocurriera, el cantante Mike Izal estuvo trabajando casi cinco años como ingeniero de telecomunicaciones.

La portada de 'Grandes éxitos y fracasos', de Extremoduro, realizada por La Bien Querida.
La portada de 'Grandes éxitos y fracasos', de Extremoduro, realizada por La Bien Querida.

La Bien Querida: pintora y creadora de portadas de Extremoduro

Fue Juan Ramón Rodríguez Jota, líder de Los Planetas, quien la animó a componer. En 2007 Ana Fernández-Villaverde (Bilbao, 1974), bajo el sobrenombre de La Bien Querida, colgaría en MySpace (la desaparecida red social de música) su primera maqueta: un conjunto de canciones sencillas que grabaría en su casa con la ayuda del guitarrista Horacio Nistal. El trabajo sumaría más de 150.000 reproducciones, la revista MondoSonoro la elegiría "maqueta del año" y el músico Sr. Chinarro le dejaría la banda para presentarlo en Madrid. Hoy, La Bien Querida es una de las artistas más libres y creativas del indie español y este año ha publicado su sexto largo, Brujería. Sin embargo, la bilbaína lleva una doble vida, compaginando su trabajo en la música con su profesión de pintora decorativa. También es autora de la portada del recopilatorio Grandes éxitos y fracasos (2004), de Extremoduro.

Dani Martin: repartidor a domicilio

Antes de convertirse en un ídolo adolescente al frente de El Canto del Loco, la banda que formaría en 1999, Dani Martín ya había hecho papeles esporádicos en televisión. Estudió en la escuela de Arte Dramático de Cristina Rota y William Layton, y su primera oportunidad le llegaría en un especial de Nochevieja de Martes y Trece. Interpretó fugazmente a un botones. También presentaría con 14 años el programa musical Ponte las pilas, al que continuarían apariciones en Al salir de clase u Hospital Central. Sin embargo, el trabajo del que hablaría con más cariño no sería ese. "Yo trabajaba con mi padre de repartidor y te juro que era feliz. No me importaría volver a hacerlo", confesaba el artista en una entrevista a 20 Minutos en 2005.

Dani Martin, jovencísimo, en su debut como botones en un especial de 'Martes y 13'.

Estopa: fabricaban piezas para coches

"Por la raja de tu falda yo tuve un piñazo con un Seat panda", cantan los hermanos Muñoz en uno de sus temas más conocidos, La raja de tu falda. Pero no es la única vinculación de David y José Manuel (Cornellá de Llobregat, Barcelona), o lo que es lo mismo, Estopa, con la firma de automóviles. Antes de publicar su primer álbum homónimo en 1999 ambos trabajaban en una filial de Seat produciendo piezas para coches. Su nombre también se lo deben a esa época. "El encargado de la fábrica nos gritaba '¡dadle estopa!', para que no dejáramos de trabajar", han explicado los artistas.

Los hermanos Muñoz, Estopa, trabajaban en la fábrica de Seat antes de dedicarse a la música. En la imagen, una escena del videoclip 'Pastillas de freno'.
Los hermanos Muñoz, Estopa, trabajaban en la fábrica de Seat antes de dedicarse a la música. En la imagen, una escena del videoclip 'Pastillas de freno'.

C. Tangana: antes de "firmar el contrato más caro del gremio" vendió bocadillos en Pans & Company

Es una de las figuras más importantes del panorama musical actual, la cara de este nuevo pop que se mezcla con ritmos urbanos y latinos. C. Tangana, el sobrenombre de Antón Álvarez (Madrid, 1990), tanto con el colectivo rap Agorazein como en solitario, ha conseguido que la música urbana suene en Los 40 Principales. El autor de Ídolo (2017) se considera a sí mismo un empresario. Pero antes de "firmar el contrato más caro de todo el gremio" con Sony, como canta en una de sus canciones, C. Tangana encadenó trabajos precarios, como gran parte de chicos de su generación: trabajó en la cadena de bocadillos Pans & Company, en un call center de Vodafone y en la editorial Anaya. "Pasar las horas, disimular...", respondía el cantante en una entrevista cuando le preguntaban qué hacía allí. 

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