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“Cuando hago una secuencia mala no echan la culpa a mi pareja, pero cuando es al revés...”

Sara Sálamo una de las promesas del cine español y estrena la serie 'Brigada Costa del Sol'. La actriz, activa feminista, detalla los ataques machistas que ha sufrido suscitados por la fama de su pareja, el madridista Isco, con el que espera un hijo

sara salamo
Sara Sálamo posa en exclusiva para ICON y presume de embarazo. Va vestida con camiseta Loreak, chaqueta Just Cavalli y pantalón Juan Vidal.

Sara Sálamo va a tener un hijo este verano. Es afortunada: sufre una enfermedad que dificulta el embarazo. Cuando tenía 21 años, a la actriz le sugirieron que se operase. El objetivo era calmar un dolor que golpea a traición y que condiciona una vida normal obligándote muchas veces a postrarte en la cama. Ella no quiso pasar por una intervención que buscaba como objetivo atenuar los dolores. Por qué descartó el quirófano, entonces. Primero porque aumentaba el riesgo de esterilidad. Y segundo porque se veía muy joven como para llevar de por vida una bolsa de orina. Hoy, los dolores continúan, pero va a ser madre. El padre, por cierto, es el madridista Isco Alarcón, el jugador de fútbol del que más se ha hablado esta temporada y que menos ha jugado.

Endometriosis. O la enfermedad invisible. Así llaman a lo que padece Sálamo (Santa Cruz de Tenerife, 1992). “Yo pensaba que no iba a poder tener hijos, pero he tenido suerte. Se sabe muy poco de la enfermedad y se habla muy poco. Sobre todo en España. Y no lo entiendo. Quizá por puritanismo, porque cuando algo tiene que ver con el órgano reproductor no se quiere hablar, como si diera vergüenza”, explica la actriz mientras se toca inconscientemente un vientre que va en aumento.

“Yo pensaba que no iba a poder tener hijos, pero he tenido suerte. Se sabe muy poco de la enfermedad y se habla muy poco. Sobre todo en España. Y no lo entiendo"

Hablamos de una enfermedad crónica. Ella la explica: “El endometrio es el tejido que recubre la cavidad del útero. Está en la pared interna del útero, pero no siempre. En ocasiones crece en lugares inusuales, como los ovarios, los intestinos, la vejiga e incluso el cerebro. El dolor físico es muy importante”. Se calcula que una de cada diez mujeres lo sufre. Sálamo recibe recurrentemente mensajes de chicas con la misma dolencia. Se dan consejos y se apoyan entre ellas.

“He tenido épocas peores, pero estoy mejor. Por suerte ahora me condiciona la vida solo un 30 o un 40 %. Antes era más. Hay mujeres que directamente no pueden trabajar porque los dolores son insoportables”, afirma. Desde que cambió la alimentación y optó por ser vegetariana las cosas han cambiado. “He mejorado muchísimo. No sé si esto es una cosa que se puede trasladar a otra persona con la misma enfermedad. Pero a mí me sienta bien”.

La actriz tinerfeña, con vestido Just Cavalli, parca Herno y gafas de sol Mango.
La actriz tinerfeña, con vestido Just Cavalli, parca Herno y gafas de sol Mango.

Sálamo está en ese punto de su carrera en el que necesita y espera un papel poderoso que le catapulte a otra división. Ha participado en series (Arrayán, B&b, de boca en boca…) y películas (sobre todo Todos los saben, con Penélope Cruz y Javier Bardem), pero espera un proyecto potente para ascender de categoría. Quizá sea con la serie que estrenará próximamente en Tele 5, Brigada Costa del Sol, un policiaco que ha estado rodando durante nueve meses y que estrena Telecinco el seis de mayo. Comparte trama con Hugo Silva y Jesús Castro. 

La primera experiencia en la interpretación la tuvo doblando un corto que hizo su padre, un tipo vinculado a la cultura que ha desarrollado su carrera como escritor de novela negra. Francisco Concepción se llama, por si quiere usted mirar en su estantería, que igual tiene un libro suyo. Hija única, Sara acompañaba desde pequeña a su padre a exposiciones, ciclos cines, de teatro… Quizá su madre le ofreció a su padre alguna idea para una trama de sus libros: trabaja en la atención de 112, el teléfono de emergencias.

Sálamo empezó la carrera de Sociología y la dejó. Arrancó con Periodismo y se quedó en el camino. El traslado a Madrid desde su Tenerife natal era una opción. Lo hizo con 18 años. Al centro, en la calle Ballesta: “Empecé a compartir con un chico y una chica, en un piso de unos 20 metros cuadrados. Horrible. Mi habitación medía 1,50. No podía ni hacer la cama. Era un piso enorme del que habían hecho cinco minipisos. Pero cuando eres joven te da un poco igual. Uno se vuelve más sibarita con el tiempo”. Eso fue hace casi diez años. Ahora, en el centro de la capital los pisos enanos cuestan una fortuna. Alojada en ese agujero, Sara empezó a estudiar interpretación y pronto llamaron a su puerta: la serie Arrayán para Canal Sur que le reportó varias temporadas de éxito de audiencia.

“Yo no siento que cuando hago una secuencia mala digan que es por culpa de mi pareja… La responsabilidad es mía. En cambio, cuando pasa al revés con mi pareja, dicen: ‘Hace mal su trabajo por…’. No me considero tan importante ¿sabes?"

Feminista activa, recientemente la actriz canaria ha vivido unos desagradables episodios que no hacen sino reflejar que todavía queda mucho camino por recorrer. Y, sobre todo, en espacios que parecen impermeables a los cambios: el fútbol. “El fútbol está más atrasado en ese sentido. Y la pasión no es una justificación. La pasión la llevamos todos con las cosas que nos gustan, pero el autocontrol es algo inherente al ser humano. Podemos autocontrolarnos si queremos”, reflexiona.

Lo que está ocurriendo: aficionados (mejor dicho: radicales descerebrados) la culpan del bajo rendimiento de su pareja, el madridista Isco, que esta temporada no encuentra el encaje en el equipo madridista. Incluso desde algún medio deportivo se ha deslizado esta tesis. Un apunte para no personalizar. Isco no es el único que no anda fino este año: estamos hablando de la peor temporada del equipo blanco en mucho tiempo.

Pero volvamos al asunto, los insultos a la actriz. “Yo no siento que cuando hago una secuencia mala digan que es por culpa de mi pareja… La responsabilidad es mía. En cambio, cuando pasa al revés con mi pareja, dicen: ‘Hace mal su trabajo por…’. No me considero tan importante ¿sabes? No entiendo cómo incluso medios de comunicación se hacen eco de estas cosas. Es absurdo”, protesta.

Sálamo se echa las manos a la cabeza con jersey Levi’s Made & Crafted, pendientes Andrés Gallardo y collar Bershka.
Sálamo se echa las manos a la cabeza con jersey Levi’s Made & Crafted, pendientes Andrés Gallardo y collar Bershka.

No solo en el fútbol ha recibido ataques machistas. En su terreno, el cine, ha vivido la situación más vejatoria. Fue cuando empezaba, con apenas 19 años, rodando una película. “Tuve que hacer un desnudo. Lo rodamos tres meses después de finalizar la película porque la cadena con la que trabajábamos quería otro final. Como estaba ya fuera del rodaje se contrató a otro equipo. Fue con gente que no conocía. Yo estaba desnuda completamente. Y los operarios de cámara fueron muy desagradables, haciendo gestos obscenos, catetos, muy vejatorios. En ese momento, con 18 años, no fui capaz de reaccionar. Simplemente me tape con las sábanas y me moría de vergüenza. Y el director me decía: ‘Por qué te tapas. Esto no es lo que acordamos’. Yo no era capaz de desenvolverme bien en esa situación. Ahora, en base a experiencias, uno se va armando una coraza. Fue una experiencia muy fea porque te sientes totalmente vulnerable”. La actriz lloró aquel día, mucho. Y olvidó aquellas caras: “Las he borrado de mi memoria”.

Hoy, la canaria lucha activamente por la igualdad total entre hombres y mujeres. Acude a manifestaciones, utiliza las redes sociales para declarar su feminismo, presta su imagen… y se enzarza en peleas pasionales en las reuniones con amigos. Nos explica una de las últimas: “Hay muchos tipos de manada. Totalmente. Es que muchos chicos me han dicho que han conseguido acostarse con una chica por pesados. Que la chica les dice que no, pero ellos tienen el concepto de: ‘Se hace la estrecha’. Piensan que el ser pesados algunas veces les es efectivo. No lo toman como un ‘no’ y basta. Tienen ese concepto. Yo lloré mucho después de esa conversación”.

"Yo estaba desnuda completamente. Y los operarios de cámara fueron muy desagradables, haciendo gestos obscenos, catetos, muy vejatorios. En ese momento, con 18 años, no fui capaz de reaccionar"

Es interesante escuchar la opinión de Sálamo porque esas reuniones de amigos veinteañeros a las que ella alude ocurren en miles de lugares de España y nos muestran una realidad de la que quizá no se hable demasiado en oteros foros. La opinión de la calle. Escuchemos: “Algunos amigos me dicen que a veces hacen un comentario machista, pero ellos no son conscientes de que es sexista. Pero rápidamente las chicas les echan la bronca. Dicen que eso les provoca rechazo. Es que yo misma puedo tener un comentario machista que digo porque no me doy cuenta. Pero lo importante es: 1. Ser consciente; y 2. Querer cambiar eso. La gente asimila mejor una explicación didáctica con un cariño que con una bronca”.

Hay partidos, como Vox, que si alcanzan el gobierno tienen la intención de derogar la ley de violencia de género. Si usted tuviera dos minutos con el candidato de Vox a la presidencia, qué le diría. No creo que me sentara con ese señor. Una persona que piensa así no creo que esté abierta a tener un debate razonable. Están obcecados en algo que es como volver 50 años para atrás. Con lo que nos está costando seguir hacía delante…

Y vuelve a acariciarse la barriga, como si quisiera proteger a su hijo…

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