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La energía también quiere mujeres

El manifiesto promovido por expertos y activistas del sector energético para luchar por la paridad en actos públicos de este área nace con más de 200 firmas

El primer encuentro de Mujeres y Energía fue en febrero de 2018 en Bilbao.
El primer encuentro de Mujeres y Energía fue en febrero de 2018 en Bilbao.

Enviaron sus primeros tuits pasadas las 08.00 de la mañana de este 12 de septiembre: "Hoy publicamos el manifiesto En Energía No Sin Mujeres que han firmado más de 200 profesionales y activistas del sector energético". "Siguiendo el ejemplo de No Sin Mujeres, nos comprometemos a participar solo en aquellos eventos de más de dos ponentes en los que se haya contado con la presencia de, al menos, una mujer en calidad de experta".

Hombres, mujeres y organizaciones se han sumado, con el mismo objetivo, a esa iniciativa que inauguraron el pasado mayo expertos y analistas de las Ciencias Sociales: aumentar la presencia pública de expertas. "De manera que la transición energética hacia un modelo más sostenible por la que trabajamos muchas personas sea también una transición hacia un modelo más justo", apunta el manifiesto, que cuenta, a las pocas horas de su aparición, con un centenar de firmas más. Profesores, exsecretarios de Estado, directivos de grandes empresas, investigadores, técnicos, eurodiputados, periodistas especializados en medio ambiente... La pluralidad de la lista dentro del sector es patente. De ello se encargó el primer puñado de convencidos y convencidas —porque la iniciativa es mixta— durante los tres meses en los que la han preparado.

La energía también quiere mujeres

Cuenta Cristóbal Gallego (Almería, 1982), ingeniero industrial y uno de los portavoces, que todo comenzó antes del verano, aunque la reflexión venía cuajando desde hacía un tiempo, sobre todo tras una de las reuniones de la Comisión de Expertos para la Transición Energética del Gobierno: "Éramos 14 especialistas y todos hombres. Fue muy criticado y, después del No Sin Mujeres [el de las Ciencias Sociales], decidimos replicarlo. Y queríamos hablar con gente lo más variopinta posible, que no pareciese, porque no es así, que venía de un solo lado del sector". Firmando ese manifiesto hay ahora seis de aquellos 14 especialistas.

"El compromiso tiene que ser de todos. De los hombres, por supuesto, pero también de las organizaciones y las mujeres", apunta Gallego. "Y ese listado de firmas sirve, además, como directorio para visibilizar que este mundo está lleno de mujeres muy cualificadas que luego no tiene representación en conferencias, charlas, mesas, etc.". Marta Victoria (Murcia, 1984), también ingeniera industrial y también portavoz de esta iniciativa, apunta su experiencia: "Me doctoré en energía solar y, durante toda mi carrera profesional, el número de profesoras, ponentes, expertas y técnicas a las que he tenido acceso, o las que me encontraba en charlas, era menor". De hecho, fue este pasado febrero cuando se organizó por primera vez una reunión de mujeres de este sector, el I Encuentro de Mujeres sobre Género y Energía, en Bilbao.

Cree que es un círculo vicioso que hay que cortar por algún sitio. Y esta es una forma: "Este manifiesto, tenga más o menos firmas, hace que al menos todos tengan que pararse un momento y plantearse qué está ocurriendo para que cada vez que se organice algo se llame prioritariamente a hombres. Y a partir de ahí decidir qué papel quiere jugar en el cambio". La presencia o ausencia de mujeres expertas es la presencia o ausencia de referentes. En España, según datos del Ministerio, solo hay una alumna por cada cuatro de Ingeniería; y la UNESCO apunta a que solo el 28% de los investigadores científicos son mujeres. Las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) están claramente masculinizadas, a excepción de Medicina, Matemáticas, Biología o Enfermería: "Si cada vez que hay un acto público hay ausencia de mujeres, las niñas de hoy no se ven identificadas".

Victoria cuenta, como anécdota, algo que concreta bastante bien la razón por la que iniciativas como esta son necesarias: "Algunas personas a las que les pedimos firmar el manifiesto nos dijeron que, si lo firmaban, no iban a poder participar en ningún acto". Pero asegura que no fue una decepción sino hacer nacer ese "darse cuenta" tan clarificador. "Para nosotras firmar este manifiesto supone algo muy asumible, pero para ellos no, ellos tendrían que perdérselo todo o casi todo". 

El manifiesto

Puedes adherirte al manifiesto En Energía, no sin mujeres, haciendo click en este enlace.