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Los GAL, ETA y otros secretos oficiales

felipe gonzalez
Capilla ardiente del abogado Fernando Múgica Herzog de 62 años, militante histórico del PSOE. ETA acabó con su vida de un disparo en la nuca acabó en 1996.

En su libro Diario de una tregua, de 2007, Txiki Benegas recuerda una entrevista con Gaston Defferre, ministro francés del Interior y alcalde socialista de Marsella, a la que, enviado por Felipe González, acudió junto a Ramón Rubial “para plantearle que era muy necesario que el Gobierno francés colaborara con el presidente Adolfo Suárez en la lucha contra el terrorismo”. De ese encargo da cuenta una nota del propio González en 1982, meses antes de que se celebre en España el Mundial de fútbol y de que el PSOE gane las elecciones: “Los franceses no están haciendo nada. / No se fían del Gobierno español. / Viajar a Francia. / Hablar con Gaston”. ETA asesinó a 41 personas ese año.

Más allá de la vía internacional y policial, la lucha antiterrorista de los gobiernos de Felipe González tuvo entre sus puntos calientes las conversaciones con ETA en Argel, interrumpidas por la muerte en accidente de tráfico del dirigente etarra Domingo Iturbe Abasolo Txomin el 27 de febrero de 1987. El 5 de marzo, el presidente anota: “Asunto Txomin. No hay autopsia. / Cadáver ¿Qué hacer con él? / Argel. Vienen a sugerir que busquemos una fórmula para los acompañantes que no sea el envío a España. P. e. expulsión a otro país. / Pasados varios días: entrevista secreta”. Iturbe fue enterrado en Mondragón el día 8.

Más allá de la vía internacional y policial, la lucha antiterrorista de los gobiernos de Felipe González tuvo entre sus puntos calientes las conversaciones con ETA en Argel

José María Maravall, exministro de Felipe González y actual patrono de su fundación, es consciente de que uno de los aspectos que más interés despertará de la apertura de los archivos del presidente socialista es el terrorismo y la guerra sucia contra el terrorismo, que terminó llevando a la cárcel a otro ministro de González: José Barrionuevo. Maravall es tajante al respecto: “Se acusa de los GAL y no: se puso fin a eso en el año 86. Al antiterrorismo contra ETA, a todos esos grupos y a los GAL. ¿Por qué hay nombres que desde la muerte de Carrero están en la organización de un terrorismo subterráneo? Cuando el señor Olarra [presidente de la Confederación de Empresarios de Vizcaya] dice que está reclutando mercenarios en Marsella, pensamos: ¿qué está pasando? De eso se sabe muy poco y se sabrá”. ¿Cuándo? “En cuanto la ley lo permita”. En el caso de los papeles de Felipe González, que desde hoy podrán consultarse en la web de su fundación, a la regulación sobre protección de datos se le suma la Ley de Secretos Oficiales, una normativa franquista de 1968 que no establece plazos para la desclasificación ni de documentos reservados –clasificados directamente por el Consejo de Ministros y, por ello, no presentes entre los fondos del archivo- ni de documentos que puedan referirse a materias reservadas. En marzo pasado –tras dos años en el limbo parlamentario y antes de la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a La Moncloa- PSOE y PP se sumaron a la propuesta registrada en 2016 por el PNV para que los documentos secretos sean públicos a los 25 años con una posible prórroga única de 10.

Habrá, pues, que esperar a que resuelva el Congreso de los Diputados. Mientras se desclasifican los documentos que puedan afectar a su etapa de Gobierno, en los cuadernos manuscritos de Felipe González puede comprobarse cómo toma, por ejemplo, de una entrevista con el ministro de Justicia y el Fiscal General del Estado el 7 de septiembre de 1988: “Asunto Amedo –Fondos reservados / Actuación de los fiscales / Posible respuesta / Evidentemente las fuentes de información para el procesamiento son muy frágiles. Las pruebas inexistentes. / Las declaraciones de los implicados son comprensibles, tratando de disminuir su responsabilidad mediante manifestaciones en juicio contra la policía francesa y española. / Las reacciones de las autoridades en Francia no llevan a ninguna diligencia ante la policía y menos a procesamiento. / Los condenados están dispuestos a declarar lo contrario. / Los delitos han sido cometidos en Francia, ¿cómo juzgar en España a los responsables?”