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Blanca Oteyza: El punto y la i

La actriz Blanca Oteyza, con sus perros, la gran Laeti y la pequeña Fiona, en su casa de Madrid.

LOS DOS perros de Blanca Oteyza son como el punto y la i. Fiona (sus hijas la llamaron así por la princesa de Shrek) es la yorkshire terrier más pequeña de su camada. Laeti (alegría en latín), una gran danesa arlequín que pesa 54 kilos. Esta diferencia de tamaño supone un inconveniente para la convivencia de las mascotas. “Aunque son muy buenas, no las puedo tener solas en una misma habitación”, dice la actriz y productora de teatro. “Si la grande pisara a Fiona, le podría hacer mucho daño”, puntualiza la artista madrileña, que ahora dirige Tizas en el teatro Luchana de la capital.

La intérprete desayuna cada día en compañía de sus animales. La veterana de este peculiar dúo canino es Fiona. Llegó a su vida hace ya 12 años. Sus hijas, que entonces tenían 9 y 5, querían un perro manejable. “La elegí a ella porque tenía un defecto en la pata y pensé que nadie la escogería”, cuenta la protagonista de éxitos teatrales como Hoy: El diario de Adán y Eva o Por el placer de volver a verla. Su otra mascota, Laeti, apenas es una cachorra. Se la regaló su actual marido hace dos años. “Es el segundo gran danés que tengo, porque esa raza me encanta. Son muy tranquilos y, como es tan grande, me siento muy protegida con ella en casa”.

Oteyza convive con perros desde que tiene ocho años y no concibe su vida sin ellos. “Los necesito. Me enseñan el sentido de la fidelidad, la generosidad y el amor incondicional. Pero, sobre todo, encuentro en ellos una honestidad que no veo en las personas”.