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OPINIÓN

¿Se tomaría Pávlov un vaso de agua del inodoro?

Uno de los principales obstáculos para el consumo humano de agua reciclada no son dificultades técnicas o calidad del líquido; sino la aversión pública a su uso

Bill Gates, bebiendo agua reciclada.
Bill Gates, bebiendo agua reciclada.

Albert Einstein decía que pocas personas son capaces de expresar con ecuanimidad opiniones que difieran de los prejuicios de su contexto social. Esta frase sugiere que el entorno o las reglas de comportamiento y funcionamiento de la sociedad nos podrían impedir pensar en soluciones diferentes, únicas, originales o innovadoras a los problemas.

Nuestro cerebro tiende a buscar las respuestas en lo familiar y conocido, en aquello que hemos aprendido. Una vez que internalizamos lo adquirido, bueno … dicen los principios del condicionamiento que el cerebro nos lleva a repetir lo que sabemos o creemos que funciona, lo que consideramos como correcto. ¿Se acuerdan del perro de Pávlov?

Extrapolando al sector de agua y saneamiento y tomando como ejemplo la innovación en materia de agua reciclada (agua tratada para su reutilización con fines agrícolas, industriales hasta domésticos), vemos que uno de los principales obstáculos para su consumo humano no son dificultades técnicas o calidad del líquido; sino la aversión pública a su uso, incluso cuando existen garantías que dicha agua ha recibido un tratamiento excelente y puede inclusive ser segura para beber.

En otras palabras, el asco/disgusto al agua reciclada, lo que en inglés se conoce coloquialmente como yuck factor, es una respuesta emocional plagada de sesgos que depende de lo que los psicólogos Daniel Kahneman y Amos Tversky identificaron como uno de nuestros dos sistemas de pensamiento: el rápido e intuitivo, el piloto automático responsable de prácticamente todo lo que pensamos, decimos y hacemos.

En California, donde se vivió una sequía histórica de 2012 a 2017, recientemente se aprobó una regulación que autoriza a que el agua reciclada sea indirectamente utilizada como una de las fuentes que alimenten los reservorios destinados al consumo humano. Dichas normas son el resultado de un proceso continuo de escrutinio público y que incluyó informes de expertos, consultas públicas, entre otros, para preservar la salud pública.

Tomar agua “del inodoro al vaso” (como la llaman peyorativamente) será cuestión de tiempo, recursos y mucha concienciación

Para la aplicación de esta normativa, San Diego es la ciudad que lleva más ventaja en cuanto a infraestructura física apta para este tipo de reutilización de agua, y para 2023 se espera que se apruebe a escala estatal un nuevo paquete de medidas para autorizar el uso directo de agua reciclada en los sistemas de agua potable… pero el tomar agua “del inodoro al vaso” (como la llaman peyorativamente) será cuestión de tiempo, recursos y mucha concienciación: #ToiletToTap.

¿Por qué es importante la economía del comportamiento cuando hablamos de agua y saneamiento? Porque en el sector, acceso a infraestructura no es sinónimo de un uso eficiente. Por ende, cuando queremos innovar en la provisión de estos servicios, se debe de pensar tanto en la obra de infraestructura como las estructuras socioeconómicas y culturales que la acompañan si queremos un servicio universal, sostenible y de calidad.

En América Latina y el Caribe, los tipos de innovaciones en agua y saneamiento que más impacto generan son combinaciones creativas entre innovaciones de perfil social y organizacional e innovaciones tecnológicas.

Tanto para la región como el resto del mundo, hay muchas ideas y conceptos nuevos transformando los servicios de agua y saneamiento, pero los procesos de innovación pueden resultar más lentos y de un tenor distinto que aquellos presentes en la pura innovación tecnológica, ya que las innovaciones son por lo general más incrementales que disruptivas y muchas veces recaen en el sector público, históricamente más conservador frente a una cultura proactiva de innovación.

En este informe, se analizan las 20 mejores innovaciones en América Latina y el Caribe, con una buena distribución geográfica, para entender los tipos de innovación, el impacto alcanzado y el potencial de escalabilidad para lograr resultados contundentes en el largo plazo, por su adaptabilidad a las condiciones sociales, económicas y tecnológicas de la región. Estas innovaciones constituyen un verdadero ejemplo a seguir y son fuente de inspiración para innovar más y mejor en cada país.

A brindar con agua —ojalá del inodoro al vaso. ¿Se animará Pávlov?

Marcello Basani es especialista senior de agua y saneamiento y Anamaría Núñez es responsable de comunicación de agua y saneamiento, ambos en el Banco Interamericano de Desarrollo.

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