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TRIBUNA

Mira la que pisas

Los días 12 y 13 de mayo, cada provincia española invita a todos aquellos que quieran acercarse a una excursión de campo guiada por geólogas, geólogos y estudiantes de geología y otras disciplinas cercanas

Un camión circula cerca de la grieta abierta en Mai Mahiu, Kenia, el 28 de marzo de 2018.
Un camión circula cerca de la grieta abierta en Mai Mahiu, Kenia, el 28 de marzo de 2018. REUTERS

A tus pies hay un planeta, con toda su historia, toda su riqueza y todos sus enigmas. Y hay una ciencia gracias a la que conocemos esa historia, disfrutamos de esa riqueza y, poco a poco, vamos desentrañando esos enigmas. Esa ciencia es la geología, quizá la ciencia más desconocida, la que menos aparece en los medios de comunicación o la última en la que se piensa cuando se enumeran todas. Las geólogas y geólogos creemos que eso es así porque la materia de nuestras investigaciones se mide en una escala temporal difícilmente asimilable por los seres humanos: millones, cientos de millones o miles de millones de años. La dificultad de asimilar esas magnitudes ha relegado a nuestra ciencia. Y eso nos entristece. Nuestra ciencia está en inferioridad de condiciones en ámbitos mucho más importantes como los planes de estudios de primaria, ESO y Bachillerato. Y esto tiene consecuencias muy graves. Por ejemplo que el número de matriculaciones en las facultades de geología de las universidades españolas descendió en nueve años, desde 1999 a 2007, un 75%.

Si el porvenir lejano de la humanidad pasa, como todo indica, por encontrar otro planeta habitable y emigrar, la ciencia que estudia otros planetas es también la geología

Podría pensarse que todo eso ocurre porque la geología es una ciencia del pasado, que ya no tiene nada que ofrecer, que no es útil para nuestra vida o que ya lo sabemos todo sobre nuestro planeta y no queda nada que investigar. Pero la realidad es justo la contraria. La geología está más viva que nunca. No solo es útil para la ciudadanía sino que es imprescindible para, por ejemplo, el desarrollo económico o el urbano. Y la Tierra ha ido desvelando muchos de sus secretos pero quedan todavía muchos por desentrañar. ¿Y para el futuro? Pues incluso si el porvenir lejano de la humanidad pasa, como todo indica, por encontrar otro planeta habitable y emigrar, la ciencia que estudia otros planetas es también la geología. Y más cerca que ese futuro lejano, la geología nos dice que podemos estar provocando una sexta extinción de la que nuestra especia podría salir muy perjudicada.

El número de actividades humanas que son posibles gracias a la investigación geológica es enorme. Todos pensamos en la minería, detrás de la que, por supuesto está la geología, pero no es la única ni mucho menos. La geología está detrás de las prospecciones que buscan minerales, metales o hidrocarburos. Una de sus ramas es la hidrogeología que estudia el agua, ese agua sin el que no podríamos vivir. También es imprescindible el conocimiento geológico para la construcción de grandes infraestructuras: autopistas, redes de metro o de ferrocarril, pantanos, etc… Uno de los campos importantes de la geología tiene que ver con el clima. La geología es clave para entender cómo fue el clima del pasado y eso es imprescindible para entender el actual cambio climático y sus posibles consecuencias. También lo es para encontrar fórmulas que lo detengan.

La geología investiga algunos de los fenómenos naturales más catastróficos: terremotos y tsunamis o erupciones volcánicas. Otro de sus ámbitos nos ayuda a conocernos mejor: la paleontología investiga los fósiles y estos son los registros más valiosos del pasado para conocer cómo eran y cómo vivían nuestros antepasados. Y, por cierto, una de las cosas que sabemos es que aquellas primeras humanas y humanos también necesitaron la geología: buscaron piedras con las que fabricar herramientas. El hecho que les dio su humanidad, la construcción de aquellas herramientas, tenía un componente geológico: debían conocer muy bien las rocas a las que podían acceder para elegir las más adecuadas y que acabaron siendo la clave para el desarrollo de aquellas sociedades.

Los primeros humanos también necesitaron la geología: buscaron piedras con las que fabricar herramientas

Podría pensarse que la ciudadanía no tiene interés en la geología. Pues bien, tampoco esto es cierto. Si echamos un vistazo a los lugares que se eligen para las visitas turísticas, los enclaves de importancia geológica se llevan la palma: los datos más recientes de visitantes del Teide (Tenerife) dicen que más de cuatro millones de personas anduvieron por sus laderas en el año 2016, más de 11.000 al día. O los más de siete millones que en 2017 visitaron el Gran Cañón del río Colorado en Estados Unidos. Por no hablar de los millones de personas que cada año visitan cuevas emblemáticas como las del Drach en Mallorca o la de Nerja, en Málaga.

Para reivindicar la importancia de nuestra ciencia pero también para mostrarle a todo el mundo que es una disciplina interesante e incluso que “ver con ojos de geólogo” puede ser muy divertido, en 2005 nació en Teruel el Geolodía, una actividad de divulgación que desde el año 2010 organiza la Sociedad Geológica de España (SGE) en todo el país.

Un fin de semana de primavera, que este año será el próximo, 12 y 13 de mayo, cada provincia española, además de Andorra, invitan a todos aquellos que quieran acercarse a una excursión de campo guiada por geólogas, geólogos y estudiantes de geología y otras disciplinas cercanas. Este año hay 56 excursiones entre las que elegir. La oferta no puede ser más variada, como variada es la materia de la que se ocupa la geología: hay rutas urbanas y rutas en el campo y en las costas. Hay excursiones para descubrir restos paleontológicos o arqueológicos; para observar antiguos mares, montañas de coral, dolinas, loras…; las hay que se adentran en algunos parques nacionales, los de Picos de Europa y Ordesa y Monte Perdido, que este año celebran con el Geolodía su centenario; hay excursiones para descubrir la importancia de la minería en algunas zonas, ya desde la época de los romanos; hay visitas a volcanes… Hay, en resumen, de todo aquello que estudia la geología pero asequible para cualquier persona aunque no sepa nada de ciencia porque los Geolodías están abiertos a todas y todos. Y además son completamente gratuitos.

El Geolodía se ha convertido en una fecha mágica. Sabemos que este año volverá a serlo

En los años que llevamos celebrándolos hemos logrado que muchas personas se acerquen a ellos, más de 9.000 en 2017. Y ello es posible gracias al entusiasmo que geólogas, geólogos y estudiantes de geología y ciencias cercanas le ponen a nuestro día porque todo el trabajo que hay detrás es voluntario. Los miembros de la Sociedad Geológica de España que trabajamos durante el año para que todo salga bien, las más de doscientas cincuenta instituciones que nos apoyan como FECYT, IGME y AEPECT a nivel nacional, los cientos de voluntarios y voluntarias que guían las excursiones, todos nos unimos para hacer una enorme fiesta de la divulgación científica en el gran museo al aire libre de la geología que es el campo. Y gracias a ello y a los miles de personas que cada año se nos unen, el Geolodía se ha convertido en una fecha mágica. Sabemos que este año volverá a serlo. Por eso os esperamos a los que os interesaba ya la geología y a los que nunca habéis pensado en ella. Solo tenéis que elegir cual es el Geolodía que os cuadra, porque está más cerca de vosotros o porque se dedica a un asunto que os llama la atención, hay 56 diferentes lo que quiere decir que seguro que hay uno para todo el mundo. Elige el tuyo y ven a mirar, con ojos geológicos, lo que pisas.

Ana María Alonso Zarza es presidenta de la Sociedad Geológica de España

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