Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El traje que visualiza el discurso feminista

Cantantes, actores, jueces y políticos ya han llevado el diseño de Ernesto Artillo que reivindica la igualdad entre hombres y mujeres

trajes
De izquierda a derecha, Alba Flores, Alejandro Amenábar y Jorge Suquet. GtresOnline

La reivindicación sobre la igualdad de mujeres y hombres está en marcha. Las narraciones más grandilocuentes hablan de un proceso que no tiene vuelta atrás, basta recordar el inspirador discurso de Oprah Winfrey en los últimos Globos de Oro: “Esta noche quiero agradecer a todas las mujeres que han soportado años de abusos y agresiones (…) Nombres que nunca conoceremos y que han pasado demasiados años en una cultura rota por hombres brutalmente poderosos. Pero su tiempo se ha acabado. Todas la niñas y mujeres que están viendo esto ahora deben saber que llegan nuevos días en el horizonte”.

La semilla ha calado pero para que crezca y germine necesita cuidados y alimento o, lo que es lo mismo, visualización y generar un discurso sobre el feminismo. Un término que, para quien aún no lo tenga claro, no es otra cosa que la igualdad de derechos de mujeres y hombres. Una razón para lo que no valen paños calientes. Así lo entendió el artista Ernesto Artillo, creador del proyecto La mujer que llevo fuera, su forma de crear un referente feminista que no encontraba en España y que germinó en un traje de corte masculino con brochazos de atributos femeninos impresionando la tela (pechos, culo, vagina... ).

Amaia, Alfred y Aitana durante la Gala Eurovisión de Operación Triunfo.
Amaia, Alfred y Aitana durante la Gala Eurovisión de Operación Triunfo.

“La idea surgió de conversaciones que oía a mi alrededor”, explica Ernesto Artillo a EL PAÍS. “Un día me hice un traje y me fui con él puesto a andar por Madrid. Fue muy fuerte porque empaticé totalmente con la situación que viven las mujeres cada día. Nunca me han mirado tanto con esa falta de delicadeza, es agresivo de verdad”. Con este gesto dio el primer paso, el de la visualización. El segundo llegó cuando empezaron a preguntarle qué significaba. “En ese momento pensé: tengo una herramienta que pone a la gente a hablar sobre feminismo”, explica Artillo. Él, que no es diseñador pero se ha movido en el mundo de la moda como fotógrafo y director de arte para grandes marcas y revistas, no pretende que su traje se convierta en un objeto de moda y se frivolice. La mujer que llevo fuera es una bandera que surgió de forma natural”.

Tras su paseo por Madrid, la maquinaria empezó a funcionar y el traje protagonizó un amplio reportaje de la revista SModa mostrado sobre perchas como el juez Fernando Grande-Marlaska, el director Alejandro Amenábar, la exministra de Cultura y secretaria de Igualdad del PSOE, Carmen Calvo o la humorista Eva Hache. Más tarde llegaron los premios Feroz, donde actores como Alba Flores, Jorge Suquet y Cecilia Gómez desfilaron por su alfombra roja con el reivindicativo traje y, poco después, el clímax: Alfred, uno de los concursantes favoritos de Operación Triunfo, defendió una de las canciones que aspiraba a representar a España en Eurovisión enfundado en un terno negro con brochazos dorados que no dejaba lugar a dudas. Por si acaso ya se encargó él de recordarlo cuando Roberto Leal, el presentador de la gala, le preguntó por su vestimenta: “No es porque sí. Es un mensaje importante para la causa: soy feminista”, dijo.

La actriz Cecilia Gomez en los Premios Feróz con el traje de Ernesto Artillo.
La actriz Cecilia Gomez en los Premios Feróz con el traje de Ernesto Artillo. GtresOnline
“Es un traje masculino porque es un símbolo del patriarcado”, explica su creador, “y los brochazos son los símbolos que representan a cualquier mujer, incluso a aquellas que físicamente no tengan pechos o vagina pero se sienten como tales”, continúa Artillo.

Una mezcla poderosa que aúna el atractivo de un diseño y el reto de ser didácticos. “Es necesario que quien lleve el traje explique que reivindica la igualdad entre hombres y mujeres. No me importa si se interpreta como una estrategia, lo que interesa es que se hable del concepto”, dice el artista. A su juicio, lo que asusta al feminismo es exclusivamente el machismo y reconoce que también ocurre que hay mujeres que pueden sentirse menos deseadas por el hecho de confesarse feministas. “Por eso es básico tener referentes de hombres heterosexuales que se proclamen feministas”, reflexiona Artillo.

Relata que un amigo suyo arquitecto posó con uno de los trajes y subió la imagen en Instagram. “En la red social todo fueron apoyos, pero hubo amigos que hicieron una captura de pantalla para cuestionarlo en grupos privados”, detalla Artillo. “La buena señal”, continúa, “es que se identifique que no se puede objetar sobre feminismo en público. También estoy teniendo el apoyo de muchos hombres que entienden el movimiento feminista como una liberación para ellos mismos y esos roles de duros que se presupone inherente a la masculinidad”.
Los Goya son la siguiente cita para continuar la conversación de esta obra que no necesita museo porque la calle es el que le corresponde. Los trajes, con las historias de quien los han llevado y las experiencias que han vivido con ellos, terminarán en una subasta. Lo recaudado irá a Asociaciones de Mujeres para seguir construyendo el camino de la igualdad.

 

Más información