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Las valientes a las que nadie escucha: el drama de las dobles de acción en Hollywood

Llevan décadas viendo cómo sus compañeros hombres les quitan el trabajo y hace un año y medio fueron de las primeras en denunciar el acoso sexual en la industria

dobles de accion
Las dobles de acción Debbie Evans, Eurlyne Epper y May Boss durante la gala Taurus World Stunt Awards (algo así como los Oscar de los dobles). Getty Images

Aquí van unas cifras que no deberían gustar a nadie. En la primera entrega de Transformers (2007) hubo 13 dobles de conducción –o sea, el especialista que dobla al actor protagonista durante una escena arriesgada a bordo de un coche–. Todos ellos eran hombres. En Transformers: la era de la extinción (2014) hubo 25. Dos eran mujeres. En Transformers: el último caballero (2016) hubo 13. Una era una mujer.

Todo esto ya había causado indignación entre asociaciones de dobles de acción en Hollywood, pero el pasado sábado, según informa la web especialista en información de la industria del cine Deadline, ocurrió algo durante el rodaje de Bumblebee ("Abeja"), la nueva entrega dentro de la saga que se estrenará en 2018, que hizo que la información saltase a primera plana. La escena que se rodaba requería 11 dobles de conducción y tres que hiciesen de pasajeros. Siete de esos dobles de conducción tenían la clasificación ND ("nondescript", o sea, sin descripción), que indica que el personaje es un extra que no tiene un sexo específico. Pero, sin embargo, todos los trabajadores de ese día, los catorce, eran hombres.

"A veces me he rebelado ante estas injusticias. He dicho a algún actor: 'Cuidado, que a lo mejor te doy yo más fuerte'. Pero otras veces no te queda otra que callarte, porque te puedes quedar sin el trabajo o provocar que no te vuelvan a llamar"

Y uno de ellos llevaba una peluca para hacer de mujer.

En Hollywood las mujeres que trabajan como dobles de acción se han quejado desde hace décadas de este tipo de discriminación. Nunca se las requiere para los trabajos de dobles ND (recordemos, sin descripción de género) y se quedan relegadas a doblar escenas de acción a mujeres. Pero incluso en esas escenas de acción se llama a menudo a hombres que lleven una peluca.

Un nombre a tener en cuenta dentro del mundo de las dobles de acción: Julie Johnson. Johnson fue una de las primeras dobles de Hollywood y se curtió en la serie Los ángeles de Charlie (emitida desde 1976 hasta 1981), uno de los primeros productos en el que una audiencia masiva vio a las mujeres salvar el mundo y acabar con los malos a golpe de salto y voltereta. Contó su vida en una autobiografía, Stuntwoman, y en abril de 2016, un año y siete meses antes de que estallase el escándalo de acoso sexual en Hollywood encabezado por el poderoso productor Harvey Weinstein, Johnson denunció que dos tercios de las mujeres que hacen de dobles de acción en Hollywood eran acosadas psicológica y sexualmente por sus compañeros y superiores hombres.

'Stuntwoman', el libro en el que Julie Johnson confesó las injusticias de la industria con las mujeres especialistas en doblar escenas de acción.
'Stuntwoman', el libro en el que Julie Johnson confesó las injusticias de la industria con las mujeres especialistas en doblar escenas de acción.

El estudio fue realizado por la propia Johnson tras hablar con decenas de compañeras mujeres. Según informó The Guardian, un 40 % de ellas habían visto como compañeros hombres se vestían de mujeres (en vez de requerir los servicios de una doble mujer) y un 35 % habían presenciado la práctica que en la industria se llama blackface y consiste en que un especialista blanco se maquille para doblar la escena arriesgada de un personaje de otra raza. La web Buzzfeed le dedicó un artículo en 2014.

En un mensaje publicado en su página personal de Facebook, las palabras de Johnson fueron autobiográficas y mucho más dramáticas. Bajo el título de La cultura y credo de los hombres dobles de acción y coordinadores, la veterana especialista enumera una seria de actitudes terroríficas que ha visto en sus compañeros. Y lo redacta como si fuesen mandamientos en sentido negativo. "Sí, algunos de nosotros te violaremos o intentaremos violarte si tenemos la oportunidad". "Sí, te acosaremos e intimidaremos cuando se nos presente la oportunidad… y también si no se presenta". "Sí, extenderemos crueles rumores sobre ti". "Sí, intentaremos que fracases". "Sí, podemos boicotearte y asegurarnos de que no te llaman para trabajar nunca más". "Sí, continuaremos pagándote menos que a nosotros". "Sí, haremos el papel de una mujer si podemos".

El texto acaba con una petición: "Si quedan hombres de honor, por favor, dad la cara y terminad con esta opresión". Y firma de la siguiente manera: "Julie Ann Johnson, una veterana doble de acción que a duras penas ha sobrevivido a todo lo descrito anteriormente". 

El caso español: "¿Pero lo va a hacer la chica?"

"En España siempre ha sido una practica habitual, hasta hace relativamente muy poco, que las actrices sean dobladas por hombres", explica Ángel Plana, veterano especialista de doblaje de acción en España y creador de una escuela pionera de formación en esta materia. Y enumera dos motivos: "La escasez de mujeres en esta profesión y la poca preparación de las que había para determinadas acciones de alto riesgo. Por eso se me ocurrió la idea de formar el primer equipo de especialistas exclusivamente femenino en nuestro país, para dar un mejor servicio a las producciones audiovisuales. El entrenamiento que reciben no hace ninguna distinción por sexo".

EL equipo Valkirias de la Escuela Angel Plana: Sara Molina, Angela Granero, Estefania Martinez y Bea Garó.
EL equipo Valkirias de la Escuela Angel Plana: Sara Molina, Angela Granero, Estefania Martinez y Bea Garó.

Este equipo, llamado Valkirias, está formado por cuatro jóvenes (Sara, Ángela, Bea y Estefanía) que quieren terminar con el monopolio de los hombres en este mundo. Estefanía Martínez, actriz y bailarina de 34 años que tiene en su currículum escenas de riesgo en series como Hospital central (Telecinco) o Si fueras tú (TVE), cuenta que en España el machismo en su oficio siempre ha sido la norma. "Siempre he escuchado lo mismo: '¿Pero lo va a hacer la chica?", explica por teléfono con un resfriado provocado tras un día entero de buceo en aguas gélidas para un programa de la televisión pública.

"Una vez, haciendo una escena de coche en un rodaje, me dijeron que lo iba a llevar el chico. Porque claro, ¿cómo lo iba a llevar yo? A veces me he rebelado ante estas injusticias. He dicho a algún actor: 'Cuidado, que a lo mejor te doy yo más fuerte", cuenta. "Pero otras veces no te queda otra que callarte, "porque te puedes quedar sin el trabajo o provocar que no te vuelvan a llamar".  

"Afortunadamente", añade, "poco a poco van saliendo más mujeres y nos van pidiendo que seamos nosotras, y no un chico, quien doble a la actriz".

"Si un hombre estrella un coche le traen otro, pero si lo hago yo..."

Otro nombre de la industria de Hollywood a tener en cuenta: Debbie Evans. Este verano el New York Post dedicaba un reportaje a esta especialista que roza los 60 años (nació en 1958) y es la doble de conducción más requerida. Suyas son las recordadas piruetas de personajes femeninos en Mission: imposible, Los ángeles de Charlie, Batman & Robin, El señor y la señora Smith o la saga Matrix.

La especialista Debbie Evans recoge un premio Taurus por su labor como doble de acción.
La especialista Debbie Evans recoge un premio Taurus por su labor como doble de acción. Getty Images

En la muy masculina y muy testosterónica saga Fast & Furious ella ha sido una de las pocas mujeres arriesgando su físico en las escenas de acción de la actriz Michelle Rodriguez. Su testimonio tiene puntos en común con el de Estefanía Martínez. "Cuando empecé en esta profesión, todas las escenas de conducción las hacía los hombres porque no confiaban en las mujeres al volante", confesó en la entrevista del New York Post. "Yo he intentado hacerlo muy bien en cada trabajo porque si cometo un solo error siendo una mujer se propagaría tan rápido por toda la industria que me quedaría sin empleo. Si un hombre estrella un coche por accidente simplemente le traen otro, pero si lo hace una mujer, su reputación queda arruinada".

Acabemos con más cifras, las que facilita la web Deadline. Fast & Furious 8 (2017): 27 dobles de conducción, dos de ellos mujeres. Baby Driver (2017): 41 dobles de conducción, cinco de ellos mujeres. Drive (2011): nueve dobles de conducción, ninguno de ellos una mujer. Como aclara la publicación, todas estas películas están protagonizadas por hombres (otro asunto que también merecería revisión) y entra dentro de esa lógica de que sean hombres los que los doblan. Pero a la vez hay decenas de papeles extra con esas dos letras clave (ND, sin un sexo asignado) que podrían interpretar mujeres. Pero no lo hacen.

El sindicato de artistas SAG-AFTRA (iniciales de Screen Actors Guild‐American Federation of Television and Radio Artists) exige una cláusula en los contratos en la que los coordinadores de dobles de acción garanticen que encontrarán a especialistas cualificados que tengan el mismo sexo y raza que el personaje que van a doblar. Pero en Hollywood lo que consta en el papel y lo que acaba sucediendo en pantalla siempre está sometido a demasiadas revisiones... por parte de otros hombres.

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