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Maeve 2016, disfrutar como niño intrépido

Maeve 2016, disfrutar como niño intrépido

Juanjo Moreno y Maribel Rodríguez, viñateros, han convertido a Villamor de los Escuderos, en Zamora, en el epicentro de un terremoto de alegría y sinceridad. La tierra y las uvas son sus aliadas.

La Microbodega Rodríguez Morán da luz y pistas a una tierra que siempre ha sido de vinos. Entre el Ledesma y el Duero, las cepas han ido y venido para dibujar un mosaico de sensaciones. Maeve 2016 es ejemplo de inquietud y saber antiguo: el aroma de la uva se expresa con una autenticidad que emociona. Parece hijo de las estrellas, adornado con la gracia de la Vía Láctea y una fecundación tutelada por abejas. Sabe a hollejos y a miel de azahar, a primavera que explota con la alegría de la vida nueva. El vino es rústica amabilidad, proporción y sencillez. Son rosas silvestres prendidas con alfileres de acidez, flores de jazmín secas, agua fresca y ramilletes de melisa. La copa transita de la primavera al plácido otoño: amaneceres eléctricos y lánguido anochecer. El paisaje es amable y la flor de uva sabe que será sol.

 

Producto de España en Villamor de los Escuderos (Zamora), 12%. Un viñedo de 67 años a 840 metros sobre el nivel del mar vive de suelos pobres de verdad, arena profunda y cal. Solo hay moscatel de grano menudo que se expresa con total libertad: fermentación espontánea con raspón en acero inoxidable y prensado. Se estabiliza con el frío del invierno zamorano y se embotella sin filtrar

ni sulfitar.

Precio: 10 euros.

Sensaciones. ¿Cómo hablar con las estrellas? Una noche apenas esbozada, el fresco de la altura, un cielo azul moteado de negro y una copa de naturalidad. El poder está en este vino.

A través del cristal. Bandeja y portavelas de India & Pacific. Copas de Nachtmann.