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Una noche muy fresquita

Asaf Kliger

SE LLAMA Icehotel, está enclavado en la pequeña aldea sueca de Jukkasjärvi y nació hace más de dos decenios como un proyecto para albergar obras de arte congeladas en su interior. De hielo y nieve están hechas sus paredes, sus techos y las piezas que decoran el interior de las estancias, elaboradas por creadores que cada año dan forma a nuevas esculturas con bloques de hielo provenientes de las aguas del río local Torne. Una construcción efímera que se desvanece con el deshielo de la primavera y vuelve a renacer en invierno. La suite de la imagen es un diseño de Tommy Alatalo que se ha inaugurado con la presente temporada y garantiza un amanecer a varios grados bajo cero.

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