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El mito de los lemmings suicidas

Un documental de Disney popularizó la idea de que estos animales se matan en masa, pero su historia es otra

Las películas de Disney tienen el poder de permanecer en la retina y en el subconsciente de generaciones enteras, ya sea para bien o para mal. No solo sus dibujos animados han calado en la sociedad, sino también sus documentales. El drama no distingue entre ficción y realidad, aunque a veces su incesante búsqueda sobrepasa las barreras de la verdad y la ética. En el año 1958, Disney produjo un documental llamado White Wilderness ("infierno blanco") donde aparecen decenas de lemmings saltando de un acantilado al Océano Ártico. El narrador cuenta que los pequeños roedores que nadan hacia el horizonte morirán ahogados tras el exhausto e inútil esfuerzo. White Wilderness ganó el Oscar a la Mejor Película Documental en 1959, a pesar de ser un gran montaje.

No hubo ningún suicidio en masa: fueron acorralados y lanzados deliberadamente al agua

Según una investigación realizada en 1983 por el productor de la Canadian Broadcasting Corporation, Brian Vallee, la escena de los lemmings fue amañada. Vallee dedujo que era imposible que los animales se hubiesen arrojado al mar porque, para empezar, la escena fue filmada en el río Bow, cerca de Calgary, en la parte interior de Canadá, una zona que, además, no es su hábitat natural. Al parecer, los realizadores trajeron los lemmings de otra provincia tras pagar un puñado de dólares a unos niños inuits para que los capturasen. Luego montaron toda la secuencia con plataformas giratorias, nieve y planos cerrados para simular un suicidio masivo por un despeñadero. En ciertos cortes de la cinta, se aprecia cómo algunos se paran en el borde y otros intentan retroceder sin éxito. No hubo ningún suicidio en masa: fueron acorralados y lanzados deliberadamente al agua.

El origen del mito del los lemmings surgió mucho antes de la realización de White Wilderness. Algunas tribus de las regiones árticas creían que estos animales habitaban más allá de las estrellas y que a veces bajaban a la Tierra. En la década de 1530, el geógrafo Zeigler de Estrasburgo propuso que caían del cielo con las tormentas y que luego morían repentinamente con el crecimiento de la hierba en primavera. En la Enciclopedia Infantil de Arthur Mee del 1908 se puede leer que los lemmings "avanzan en línea recta, por montañas y valles, a través de jardines, granjas, pueblos, manantiales y estanques; envenenan el agua y provocan fiebre tifoidea (…) continúan hasta el mar, y provocan su destrucción metiéndose en el agua (…) Es triste y terrible, pero si ese éxodo funesto no tuviese lugar, los lemmings habrían dejado Europa pelada hace mucho tiempo.” ¿Qué hay de verdad en estas historias?

Reproducción sin control

Cada pocos años, tras una buena racha de condiciones y recursos, los lemmings se reproducen sin control llegando a multiplicar por diez los individuos de una población. Son unos procreadores natos y precoces. Su estrategia consiste en tener un máximo de crías en un mínimo de tiempo. No obstante, si el crecimiento poblacional es desmesurado, los recursos disminuyen. Entonces, empiezan los problemas. Con una horda de lemmings hambrientos, la vegetación rápidamente escasea y los animales se ven obligados a buscar nuevos pastos. Es el gran éxodo de los roedores. Es bastante direccional, migran con gran determinación, y pocos obstáculo les obligan a desviarse del rumbo. Si se encuentran con un pendiente pronunciada, aunque se desplomen, siguen con su ruta. Si se topan con un pequeño lago o río, no es una traba, pueden cruzarlo nadando. Aunque también pueden acabar ahogados, magullados o muertos de frío. Además todo tipo de depredadores, como mustélidos, zorros o búhos, se dan un festín con su llegada. La población de lemmings no tarda en nivelarse de nuevo: nacen muchos y mueren muchos.

Ante la necesidad de comer, los lemmings se desplazan masivamente en búsqueda de alimentos. En la naturaleza, cualquier migración conlleva unos peligros y la muerte es siempre una amenaza al acecho. Los lemmings simplemente actúan de acuerdo con su instinto de supervivencia. Hablar de suicidio implicaría una voluntad. Por eso, el suicidio masivo de los lemmings es falso. Aun así, su fuerte arraigo en la cultura difumina las fronteras entre la verdad y el mito. Su extraño comportamiento aparece en canciones, películas, videojuegos… y hasta tiene un sentido metafórico: seguir a las masas estúpidamente sin atender a las consecuencias.

Oscar Cusó (@oscarcuso) es biólogo, director y guionista de documentales de naturaleza, ciencia e historia. Ha trabajado en diferentes series y largometrajes para cadenas como la BBC, National Geographic o TVE.

Historias Naturales es una sección dedicada a las curiosidades científicas de los seres vivos. Una serie de reportajes donde se narran las historias que rodean a la flora y la fauna, desde sus leyendas y lunáticas concepciones hasta los descubrimientos más recientes. Un viaje del mito a la ciencia para descubrir las maravillas del mundo salvaje. El título de la sección juega con el plural para convertir la Historia Natural - concepción clásica de Biología - en cuentos, en relatos, en narraciones… en Historias Naturales.

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