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BLOGS Por MIGUEL MORENATTI
FOTOGRAFÍA

Brabo: “Fue un día marcado a hierro en mi alma”

El fotógrafo cuenta la historia del Pulitzer que nos estremeció

Foto ganadora del Pulitzer 2013 Ampliar foto
Foto ganadora del Pulitzer 2013 AP

3 de Octubre de 2012. Hospital Dar el Shifa, Alepo, Siria. Manu Brabo (Zaragoza, 1981) reportero de guerra, se acercó aquella tarde al hospital, como muchas otras, para hacer recuento de la situación en el frente. Lo que no sabía Manu es que aquella tarde haría una foto histórica. La imagen dantesca del cadáver de un niño ensangrentado, en brazos de su padre, daría la vuelta al mundo para mostrarnos la vergüenza de la guerra de Siria. Una foto cargada de dolor, que ganaría uno de los premios más importantes en periodismo, el Pulitzer.

Así lo recuerda Manu Brabo: "Por la puerta del hospital veo entrar a un hombre grande y fuerte en galabiya que sostiene el cuerpo flacucho y ensangrentado de un niño. Ya por aquel entonces, el hospital había sido bombardeado tantas veces que solo se podía operar en una habitación de la planta baja y un pequeño cuartucho acondicionado en el sótano. El hombre lleva al niño hasta la sala de operaciones y sale. Yo observo sin levantar la cámara. Hay días que no tienes la moral o no te sale o ya te da pereza fotografiar el quincuagésimo chaval que se va a la mierda. A los pocos minutos un hombre más flacucho, más desencajado, entra al hospital y se abraza a aquel hombre grande que portaba al niño herido. Era el padre. Pensé, aquella situación podría desembocar en una imagen icónica. Si el niño muere, se lo van a tener que llevar y esto va a ser un drama de la hostia. Así fue. El hombre pasa al hospital y a los pocos minutos sale con el niño en brazos. No llora, solo esta en shock, tratando de asimilar lo que ha perdido. Lo dejo salir del hospital. Lo veo caminar cinco pasos a un lado, cinco a otro. Perdido. Entre la mirada de doctores y guerrilleros, el hombre se vence, se le doblan las piernas y comienza a velar a su hijo allí mismo. Yo fotografío, pienso en qué focal le va mejor a la escena, pienso en la luz, pienso en hacerlo rápido para dejar aquel hombre con su dolor en intimidad. Fue un día marcado a hierro en mi alma. Mi deuda con aquel hombre es infinita y, ni siquiera sé su nombre o el del niño que moría".

El padre sostiene el cadáver de su hijo en otra secuencia de aquella tarde.
El padre sostiene el cadáver de su hijo en otra secuencia de aquella tarde. AP

"En un momento como este, la adrenalina te mantiene en otra dimensión, alerta y centrado en tu trabajo. Eres capaz de enfocar con tu cámara a un padre que sujeta el cadáver de su hijo, a un niño que pide ayuda tras ser tiroteado y pensar en encuadres, diafragmas, velocidad de obturación, el gesto o la mueca de dolor. De mirar los ojos de una mujer que se llenan de lágrimas y esperar hasta que se derraman. Esa es la foto que va a conmover al lector, la que le va a meter en la piel de aquel que sufre. Y seguramente, la que te atormente, de vez en cuando, en cualquier momento de soledad y reflexión. Lo hacemos, sin más, asumiendo que el precio que pagamos porque no tiemble la cámara es menor que los resultados que esto produce. Estamos hechos, en definitiva, del material que se hacen los gilipollas que creen en un mundo mejor. Nuestros corazones se rompen, nuestras almas sufren y nuestros cerebros se van a la mierda muchas veces por cubrir estas tragedias. Quien más quien menos en este oficio ha lidiado o lidia con depresiones, cambios de humor, desgana y dificultad de adaptarse al mundo 'real'. El PTSD (trastorno de estrés postraumático) es muy común entre nosotros, pero solo nos damos cuenta cuando ya estamos en él".

Manu Brabo, freelance de Associated Press, lleva media vida de conflicto en conflicto, mostrándonos con su cámara las miserias de las guerras: Kosovo, Palestina, Libia, Haití, Siria o Irak, donde se encuentra ahora. Pero los comienzos de Brabo distan mucho de la vida llena de reconocimientos, premios y conferencias que lleva ahora. Fueron duros, donde nadie te regala nada, donde solo a base de buenos disparos empiezas a ganarte el respeto y el reconocimiento. “Mis comienzos no fueron nada fáciles, nadie me contestaba un correo y , si a esto le añadimos la situación particular de nuestro país y de su prensa y, un poco más allá, la falta de cultura fotográfica dentro de las redacciones, donde se entiende la fotografía como una mancha de color que debe aligerar un texto, el resultado fue un comienzo frustrante” Manu empezó haciendo fotos de motor, con la única finalidad de costearse ir a conflictos a hacer fotos de freelance. “La gente se va a Cuba de vacaciones, yo me iba a algún conflicto a seguir aprendiendo y a crecer como fotoperiodista”

Sin los reporteros, las guerras solo serían estadísticas, dolor y listas de nombres. Son nuestros ojos en un conflicto. Sin ellos, la muerte de este niño, quedaría como un número que aumentaría una cifra. Como la de otros miles que no tuvieron cerca a un fotógrafo, para que al menos, lloremos sus muertes.

Sus redes sociales.

Twitter: @ManuBrabo

Facebook: Manu Brabo

Web: Manu-Brabo.com